| 3/31/2015 6:00:00 AM

Sin la sombra de Ecopetrol

La caída de las petroleras no impactó los resultados financieros consolidados de las grandes empresas del país. Por el contrario, varias crecieron más que el PIB. Desaceleración: reto de 2015.

Aunque se esperaba que el desplome del crudo arrastrara las utilidades de las petroleras y con ellas las de las grandes empresas del país, el resultado financiero consolidado de 2014 terminó siendo mejor de lo esperado y demostraría que, así como al país le fue bien el año pasado, al crecer 4,6%, el sector privado también tuvo un buen desempeño, con todo y la caída del sector industrial.

Los ingresos de las 77 mayores empresas del país, que son las que reportan sus resultados a la Superintendencia Financiera, sumaron el año pasado $184,1 billones, 5% más que en 2013. Si se excluye a Ecopetrol, la facturación sube 10%.

En lo que respecta a las utilidades, ahí sí la empresa de la iguana marca una diferencia, así como su colega Pacific, que perdió US$1.300 millones en 2014. Con ellas las ganancias consolidadas sumaron $17,6 billones, 33% menos que un año atrás, pero si no se tienen en cuenta las dos petroleras, los beneficios suben 6,3%. Vale la pena aclarar que en este primer barrido de resultados no se tienen en cuenta compañías como EPM y Telefónica, que al cierre de esta edición no habían reportado sus cifras.

En general, las empresas del sector de hidrocarburos fueron el lunar de 2014, por las razones ya conocidas. La gran excepción es la Organización Terpel, que se ratificó como una de las mayores facturadoras del país. A diferencia de las otras compañías relacionadas con el petróleo, Terpel vende un producto terminado y no una materia prima y tiene la ventaja de beneficiarse con la caída en el precio del crudo. Además, le gana al Éxito, que en el pasado fue el rey de la facturación, superado solo por las compañías que le sacaron jugo al boom energético. La ventaja de Terpel es que tiene presencia nacional, con más de 2.000 estaciones de servicio, mientras la cadena de comercio tiene 537 tiendas.

Otro punto a favor de Terpel es que opera en cinco países de Latinoamérica, cuyas ventas netas representan cerca de 16% del total.

En Bancolombia aclaran que, debido al proceso de reorganización entre las firmas de la compañía, los resultados no son totalmente comparables, pues las cifras de 2013 no incluían a Proenergía, Terpel Centro ni a la Sociedad de Inversiones en Energía (SIE).

Con el ciclo económico

Si bien Almacenes Éxito hace un par de años perdió su reinado como la empresa de mayor facturación, sus números siguen siendo positivos. Sus ingresos crecieron 6,7% anual en 2014 y sus ganancias 4,6%, de acuerdo a sus cifras consolidadas. El año pasado adquirió a Superinter, cadena de tiendas en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero; aunque esto le amplió su participación en esas zonas del país, analistas como Ómar Suárez, de Alianza Valores, consideran que es una compra que le puede afectar sus márgenes de rentabilidad, teniendo en cuenta que las tiendas de Superinter tienen un formato de descuento y están dirigidas a estratos 1, 2 y 3.

Suárez también considera que debido a que el Éxito está fuertemente concentrado en Colombia es muy sensible al ciclo económico y podría verse afectado este año con la desaceleración que se prevé para el país.

Otra cosa piensan los analistas de Fitch, que en su más reciente informe de calificación de la cadena señala que su participación en negocios complementarios –entre los que destacan el inmobiliario y el de tarjetas de crédito– aunado a una incipiente diversificación internacional, han contribuido a que su rentabilidad pueda mantenerse a través del ciclo económico.

Otra empresa ligada al ciclo económico y que le sacó provecho en 2014 fue Avianca Holdings. El año pasado tuvo la quinta mayor facturación, con $11,2 billones. Así mismo, fue una de las beneficiadas por la caída en el precio del petróleo y por el mayor ingreso disponible de los colombianos, lo que les permitió aumentar sus viajes en avión.

Este conglomerado, que está conformado por Avianca y Tampa Cargo (Colombia), Aerogal (Ecuador) y las compañías del Grupo Taca Internacional Airlines basadas en Centroamérica y Perú, tuvo, sin embargo, una reducción de 51% en sus utilidades.

Algo similar ocurre con su acción, que no despega pese a las buenas cifras que demuestra la aerolínea. No obstante, este año parece haber arrancado con pie derecho: es una de las pocas que registran valorización en lo corrido de 2015 (11%) y las cifras más recientes de la empresa dan para ser optimistas.

Entre enero y febrero, Avianca Holdings transportó 4,4 millones de pasajeros, 8,2% más que en 2014 y la gasolina le ha ayudado a disminuir sus costos. Para los analistas de Bancolombia, esta es una de las acciones que tiene mayor potencial para crecer este año.

Suena la registradora


Comunicación Celular (Claro) es otra de las grandes facturadoras del país, con $9,4 billones y un incremento anual de 4,33%. Pese a estar en un mercado muy competido, mantiene una posición de liderazgo, con más de 50% de los usuarios de móviles, muy por encima de su más cercano competidor.

No obstante, la aplicación de cargos de acceso asimétricos, el aumento de la participación de servicios de datos –que les generan menores márgenes– y la apertura del mercado de ventas de teléfonos, que ya no es exclusivo de los operadores móviles, afectaron en parte sus utilidades, las cuales se redujeron 27% en 2014, quedando en $1,48 billones.

En el frente de la facturación, vale la pena destacar el caso de Renting Colombia, una empresa del Grupo Bancolombia, cuyos ingresos aumentaron 162% entre 2013 y 2014, al pasar de $176.243 millones a $462.664 millones.

Renting se dedica al arrendamiento operativo de vehículos y alcanza una participación de mercado del 74% por valor de la flota y 59% por unidades. El año pasado la compañía suministró y renovó los equipos de transporte de por lo menos 25 grandes empresas de diversos sectores económicos, por unos $340.000 millones.

Para Fitch, una de las ventajas de Renting es la baja penetración del arrendamiento operativo en Colombia (1,7% en 2014), lo cual constituye una oportunidad. Sin embargo también es un reto ante la posible entrada de nuevos competidores con experiencia y conocimiento del negocio.

Otra empresa que sobresale por el aumento en sus ingresos es Valores Industriales, una sociedad comercial que nació de la escisión de Productos Familia en 1997. Sus ingresos subieron 121% a $462.664 millones. El portafolio de Valores Industriales está conformado por Productos Familia, Reforestadora y Manufacturera los Retiros, y Brinsa.

Las del futuro

Llama la atención que, pese a estar en la denominada locomotora de la infraestructura, Odinsa y Conciviles redujeron sus ventas en 2014 (54% y 26%, respectivamente). Igualmente, Conconcreto, que registró un alza considerable de sus ventas (27% con $806.814 millones), tuvo una reducción de 14% en sus utilidades.

Construcciones El Cóndor también vendió más (un alza de 19,31%), pero ganó lo mismo que en 2013.

La explicación para estos resultados de las compañías de ingeniería es que “tienen un futuro muy bueno, pero su presente no es claro, pues si no firmaron nuevos contratos, sus resultados se ven afectados”, explica Orlando Santiago, analista de Fénix Valor, e insiste en que este es un sector con expectativa favorable, en la medida en que se espera que este año y el entrante empiece la construcción de las grandes obras.

También se vieron beneficiadas del auge de la construcción las cementeras: las ventas de Cemex crecieron 13,64% y Argos, no solo ha ganado con su operación en Colombia, sino particularmente con la de Estados Unidos (nota anexa).

En suma, 2014 fue un buen año para las empresas. El reto ahora es mantenerse en 2015 en los mismos niveles o, al menos, evitar que la desaceleración frene en seco al sector privado.

Crecen las inversiones

2015 será un año para que Promigas adelante un agresivo plan de inversiones. Además, tiene en sus planes entrar a México y ampliar su operación en Perú.

Para Promigas, 2015 será un año intensivo en inversiones. El año pasado, junto con sus filiales, destinaron $271.000 millones a nuevas inversiones, aunque dificultades en el otorgamiento de licencias ambientales frenaron otros $100.000 millones. Sin embargo, el panorama de 2015 pinta diferente. “Este año proyectamos invertir $390.000 millones para compensar el rezago, y las compañías vinculadas a Promigas otros $365.000 millones, para un total de $756.000 millones en inversiones”, advierte Antonio Celia, su presidente. Esto se financiará con la emisión de bonos de hace unas semanas por $400.000 millones y recursos propios.

El año anterior, Promigas y sus empresas registraron ingresos por más de $2 billones, donde los resultados más relevantes tuvieron que ver con el incremento en 50% del Ebitda –al pasar de $154.974 millones a $233.000 millones–, y del aumento del total de activos en 14,8%.

Celia es optimista frente a la producción de gas por dos razones fundamentales: una, desde junio próximo, tal como lo anunció el Gobierno, se suspenderá la venta de gas a Venezuela, que representan 50 millones de pies cúbicos adicionales a la oferta; y dos, este año debe quedar listo el proyecto de ampliación del gasoducto del sur –entre Sucre y Bolívar– que agregaría 120 millones de pies cúbicos cuyos productores son Canacol y Hocol. Además se está a la espera de la licencia ambiental para la planta de regasificación que estaría lista 18 meses después de darse este trámite y que le permite tener hasta 400 millones de pies cúbicos.

En paralelo, la empresa sigue mirando posibilidades de expansión e ingreso en otros mercados. En Perú avanza en la penetración de gas natural al norte de ese país y tiene los ojos puestos en México, tras la reforma energética en ese país.

Luz verde en EE.UU.

La cementera Argos prevé una década dorada para la construcción en Estados Unidos, lo que jalonará las ventas en ese país y las cifras globales de la compañía.

Si la nacionalidad de una empresa se determinara por el lugar donde coloca su principal producto, Argos sería una empresa extranjera. Las cifras que entrega la compañía para reforzar esa tesis son impresionantes. Del total de sus ingresos en 2014, 50% proviene de Estados Unidos y el Caribe. En el caso del concreto, 64% de las ventas se hacen en nueve estados de la unión americana, incluida Florida.

En 2014 sus ingresos crecieron 17% y alcanzaron los $5,8 billones, la utilidad neta aumentó 59% y su Ebitda se incrementó 8%.

Y las cifras pueden ponerse más verdes la próxima década, teniendo en cuenta la recuperación de la economía norteamericana y el crecimiento del sector construcción que se proyecta. “El futuro es muy halagador, creemos que vienen al menos 10 años brillantes para la economía de Estados Unidos”, dice el presidente de Cementos Argos, Jorge Mario Velásquez. A todo esto habría que sumar cerca de US$200.000 millones que se inyectan a la economía estadounidense por cuenta de los menores precios en el costo de los combustibles.

La compañía no descarta nuevas compras en ese país para reforzar su operación y aprovechar el buen momento del ‘Tío Sam’. Mientras esto se da, los planes son aumentar su producción. Por ejemplo, en Houston (Texas) la idea es pasar la producción de 500.000 a un millón de toneladas al año.

Esta vocación internacional de Argos no apunta a la acumulación de destinos y ‘banderitas’. Su propósito es lograr economías de escala en países que se conecten muy bien logísticamente. Por ello, ha mirado otras opciones de compra de compañías en México y Brasil, sin que a la fecha se haya concretado alguna transacción. “México es interesante para nosotros, pero no hemos encontrado la posibilidad. En Brasil se nos presentó una oportunidad, pero no se cumplían nuestros requerimientos”, dice Velásquez.

La otra apuesta grande de la empresa será Colombia. Los sectores de infraestructura y construcción hacen pensar en un volumen de negocios y ventas muy positivos. Hoy en el país se venden unas 12 millones de toneladas de cemento al año. Sin embargo, con el inicio de obras del programa vial 4G y los nuevos planes de vivienda del Gobierno, se prevé que esta cifra pueda crecer en 4 millones de toneladas adicionales al año 2020. Incluso, siendo más optimistas, la la cifra podría llegar a las 10 millones de toneladas adicionales. Todo dependerá de cómo los concesionarios ganadores de 4G contraten los insumos para las obras. Si privilegian el concreto y no el asfalto, las cifras para Argos serán mejores.

Anticipando ese escenario de crecimiento, Argos y otras cementeras del país vienen adelantando millonarias inversiones de ampliación de capacidad. En Antioquia, una planta recibe US$100 millones y en Sogamoso la cifra llega a US$420 millones. Los planetas se le alinearon a Argos.
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