| 2/18/1998 12:00:00 AM

ISOmanía, fiebre de la calidad

Un certificado ISO no es fácil de obtener, pero es la llave de los más exigentes mercados internacionales. Su empresa debería obtenerlo.

Si en su cabeza dan vueltas temas como globalización, apertura de mercados, competencia mundial, alta tecnología, eficiencia en procesos. entonces debe estar pensando en certificaciones. Y no exactamente en las que impone el gobierno de Estados Unidos a los demás países del orbe, sino en la certificación de calidad que su empresa necesita para competir en los mercados del mundo.



Si su firma tiene entre sus planes exportar a Estados Unidos y Europa en los próximos cinco años, pero todavía no ha comenzado a dar los pasos requeridos para obtener un certificado ISO, preocúpese. Tal como lo planteó Charles Darwin, la especie superior y más fuerte devorará a la pequeña e indefensa en el curso de la evolución. Y ocurre que la especie más fuerte, en el mundo de hoy, suele ser la que tiene un certificado ISO.



El camino del futuro



Certificar es el paso obligado para formar parte de la élite mundial de la International Standard Organization, ISO. Esta entidad ya es aceptada en más de 100 países y su importancia crece día a día.



La ISO, organización no gubernamental que nació en 1947, tiene el propósito de lograr la estandarización para facilitar el intercambio de bienes y servicios. Su objetivo inicial era asegurar la compatibilidad de los productos hechos en diferentes partes del mundo. En pocas palabras, buscaba evitar que se repitieran más casos como el de los automóviles ingleses, que son distintos a los del resto del mundo. Y promover que se multiplicara el ejemplo de los bombillos, que funcionan de la misma forma en todos los países del mundo gracias a que hay una norma internacional que estandariza el producto.



En el proceso, la ISO se convirtió en el máximo organismo mundial que vela por la calidad de los procesos y sistemas de funcionamiento de las empresas. Hoy un certificado ISO permite la entrada a un selecto club de amantes de la calidad, expertos en atender los mercados más exigentes.



Las certificaciones ISO se otorgan a los procesos que se desarrollan dentro de la empresa, como servicio al cliente, posventa, producción, administración. Aunque en Colombia desde hace varios años las grandes empresas se vienen certificando, la apertura económica fue el evento que llevó a los empresarios a apreciar su verdadera importancia.



Fabio Tobón, director ejecutivo del Icontec, afirma que el año pasado se triplicaron las solicitudes de certificación, lo cual demuestra el interés de los empresarios colombianos por competir en el mercado nacional e internacional.



La certificación no es exclusiva para fabricantes. Las empresas que prestan servicios o ensamblan también pueden obtenerla. ¿Cómo hacerlo? Para certificarse, una empresa necesita cumplir ciertas normas de procedimiento. La mayoría de estas normas se ajustan a patrones internacionales determinados hace años y que establecen la estandarización.



El primer paso para lograr esa certificación es consultar el manual respectivo de normas y hacer los ajustes necesarios en la operación de la empresa, para que cumpla a la perfección cada paso. Luego, con toda la documentación legal, contrate la auditoría de su preferencia, para que compruebe que su empresa puede lucir el diploma que asegura que usted está listo para competir en todo el mundo.



La auditoría pretende comprobar que el procedimiento que usted está certificando en su empresa cumple la norma ISO que ha sido creada para él. La verificación se realiza en conjunto con el personal idóneo de la empresa. Este trabajo comprueba procesos en detalle, desde la atención que los celadores prestan a la entrada del establecimiento, hasta la efectividad de las señales preventivas: nada escapa a la mirada de los auditores.



Una vez obtenido el certificado, usted se compromete ante la empresa auditora a que ella haga un seguimiento semestral para confirmar la continuidad del cumplimiento.



Cuando su empresa ha obtenido uno de esos certificados de calidad, conocidos como normas ISO 9000, esto implica que se ajusta a la normatividad estándar de reconocimiento mundial en los procesos inspeccionados. Para los compradores inteligentes e informados alrededor del mundo, al ver el certificado de calidad el producto de su empresa deja de ser anónimo. Se convierte en un objeto reconocido, útil y confiable.



Escoja su opción



Hay un menú de opciones para certificarse. Las más conocidas son las de la serie ISO 9000, pero también están el ISO 14000 y el QS 9000. Usted elige según su necesidad.



La certificación ISO-14000 garantiza que su empresa se acoge a las normas de control ambiental.



Sin duda alguna, ésta es la más importante para los próximos años, pues sin ella será casi imposible exportar a Europa y Estados Unidos.Son muy pocas las compañías colombianas que ya lo tienen. Entre ellas está Tubotec, una productora de tubos de pvc."La certificación sobre el control ambiental es una cuestión de prestigio", dice su gerente Luis A. Nieto.



Un prestigio que pronto la industria nacional deberá lucir, pues la falta de protección del ambiente encierra muchas barreras para entrar a países que son mercados importantes para nuestros productos.



Otro de los certificados importantes es el exigente QS 9000, inventado por las compañías automotrices General Motors, Ford y Chrysler para que la calidad de sus proveedores esté garantizada. Así, empresas como Icollantas, Goodyear o Proquinal tienen este certificado para que sus partes puedan incluirse en los vehículos de estas compañías. Pero atención, no es nada fácil obtenerlo.



Proquinal fue la primera empresa en el país en tener este certificado, pues provee a los vehículos de pisos, techos, paneles, carpas y tapicería en general.



Aquí están, ellos son



Varias entidades expiden las certificaciones ISO en Colombia. Una de ellas es el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación, Icontec. También hay empresas de renombre internacional como Bureau Veritas, SGS o Lloyd's Register, que operan en el país haciendo lo mismo.



Bureau Veritas (la "oficina de la verdad") funciona desde 1828 y cuenta con 550 oficinas en 150 países. Su fuerte está en la marina, es decir, certificando navieras o astilleros, y también en la aeronaútica.



Por su parte, la multinacional SGS, con sede en Suiza, opera desde hace casi dos años en el país. Lloyd's, finalmente, está empezando sus actividades en Colombia y opera desde Cartagena.



La selección de la firma auditora que otorgará la certificación depende de los objetivos que tenga cada empresa. Icontec cuenta con la acreditación de la TGA de Alemania para normas internacionales, con lo cual se garantiza el ingreso de los productos certificados a ese país y posiblemente a algunos de sus vecinos. Las auditoras multinacionales, por su parte, están acreditadas para dar certificaciones válidas en más países. Bureau Veritas, por intermedio de su filial BVQi, está acreditada para certificar en Colombia sistemas de gestión de calidad por 14 organismos en países como Holanda, Estados Unidos, Francia, Dinamarca, Brasil, Suecia, Italia, Suiza o el Reino Unido.



Por su lado, SGS está acreditada por la misma cantidad de organismos y, además, tiene el reconocimiento de la Japan Accreditation Board. Esta certificación es condición indispensable para entrar al exigente mercado japonés.



Es claro que cuantas más acreditaciones logre una empresa, tanto mejor, pues abre la puerta a más países. Por otra parte, el costo de la auditoría también es más alto en las empresas multinacionales que en el Icontec.



Otra de las ventajas del Icontec es que goza del respaldo de la Superintendencia de Industria y Comercio y es la única organización que legalmente puede certificar las empresas del Estado. Sin embargo, ya está en trámite la autorización para que Bureau Veritas pueda entrar a compartir esta torta del mercado nacional.



Casos para imitar



Cuando una empresa se embarca en la obtención de un certificado ISO, está yendo mucho más allá del simple cumplimiento de un requisito. Está adquiriendo un compromiso con el mantenimiento de la calidad como filosofía de gestión.



Proquinal, la empresa de autopartes que consiguió la QS 9000, es un caso típico. Enfrentó el tema de la calidad como una estrategia de supervivencia a largo plazo. Se trata de calidad de vida, de trabajo, de las personas, de la institución, de sus objetivos, de sus procesos y en general de todos los componentes de la empresa.Esta es la excelencia que garantiza el futuro y por supuesto, el certificado ISO.



Muchas empresas inician el camino de la calidad con la obtención del sello de calidad, antes de asumir la búsqueda de una certificación ISO.



El caso de la empresa colombiana Tubesa demuestra los beneficios de contar con el sello de calidad, que también da prestigio, pero en el país. El sello de calidad, expedido con normas colombianas por el Icontec, garantiza al consumidor que el producto que va a comprar cumple las normas técnicas del país. No se refiere a los procesos de la empresa, como el ISO, sino que se limita a los aspectos más directamente relacionados con las especificaciones del producto.



Tubesa fabrica tubos de concreto desde 1996. Esta empresa nació con estrella, pues desde el primer día de producción tiene el sello de calidad en sus tubos. Para Jaime Isaza, su gerente de planta, "las normas de competencia del mercado y las exigencias de los consumidores obligan a las fábricas a que su producto sea de alta calidad certificada". Esta situación los llevó a invertir US$8 millones en maquinaria de alta tecnología y precisión para competir en el mercado nacional. Ahora Tubesa, que vendió 25 mil toneladas el año pasado y que espera llegar este año a más de 100 mil, busca la certificación de aseguramiento de la calidad para continuar en la onda de las ISO.



Pero también está el caso que no se debe imitar, el de la Industria de Licores de Boyacá. Esta empresa obtuvo el certificado de aseguramiento de la calidad hace algunos años, después de haber cumplido todos los requisitos para ello. Pero, luego de varias advertencias por parte del Icontec, le fue retirado.



La razón por la cual perdió el aseguramiento fue la elevada rotación del personal. Una de las condiciones para el mantenimiento del sello es la estabilidad en la empresa de las personas encargadas de la calidad del producto. La licorera, afectada por la tradicional rotación que caracteriza a las empresas del Estado, en las que se manejan cuotas políticas y cada administración llega con su propio personal, no cumplió este requisito y hoy sus productos ya no lucen el logo del Icontec en las etiquetas.



La calidad es el nombre del juego en la economía globalizada de hoy. Las empresas que aspiran a triunfar en la competencia lo han entendido así y han entrado en la onda de la ISOmanía. Piénselo: puede ser hora de iniciar este camino, antes de que sea demasiado tarde.
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