| 11/24/2016 12:00:00 AM

Corficolombiana le apuesta a inversión en infraestructura

Corficolombiana es el brazo de Luis Carlos Sarmiento en el sector real. La estructura de hoy en materia de inversiones será muy diferente en el futuro cercano. Infraestructura será protagonista.

Tradicionalmente, a Luis Carlos Sarmiento, el hombre más rico del país, se le ha reconocido por el poder y liderazgo de su conglomerado financiero, a través del Grupo Aval. Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular, AV Villas, y Porvenir –el más grande administrador privado de pensiones y cesantías– son los puntales de su operación en Colombia, además de la expansión en Centroamérica a través de BAC Credomatic, que lo convierte en el grupo regional más importante. De hecho, a junio de este año sus activos sumaban cerca de $216 billones.

Sin embargo, dentro del grupo, una empresa se ha convertido en el ‘polo a tierra’ con el sector real. Posiblemente en el servicio de energía o de gas que usted hoy recibe en su casa o empresa, o las vías por las que transita, o en los hoteles que visita tenga participación Corficolombiana, una corporación financiera del Grupo Aval que funciona como un vehículo de inversión en el equity de las compañías de cuatro sectores: infraestructura, energía y gas, hoteles y agroindustria; que se suman a su actividad en banca de inversión y tesorería.

¿Cómo dimensionarla? Para Bernardo Noreña, su presidente, esta es una compañía que genera semestralmente $250.000 millones de utilidades, con unos activos cercanos a los $9 billones y un patrimonio de $3 billones, a octubre de este año.

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Hoy su mayor presencia está en energía, con 51% de sus activos. Allí tiene más del 44% en Promigas –una de las mayores transportadoras y distribuidoras de gas en el país– y también otras participaciones, como 3,56% en la Empresa de Energía de Bogotá (EEB). Luego está infraestructura, uno de los más maduros en los que participa, con 26% –donde cuenta con cinco concesiones viales y está estructurando otras cuatro nuevas concesiones de cuarta generación (4G)–. En agroindustria tiene 20.000 hectáreas sembradas de cultivos de caucho, palma y arroz –en el Tolima y los Llanos–, y además, tiene algunas destinadas a ganadería, que representan 9%. Por otro lado, hoteles constituye 7% y en ese sector es el dueño de 85% de Hoteles Estelar.

Sin embargo, los planes y ejecuciones que viene adelantando Corficolombiana van a cambiar dramáticamente esta composición.

La principal será en infraestructura, que se convertirá en el sector de mayor participación hacia el futuro en el portafolio de Corficolombiana. Según Noreña, los cuatro proyectos de 4G en los que participa –Pacífico I, Covioriente, Covimar y Coviandina– representan inversiones por $9 billones. “Eso es transformacional desde el punto de vista de Corficolombiana. Lo que viene de aquí en adelante es ejecución en la inversión y después la operación”, agrega.

Una de las consideraciones más importantes en el nuevo modelo de estructuración de proyectos de vías en el país es la consecución del equity que deben poner las concesiones. En el caso de Corficolom- biana, la cifra llega a $2,3 billones y lo hará con generación interna de recursos. “Esta es una corporación que genera $500.000 millones anuales en utilidad, quiere decir que en los próximos años vamos a tener más que suficiente para cubrir esa necesidad”, dice Noreña.

Ya tuvo cierre financiero definitivo en Pacífico I y para Covioriente y Coviandina los cierres están programados para enero. En Covimar –la vía Mulaló-Loboguerrero– el cierre está un poco más lejos.

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Frente a la financiación de las concesiones, aunque parecería que con los bancos ‘hermanos’ dentro del grupo sería suficiente para tener recursos, Noreña cree que es el momento de darles espacio a los internacionales. En el caso de Pacífico I participaron Banco de Bogotá, Banco de Occidente, AV Villas, Banco Popular, Banco Davivienda, Crédit Agricole de Francia, Caixa de España, Mitsuho y Sumitomo de Japón. “Lo que estamos haciendo es maximizando la cantidad en dólares porque hemos encontrado un gran interés de bancos internacionales”, agrega Noreña.

Aunque hoy Corficolombiana está concentrada en los cierres financieros de sus proyectos, sigue mirando iniciativas privadas dentro del modelo de alianzas público-privadas (APP).

Además del tema vial, participa en la concesión del Aeropuerto de Cali y también está haciendo inversiones en el Aeropuerto de Cartagena.

En energía

En el caso de energía y gas, Promigas ha sido un vehículo para diversificar su presencia, no solo en segmentos sino también en mercados. Promigas ha liderado el proyecto de la planta de regasificación en Cartagena para darles soporte y respaldo a los generadores térmicos del país, con una inversión de US$150 millones. Y en el campo internacional, la empresa está en Perú –donde es socio de la EEB– en la firma Cálidda, distribuidora de gas natural en Lima y Callao, en la que tiene 40% de participación.

“Perú es un mercado muy interesante porque la penetración del gas es mucho menor que en Colombia. Estamos evaluando otros mercados donde podamos exportar el know how que tiene Promigas. Tenemos un espectro regional que básicamente es Colombia, Perú, Centroamérica y México. Pero no Brasil”, dice Noreña.

Dentro de los anuncios sobre la venta de 20% de la EEB y de algunas de sus participaciones, como por ejemplo el 15% que tiene en Promigas, ¿qué le interesaría a Corficolombiana? Según Noreña, la corporación está concentrada en transporte y distribución de gas y no en el sector puramente de energía. Eso significa que analizarían la venta de la participación que tiene la EEB en Promigas, pero en principio no les interesaría participar en la venta de 20% de la EEB. “No hay una decisión tomada, pues tiene que pasar por todas las instancias de aprobación. En ese sentido no puedo dar una respuesta definitiva”, agrega.

Aunque la agenda en el corto plazo está copada en sus diferentes sectores, la corporación sigue mirando otras oportunidades donde quepa nueva inversión. En los próximos años el mapa de Corficolombiana va a cambiar y seguramente su papel dentro del Grupo Aval será cada vez más protagónico.

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Los otros frentes

Hoteles, agroindustria, banca y tesorería son también foco de la corporación. ¿En qué van?

Aunque cuenta con 32 hoteles y presencia en Colombia, Panamá y Perú, para Bernardo Noreña es necesario mirar otros destinos y tener un foco regional. Estelar tiene una ocupación de 57%, superior a 55% del mercado y uno de sus fuertes es el viajero de negocios. En diciembre entrará a operar un nuevo hotel en Cartagena: son 52 pisos y más de 350 habitaciones.En agroindustria cuenta con empresas como Pajonales y Unipalma para el cultivo de caucho, palma y arroz en más de 20.000 hectáreas. “Es un negocio interesante, en el que quisiéramos que tuviera más escala, sobre todo en los Llanos”, dice el empresario.

El foco, asegura, no debe ser cultivar y vender, pues se debe tener un encadenamiento industrial. En el caso de la palma es producir aceite y en el de caucho procesarlo para entregarlo a la industria de llantas.“Corficolombiana tiene otros dos negocios que son muy importantes y van a serlo en el futuro: tesorería, que es un negocio de $4 billones en activos donde hay inversiones en títulos del Gobierno, deuda corporativa y derivados, entre otros. Es un negocio en el que vamos a seguir y va a producir una parte importante de las utilidades. Y el otro es el de banca de inversión, que es de clase mundial. Cuando lo comparo con la internacional, la de la corporación no tiene nada que envidiarles y tiene un factor muy positivo y es que conoce muy bien el mercado colombiano. Tiene un potencial enorme, inclusive podría ser exportable a la región”, puntualiza Noreña.

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