Gol al satélite

| 6/23/2000 12:00:00 AM

Gol al satélite

El fútbol protagoniza una polémica por el robo de la señal en el exterior con sistemas de TV satelital.

El 27 de marzo, un día antes del debut de la Selección Colombia frente a la escuadra brasileña por las eliminatorias para el Mundial de Japón y Corea del 2002, Caracol, dueño de los derechos de televisión para el país, les comunicó a los representantes de DirecTV y Sky en Colombia, que la señal iba a ser codificada y por tanto no podría ser vista por los suscriptores de estos servicios de televisión satelital.

Caracol vendió en exclusiva los derechos internacionales de los partidos del combinado nacional a la firma internacional Traffic, por una cifra cercana a los US$4 millones, que cubre, además, las transmisiones para Colombia de los partidos en otras plazas y los que la Selección juegue en el exterior. Esta firma tiene como uno de sus principales negocios la comercialización de esta señal en circuitos cerrados en restaurantes, bares y coliseos de Estados Unidos. El argumento para bloquear la transmisión era que la señal de Colombia, en particular la de Caracol, era vista en Estados Unidos por medio de decodificadores de televisión satelital. La decisión no tuvo reversa.



Ese 27 de marzo pasado, miles de usuarios de televisión satelital se quedaron sin ver el partido y se inició una polémica por uno de los contenidos de televisión más rentables en la industria del entretenimiento. Cuando la Selección Colombia juega en los partidos por las eliminatorias, casi el 60% de los televisores encendidos en el país tienen su señal. Y para el canal privado es un negocio atractivo. Solo por el partido con Brasil, Caracol tuvo ventas por más de $900 millones en publicidad, mientras que con Bolivia y Venezuela, la cifra llegó a $700 millones.



Aunque ni Sky ni DirecTV tuvieron pérdidas económicas por la no transmisión de aquel partido, porque el evento no hacía parte de ningún contrato de exclusividad y estaba disponible en la televisión abierta, sus usuarios sí fueron afectados en la calidad del servicio que recibieron ese día y fue un mal precedente.



Los satélites rastreados




¿Cuál fue el problema que se presentó con los satelitales? Hay usuarios que compran los equipos de estas empresas en Colombia, pero los instalan ilegalmente en países como Estados Unidos. ¿Cómo puede una señal para Colombia, ser vista en otros países?



La huella satelital es el espectro que cada una de estas firmas (DirecTV o Sky) cubre en la región. En el caso de DirecTV, va desde el sur del continente hasta México y llega al sur de Estados Unidos, en sitios como la Florida o Texas. Por su parte, Sky tiene su haz de cubrimiento desde Colombia hasta Argentina.



La controversia radica en que para el caso de DirecTV el haz de cobertura toma gran parte del mercado de Traffic, que transmite circuito cerrado a más de mil sitios, en estas zonas de Estados Unidos donde el volumen de latinos es muy grande.



Los representantes de los satelitales argumentan que no han hecho ninguna venta a ningún suscriptor fuera del territorio colombiano. Sin embargo, cualquier persona puede comprar el decodificador en Colombia y llevarlo a otro país y tomar allí la señal.



Se habla incluso de que hay toda una industria de la piratería con estas señales en Estados Unidos. Hay quienes comentan que cuando se presenta algún evento deportivo algunos lugares públicos cierran sus puertas y, con la señal de los decodificadores, lo presentan. Solo la entrada por persona puede ser de US$25 en promedio, sin tener en cuenta el consumo. "¡¿Se imagina el negocio para un sitio con más de cien sillas o puestos que no paga ni un peso por los derechos...?!", pregunta un operador.



Otros anotan que hay redes de fibra óptica para conectar el servicio en otras ciudades ubicadas más hacia el norte. Sin embargo, ese es un servicio pirata que nadie ha podido cuantificar.



¿En qué va el problema?



Luego de la negativa de Caracol a autorizar la transmisión, Sky colocó ante la Comisión Nacional de Televisión y la Superintendencia de Industria y Comercio una denuncia por posibles conductas contrarias al régimen de protección de la competencia en el servicio público de televisión contra Caracol.



Sin embargo, esta acción tuvo dos caminos: el primero, que al colocar esta denuncia ante la Superindustria y la CNTV se generó un conflicto de competencias entre los dos entes públicos. Por eso, actualmente, cursan ante el Consejo de Estado dos solicitudes para que se defina qué organismo tiene la competencia en este caso, por lo que el trámite correspondiente estará en un punto muerto hasta cuando el Consejo de Estado se pronuncie.



La segunda arista surgió días después del partido. Tras una larga reunión, José Lázaro, representante de Traffic, Ricardo Alarcón, presidente de Caracol, y Martha Helena Díaz, gerente de Sky Colombia, acordaron que esta firma satelital podría transmitir los partidos, al comprometerse a que si su transmisión generaba problemas con los negocios internacionales, la empresa estaría en capacidad de cubrirlos.



"Nosotros tomamos esa decisión, porque sabíamos que nuestra huella satelital no daña ese negocio", asegura Martha Helena Díaz, gerente de Sky Colombia.



Sky retransmitió la señal de Caracol para el partido de la Selección Colombia con Venezuela y podrá hacerlo con los siguientes partidos. Incluso, envió una comunicación a los entes públicos de control para desistir en su denuncia. Sin embargo, de oficio, podrán continuar con la investigación.



Pero la situación de DirecTV es diferente. No ha podido transmitir ningún partido y el arreglo está en una situación muy difícil. "La base de nuestra posición es que vendemos los derechos de nuestro sistema para el territorio colombiano. Simplemente quien hace piratería por fuera de aquí es un tercero que toma un equipo de manera ilegal y lo instala en otro país. Desconocemos, entonces, cuál puede ser el volumen de esta piratería", asegura Roberto Sierra, gerente de DirecTV.



Por su parte, José Lázaro, de Traffic, señala que es una posición de defensa de derechos adquiridos. "Caracol tiene los derechos para Colombia. En el momento en que la señal de DirecTV se ve fuera del país, el contrato no se cumple; por eso, solicitamos codificar la transmisión. Tendrán que tomarse medidas para evitar la invasión de territorio de la señal. Sin embargo, veo muy difícil que para esta eliminatoria haya alguna solución".



Este es un problema inherente a la industria de la televisión satelital, dice Sierra. "Nuestros suscriptores creen que no pagamos por estos derechos. ¿Hasta dónde quieren llevar las personas que manejan las ventas de derechos, el esquema de pagos? Además, ¿por qué tengo que pagar por algo que es gratis para 39 millones de colombianos?".



El futuro



Este, sin embargo, no fue el primer caso. Ya se dio en la Copa Libertadores del año pasado y en la etapa final del Campeonato Profesional de Fútbol del 99, cuando los partidos por televisión abierta coincidían con los que transmitía Sky, que a su vez tiene los derechos internacionales, al negociarlos por US$20 millones en total con RCN y Caracol.



Para Sierra, los dueños de los derechos deben entender que este es un problema de largo plazo, de atacar la piratería en forma conjunta entre todos y no limitando a unos usuarios.



Para otros, el trabajo es localizar los decodificadores piratas. "Si es posible ubicar un carro robado, también lo es ubicar cualquiera de estas cajas", argumenta Lázaro. Es decir, la solución estaría en manos de las autoridades del país en donde se esté cometiendo el ilícito o en manos del proveedor del servicio que podría apagar el decodificador que esté recibiendo la señal por fuera del territorio colombiano.



Estas discusiones tienen un trasfondo técnico que se vuelve jurídico y se refiere a la rapidez de los cambios tecnológicos, frente a la legislación. Quien vende unos derechos exclusivos, busca que a quien se los vende le respete y garantice su derecho de propiedad y lo hace usando una herramienta técnica: el encriptamiento de la señal.



Sin embargo, en el entorno del régimen de protección de la competencia hay que establecer si lo que se busca es proteger y cerrar el mercado o asegurar una eficiente competencia. Se trata, entonces, de colocar a tono las disposiciones legales con los cambios tecnológicos para que no pase con la televisión lo que está sucediendo con las empresas de comunicaciones de valor agregado, pues sus conflictos empresariales los está dirimiendo la Fiscalía...





Los partidos de los 'árbitros'

El próximo 31 de diciembre finaliza el contrato de Caracol y RCN con la Dimayor para la transmisión del fútbol profesional y también culmina el acuerdo de licenciamiento que hicieron los canales privados con Sky.



Los protagonistas de las transmisiones de los partidos de fútbol quieren seguir con ellas, pero no con los precios que se pagan desde hace 5 años. Los canales han cancelado cerca de $15.000 millones, mientras que Sky les pagó a ellos US$20 millones.



¿Las negociaciones llegarán a estas cifras? "No, en absoluto, por las dificultades en costos y en las ventas de publicidad, que apenas cubren el 50% del valor total de la transmisión de un partido", dice Gabriel Reyes, presidente de RCN Televisión.



A su vez, Martha Helena Díaz, gerente de Sky Colombia, asegura que están 'lejos' de recuperar los US$20 millones que invirtieron. "De los cerca de 70.000 suscriptores, 12.000 son de fútbol y ellos pagan $16.000 al mes. Queremos seguir con el fútbol, pero estamos en una posición conservadora".



Los contactos están avanzando, aunque no con mucha rapidez, debido a los enfrentamientos que se han dado y que originaron tribunales de arbitramento entre la Dimayor y los canales privados por la cesión a Sky, y entre los canales y Sky por la explotación del contrato.



Recientemente los canales incluyeron en esta demanda el incumplimiento de Sky de parte del contrato pues no pagó el 50% de las utilidades netas del pague por ver y porque realizó junto con RTI un programa deportivo cuando los derechos, según los canales, son de ellos.



Las etapas de las conciliaciones ya se surtieron y no se llegó a ningún acuerdo. En estas condiciones, las negociaciones no serán fáciles, sobre todo si nuevos protagonistas internacionales ingresan al escenario. Y cuando PSN, Fox Sports o Torneos y Competencias (TyC) han emprendido campañas muy agresivas en América Latina y podrían estar interesados en adquirir los derechos de los partidos del torneo profesional colombiano.



La Dimayor dividiría el contrato para televisión abierta, televisión cerrada, internet y derechos internacionales. Los canales privados tienen la primera opción sobre el contrato total, porque se realizó sobre "toda imagen y audiovisual y cualquier desarrollo tecnológico".





El problema

Usuarios que compran equipos de televisión satelital en Colombia, los instalan ilegalmente en países como Estados Unidos.



La huella satelital de DirecTV va desde el sur del continente hasta México y llega al sur de Estados Unidos.



Por su parte, la huella de Sky va desde Colombia hasta Argentina.



El haz de cobertura de DirecTV, al llegar a Estados Unidos, toma gran parte del mercado de Traffic, la firma que compró los derechos de televisión internacionales de la Selección Colombia y que los comercializa en circuitos cerrados.



Caracol bloqueó para el primer partido de la eliminatoria la señal a las firmas satelitales.



Para el segundo partido, dio la señal a Sky, pero mantiene bloqueado a DirecTV.



Para Traffic es muy difícil que se encuentre una solución para esta eliminatoria.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.