| 7/21/2016 12:00:00 AM

Incertidumbre en sector textil pese a devaluación

La posible reforma tributaria, el proceso de paz y el fallo de la OMC que prohíbe el arancel mixto impuesto por Colombia a productos provenientes de Panamá tienen en vilo a los textileros y confeccionistas. Esta es la historia.

El ambiente en el sector textil está enrarecido. Si bien los empresarios son optimistas frente a lo que está por venir para esta industria, dado el dinamismo del consumo en el mercado interno y la tasa de cambio que favorece a las compañías exportadoras, las cifras aún no reflejan este estado de ánimo.

La incertidumbre que generan temas como el proceso de paz, la reforma tributaria y el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que eliminó el decreto que imponía un arancel mixto a productos de calzado y confecciones provenientes de Panamá, tienen en suspenso a esta cadena productiva.

Las exportaciones, que eran una de las grandes apuestas por el comportamiento de la tasa de cambio, no han registrado los resultados esperados. En los primeros cuatro meses del año, las ventas al exterior de textiles y confecciones cayeron 14% frente a igual periodo del año pasado, al situarse en US$220,4 millones, mientras en 2015 la cifra ascendió a US$256,2 millones.

Carlos Alberto de Jesús, presidente de Fabricato, tiene varias explicaciones para esta tendencia en el sector. Una de ellas es que las empresas orientadas al mercado de exportación han sufrido más, a pesar de la devaluación del peso colombiano, porque los países de destino de las ventas nacionales también devaluaron, dificultando así el ingreso de productos importados; esto llevó a que la industria se fortaleciera en el mercado local.

En el caso de las ventas a países con economía fuerte, como Estados Unidos, la única opción es la venta de ropa confeccionada, y no de telas. Aquí son dos los problemas: la baja oferta de empresas de confección con perfil exportador y el incremento en la oferta de diferentes países, pues la devaluación de sus monedas fue igual o superior a la devaluación del peso colombiano, como es el caso de Brasil”, señala.

Juliana Calad, directora de la Cámara de Textiles de la Andi, va más allá. En su concepto, los confeccionistas exportadores necesitan una materia prima novedosa y competitiva y por ello considera necesario que se apoye a las empresas textileras con créditos para reconversión industrial y capital de trabajo. Esto para garantizar el crecimiento de las exportaciones de confección. Tambien propone insistir en lograr la acumulación de origen.

Otro tema es que el sector apenas está tratando de recuperar mercados que se fueron para China. Adicionalmente, dice Calad, las empresas en Colombia no tienen una estabilidad económica que les permita planear a largo plazo. Aspectos como la tasa de cambio generan incertidumbre sobre el precio de los productos.

Frente a este panorama, los grandes empresarios tienen claro que así las cosas en el mercado local vayan bien y las exportaciones tiendan a recuperarse, por ahora no realizarán ni ampliaciones, ni modernizaciones de sus factorías. Javier Díaz, presidente de Analdex señala que los industriales no quieren arriesgar sus recursos hasta tanto no se tenga mayor claridad de lo que puede pasar con el mercado.

Consumo local

Es claro que el mercado interno es el que ha venido jalonando el desempeño del sector. Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo de Inexmoda, señala que en materia de exportaciones la tarea está pendiente, pues los empresarios no pueden sustentar su crecimiento en tasa de cambio y eso ellos lo tienen claro.

Los industriales aprendieron la lección luego del largo periodo de revaluación que los obligó a trabajar en productos con mayor valor agregado y competitividad, lo que sin duda los ha preparado para la búsqueda de nuevos mercados que, a juicio de Botero, debe ser una prioridad del Gobierno.

Son varios los factores que han motivado el dinamismo local. Por un lado está el dólar, que encareció las compras en el exterior, lo que obligó a muchos empresarios a realizar sus procesos productivos con materia prima local; y, por otro, el aporte que brindó el arancel mixto que el Gobierno impuso hace tres años para los productos de calzado y confecciones provenientes de Panamá, con el fin de evitar la subfacturación.

Las cifras son dicientes. Las importaciones entre enero y abril se redujeron de forma significativa. Pasaron de US$688 millones en los cuatro primeros meses de 2015 a US$581 millones este año, lo que significa una reducción de 15%.

Y aunque estas cifras ponen en evidencia el control a la subfacturación, en los últimos días ha surgido una gran preocupación luego de que la OMC fallara en contra del mencionado arancel, que fue establecido en 2013 con el Decreto 074. La OMC se pronunció luego de una demanda impuesta por Panamá por considerar estas medidas como anticompetitivas.

Según la Cámara Colombiana de la Confección y Afines (CCCyA), la medida logró bajar considerablemente el contrabando técnico. La agremiación señala que el momento en que entró en vigencia el decreto más de 72% de las importaciones de textiles y calzado ingresaban bajo esta modalidad, lo que afectaba gravemente a la industria manufacturera nacional poniendo en riesgo más de 1’250.000 puestos de trabajo que genera la cadena, de forma directa e indirecta.

Para los industriales es urgente que se tomen medidas sustitutivas que permitan ejercer un control real sobre la gran subfacturación que tiene el país en este sector, la cual es casi toda procedente de Panamá, dice Juliana Calad.

En medio de este panorama de incertidumbre y expectativa, al que se suma también una posible alza de precios en los productos y una reducción de la demanda como consecuencia del paro camionero, se llevará a cabo una nueva versión de Colombiamoda en Medellín.

La feria, que se realizará del 26 al 28 de julio, prevé negocios por US$340 millones, contará con la participación de 650 expositores y espera alrededor de 1.700 compradores de más de 50 países. Sin duda, este escenario será clave en la búsqueda de un fortalecimiento de la industria para el segundo semestre, que los empresarios estiman será positivo.

Con este panorama, lo cierto es que textileros y confeccionistas siguen trabajando para sacar adelante una industria que ha sido tradicional e intensiva en mano de obra.

Apoyo al talento

En el marco de Colombiamoda participarán 26 empresarios que hacen parte del proyecto Épica: reto de innovación, que ofrece desarrollo empresarial a los negocios del sistema moda a través de formación de alto nivel, proyectándolos como empresas innovadoras, rentables, competitivas y sostenibles. El proyecto, fruto de la alianza entre Inexmoda y la Alcaldía de Medellín, ha impactado a más de 100 compañías locales en dos años. La muestra, que estará en el encuentro de moda y comercial, hace parte de los 55 empresarios elegidos para participar en la segunda versión de esta iniciativa, que en su primera fase también albergó el mismo número de emprendedores.

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