| 3/16/2007 12:00:00 AM

Hay gabela para rato

Si la tendencia continúa, tal como está previsto, 2007 se convertirá en el mejor año en la historia de la construcción en Colombia. Los negocios inmobiliarios se mantendrán como un de las mejores pciones de inversión.

El año 2006 será inolvidable para la industria de la construcción en Colombia. Se aprobaron licencias para 16,1 millones de metros cuadrados, lo que representa el segundo mejor acumulado en toda la historia del sector, muy cercana al histórico de 16,5 millones de m2 registrado en 1994. Pero ahí no para todo. En Camacol están seguros de que si la tendencia continúa, 2007 se podría convertir en el mejor año de todos los tiempos.

El gremio basa sus expectativas en que este año el crecimiento del PIB nacional oscilará entre 4,5% y 5%, mientras que el PIB de edificaciones lo hará en 11,6%, con respecto a 2006, producto de las favorables condiciones del ingreso y las bajas tasas de interés del crédito hipotecario.

Alejandro Olivares, gerente de la firma Soluciones Inmobiliarias M.S., confirma el buen momento en que está la industria. Asegura que 2006 superó todas las expectativas y estadísticas de los años anteriores. "En Bogotá se vendieron más de 55.000 viviendas. Nosotros arrancamos con 16 proyectos inmobiliarios y este año ya estamos promoviendo otros 6 nuevos".

Sostiene el empresario que 2007 arrancó con el mismo ímpetu, pues el ritmo de ventas se ha mantenido constante. Sin embargo, advierte que hay que conservar la mesura para que no se incrementen los costos y para que el precio de la vivienda no supere la capacidad de pago de los compradores, porque el sector se frenaría. "Nosotros estamos desarrollando soluciones en Vivienda de Interés Social (VIS) como en estratos 4, 5, 6 y comercio, y todos se están moviendo. Pero en la gloria hay que tener cuidado para no reventar el aparato productivo del sector", dice Olivares.

Ricardo Sánchez, director de planeación de la constructora Diseño Urbano, también asegura que 2006 fue uno de los mejores. "Las condiciones económicas y de seguridad en materia de inversiones, que motivaron el mercado el año pasado, se mantienen. Todo se está dando para que la actividad no decrezca en 2007. Creo que este año los constructores van a capitalizar las inversiones de 2006", sostiene.

Según Sánchez, la compañía ha podido participar del crecimiento general que experimenta la industria con proyectos de vivienda tanto de interés social, segmento que representa el 30% de las operaciones de la constructora, como para otros estratos y centros comerciales. "El mercado sigue estando muy estable. El modelo de la fiducia le inyectó mucha seguridad al sector, confianza que se mantiene de parte de los empresarios y de los potenciales compradores que ahora encuentran una oferta variada y pueden escoger de acuerdo con sus prioridades y condiciones económicas".

El constructor Andrés Arango, gerente de la firma Ospinas & Cía., también reconoce el cuarto de hora y asegura que la finca raíz se volvió el gran referente. "El riesgo en la bolsa es para grandes ligas y los dólares se los llevan del país. Los venezolanos quieren invertir en Colombia, al mismo tiempo que llegan jeques árabes y empresarios españoles que ven oportunidades en el sector con tasas internas que nunca se han visto, continuidad de las reglas de juego con la reelección del presidente Uribe y un mercado de tierras que todavía tiene márgenes interesantes. Incluso en el sector del comercio aún hay mucho espacio para seguir creciendo", sostiene.

Según cálculos de Arango, en el tema de los centros comerciales todavía hay gabela para otros tres años. Por este motivo ya trabajan en otros frentes, como la construcción de un centro de logística y almacenaje en las inmediaciones del aeropuerto Eldorado, de Bogotá, de 120 hectáreas. El año pasado, Ospinas & Cía. reportó utilidades por $5.000 millones.

La construcción, a diferencia de otros sectores de la economía, responde en un plazo más corto a las condiciones positivas o negativas que enmarcan el desempeño nacional, tanto político como económico, explica Sandra Forero, gerente de Camacol Cundinamarca. "Como se ha visto, mientras las variables macroeconómicas permanezcan estables, el sector de la construcción continuará mostrando una trayectoria positiva, creando un círculo virtuoso entre actividad y economía nacional", dice.

La dirigente gremial también advierte que las inversiones en finca raíz seguirán siendo la alternativa financiera en términos de rentabilidad y seguridad. Señala que la valorización promedio en Bogotá, durante 2006, osciló entre 12% y 14%, reflejando la solidez de la demanda agregada de edificaciones. En particular, para el gremio, la llegada de inversionistas extranjeros, las segundas adquisiciones, el flujo permanente de remesas del exterior y las condiciones favorables de crédito seguirán fortaleciendo el mercado, dando como resultado rendimientos financieros muy superiores a los obtenidos en el negocio de capitales de renta fija.

En este sentido, Fedelonjas ya le había advertido a Dinero (edición No. 269, enero 19 de 2007), que los negocios inmobiliarios en Colombia se mantendrían como una de las mejores opciones de inversión de mediano plazo. Según el gremio, hoy se transan $2,4 billones mensuales en inmuebles, lo que representa 30% más que hace un año. Y es que comprar o construir para arrendar se está convirtiendo en un buen negocio, pues puede generar un retorno hasta del 20%. Con este criterio, la firma Coninsa Ramón H. acaba de inaugurar un complejo de apartamentos en la calle 45 con carrera 7, en Bogotá. Y se cree que no es el único de su estilo en la ciudad.

Otra opción que se abre paso en el mercado, es la compra de títulos de la Titularizadora Colombiana, que están respaldados en cartera hipotecaria y cuyos intereses están exentos de impuestos. Se pueden comprar por intermedio de los comisionistas de la Bolsa de Valores, a una tasa de interés variable (UVR) o fija.

Para Camacol, la IX Feria Internacional de Expoconstrucción & Expodiseño, que se realizará en Bogotá entre el 22 y el 27 de mayo próximo, servirá para medir el clima de los negocios en el sector, pues 300 inversionistas extranjeros —de Venezuela, Ecuador, Panamá, Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana, México, Perú, Brasil, Chile, Argentina, Italia, España, Puerto Rico, Arabia, Corea del Sur, Guatemala e Israel, entre otros países— ya confirmaron su asistencia. También se esperan unos 60.000 visitantes en general, interesados en el sector de la construcción y los negocios inmobiliarios.

Reglas claras

En el balance del año pasado, también se destaca el comportamiento que mostraron los destinos diferentes a la vivienda. En el acumulado a 12 meses crecieron en 32,62%, alcanzando un área licenciada superior a los 4 millones de m2. Sobresale la participación del metraje para comercio (1,9 millones de m2), oficinas (417.000 m2), industria (378.000 m2), educación (378.000 m2) y bodegas (338.000 m2).

En este sentido, un informe del bufete inmobiliario Colliers International señala que la estabilidad económica del país, las nuevas expectativas ante la firma del TLC y la baja disponibilidad de espacios industriales de buenas características han motivado la construcción de nuevos proyectos, en especial en parques industriales que tratan de equilibrar la actual demanda de espacios con modernas especificaciones para satisfacer los nuevos requerimientos industriales. "Estos nuevos desarrollos han tenido un enorme éxito en el mercado y se observa cómo muchos de ellos aún sin terminar están en la actualidad total o parcialmente arrendados, lo que es un claro indicador de que la ciudad está en un período de recuperación en el ciclo inmobiliario industrial", indica el estudio.

Otro dirigente gremial que se encargó de inyectarle optimismo al sector es Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, que en días pasados sostuvo que los nubarrones que se posaban por los posibles efectos negativos de la reforma tributaria aprobada en 2006, desaparecieron. "Al mantener intactos los incentivos a la construcción, se asegura un crecimiento sostenido e igualmente se protege y estimula un sector fundamental, como la Vivienda de Interés Social", dijo. Esta situación permitió estabilidad en las tasas de interés, pues había temor en la banca por cambios sustanciales que las afectara, cuando presentan niveles históricamente bajos.

Lo único que puede empañar el panorama halagador, en especial en Bogotá, es el tema de la VIS, porque ya escasean los terrenos que se pueden destinar a este tipo de proyectos. Este hecho puede causar distorsiones en el mercado y desplazar a los constructores a otros nichos. Por eso, Camacol, que está cumpliendo 50 años de existencia, como parte de su celebración, desarrollará una campaña nacional para que los alcaldes y candidatos a las alcaldías del país se conviertan en líderes de la construcción de vivienda de interés social, pues según el gremio en ellos recae la mayor responsabilidad de facilitar la habilitación de suelos para la vivienda de los colombianos de más bajos recursos.

Según Beatriz Uribe Botero, presidente ejecutiva de Camacol, en este punto hay un enorme espacio para el crecimiento sostenido de la economía nacional, que es uno de los objetivos del portafolio de propuestas del gremio: propiciar el auge moderado pero sostenido de la industria.

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