| 9/6/2010 9:30:00 AM

Infraestructura petrolera sale del atasco

Con la creación de la empresa Oleoducto del Bicentenario, Ecopetrol arrancó el proceso para ampliar la infraestructura petrolera y solucionar las deficiencias en transporte del crudo.

En 2006, la Agencia Nacional de Hidro-carburos le encargó a la consultora internacional Arthur D'Little (ADL) un estudio sobre proyecciones de la producción petrolera del país hacia 2020. El objetivo era prever los escenarios de producción y anticiparse a los requerimientos que tendría el sector, particularmente en el tema de infraestructura para transportar el crudo.

Los resultados del estudio arrojaron tres escenarios: uno de escasez, en el cual la producción petrolera colombiana llegaría a los 450.000 barriles diarios de petróleo en 2010; uno base (más probable), de 600.000 barriles por día y uno de abundancia, que llegaría a 700.000 barriles.

Sin embargo, los estimativos se quedaron cortos y hoy la producción petrolera del país está superando los 800.000 barriles por día, frente a una infraestructura diseñada para atender una menor capacidad. El mayor cuello de botella se presentará hacia 2013, cuando, de acuerdo con nuevoscálculos de Ecopetrol, la producción del país podría acercarse a 1,3 millones de barriles por día.

Este resultado tiene dos caras: una buena, que muestra el éxito de la estrategia colombiana en materia de exploración, al superar las proyecciones más optimistas de los expertos. La mala es que la infraestructura petrolera presenta un 'atasco' desde hace cerca de un año, pues fue diseñada para unos niveles de producción inferiores a los actuales. ¿Faltó previsión, hubo demora en las decisiones o el éxito terminó por 'arrollar' la infraestructura?

Pedro Rosales, vicepresidente de downstream de Ecopetrol, cree que ni faltó previsión ni hubo demoras. A diferencia de otros negocios, explica, el de infraestructura petrolera se desarrolla 'a pedido'; es decir, cuando existe una necesidad identificada, por las cifras que involucra y las exigencias sociales y medioambientales.

"Nadie proyecta inversiones de desarrollo de infraestructura hasta que tiene el crudo, y cuando lo encuentra, pues ya tiene el problema porque lo tiene que mover", explica Rosales. Para el experto, esta es una práctica mundial, pues los oleoductos se hacen cuando se justifica la inversión; es decir, cuando hay una producción de tal envergadura que requiere transportarse. "Uno no dice vamos a hacer un tubo a ver si encontramos petróleo; no, siempre es primero el hallazgo y luego la construcción de la tubería", explica.

A esto se suma un cambio en el modelo. Hasta la década de los 90, los grandes descubrimientos -Caño Limón y Cusiana, por ejemplo- estaban liderados por grandes compañías que desarrollaban su propia red de oleoductos. Hoy el escenario es distinto, desde 2004, con el cambio en el esquema de exploración, decenas de pequeñas y medianas compañías están produciendo petróleo en distintas zonas del país. Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) explica que "en los últimos años se está produciendo petróleo en un número cada vez mayor de pequeños campos. Estos proyectos no pueden construir sus propios oleoductos, por eso es necesario que lleven sus producciones por carretera, a los oleoductos existentes".

La nueva oportunidad

Pero, la falta de infraestructura para transportar el crudo también ha generado una oportunidad. Ecopetrol acaba de anunciar su decisión de desarrollar un nuevo oleoducto que ponga fin a los actuales problemas de transporte. La compañía, junto con sus socios, ha ejecutado en los últimos tres años obras de ampliación de la infraestructura por un valor cercano a los US$2.000 millones.

Para dar una solución definitiva al problema, anunció el pasado 18 de agosto la constitución de la Compañía Oleoducto Bicentenario de Colombia, que se encargará de desarrollar una nueva línea para transportar los crudos pesados desde los Llanos Orientales hasta el puerto de Coveñas. Para Rosales, el oleoducto es el modelo más adecuado, tanto ecológica como económicamente? Álvaro Castañeda, vicepresidente de transporte de Ecopetrol, explica que esta obra podría tener un costo cercano a los US$4.200 millones y su construcción tomaría al menos tres años, dependiendo de las características de la nueva estructura.

El proyecto de construcción del nuevo oleoducto comenzó a andar con el desarrollo de la ingeniería conceptual, la ingeniería básica y las órdenes de compra de tubería para la primera fase. Durante septiembre, Ecopetrol espera avanzar en la identificación de las compañías productoras de petróleo interesadas en participar en la obra. "Estamos impulsando el proyecto y diciéndoles a las empresas productoras que se vinculen al proyecto. Pero este proceso irá solo hasta finales de septiembre, pues de ahí en adelante arrancamos con los que han mostrado interés", asegura Rosales.

La idea de vincular empresas productoras tiene un doble propósito: identificar las reales necesidades de transporte y darles a las compañías la certeza de que su participación les garantizará espacio en el tubo para transportar su crudo.

La capacidad del Oleoducto Bicentenario estará en un rango de entre 450.000 y 600.000 barriles diarios de petróleo por día, dependiendo de la necesidad que se identifique. "El proyecto permite, por su manejo por fases y su construcción escalable, manejar diferentes escenarios de producción", explica Rosales.

Su construcción escalable permitirá que el proyecto se amplíe o se ajuste en la medida de las necesidades que se identifiquen durante el tiempo de construcción. Buena parte del trazado irá paralelo al oleoducto Caño Limón Coveñas, con el fin de aprovechar la información social y medioambiental que ya existe.

La construcción del nuevo oleoducto llega en momentos en que pequeños y medianos productores reclamaban una solución definitiva a la falta de infraestructura para transportar el crudo.

Aunque las características del proyecto lo muestran como una obra de gran envergadura, solo el tiempo permitirá comprobar si esta vez los pronósticos eran los acertados o si, nuevamente, el éxito exploratorio sobrepasará las expectativas en materia de transporte.

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