Giros "familiares"

| 6/9/2000 12:00:00 AM

Giros "familiares"

Las casas de cambio han resultado ser un negocio blindado contra las crisis. El año pasado manejaron giros por US$1.000 millones.

En momentos de especulación con el dólar y de alta migración por la situación general del país, las casas de cambio, un mundo que durante años ha permanecido escondido, están saliendo del anonimato para ser reconocidas. Y lo mejor, son uno de esos negocios con blindaje contra las dificultades. Los números del negocio son dicientes. El crecimiento de los ingresos y las utilidades en el primer semestre del 99 con respecto al mismo período del 98 fue de 139% y 109%, respectivamente. Las utilidades crecieron al mismo ritmo y justo cuando la economía atravesaba uno de sus peores momentos.

Hoy son en total 15 casas de cambio autorizadas, que manejan cerca de $60.000 millones de ingresos semestrales. De ellos, el 90% proviene de margen sobre los giros. En menos de tres años, el número de entidades que conforman este mercado se ha triplicado.



Los giros desde el exterior representan la principal fuente de negocios para las casas de cambio. En el 98 manejaron US$500 millones, cifra que seguramente se duplicó el año pasado, pues solo en el segundo semestre las casas de cambio autorizadas recibieron US$488 millones, por lo que no resulta descabellado pensar que el año cerró en más US$1.000 millones, que representa más del 1% del PIB colombiano. Y si el año pasado fue significativo en el desarrollo de las casas de cambio, el 2000 muy posiblemente definirá su destino. Al mismo tiempo que están pasando por un buen momento, estas compañías, que tradicionalmente se han movido en el mercado no regulado, se enfrentan a uno de los retos más grandes: competir en el mercado regulado con grandes oponentes como los bancos y las firmas comisionistas de bolsa que también quedaron autorizadas para operar en el mercado de divisas.



Un momento decisivo



Con la resolución externa No. 8 del pasado 5 de mayo, la Junta Directiva del Banco de la República amplió el espectro de operaciones en el que pueden intervenir las casas de cambio. Si antes estaban restringidas a operaciones del mercado no regulado, ahora pueden competir con bancos y otras entidades financieras, en negocios como el envío o recepción de giros en moneda extranjera correspondientes a operaciones de importaciones, exportaciones, inversión extranjera, inversión colombiana en el exterior; en la compra y venta de divisas que correspondan a operaciones de importaciones y exportaciones de bienes, de inversión de capital en el exterior y de inversiones colombianas en el exterior, entre otras.



Y si bien esta es una gran oportunidad para las casas de cambio, también representa un momento decisivo para su viabilidad futura. Por un lado, tienen ventajas como los menores costos a los clientes, importadores y exportadores. Sin embargo, no cuentan con el valor agregado que representan los servicios adicionales de las entidades financieras y que en un momento determinado pueden significar la pérdida de clientes. Ante la imposibilidad de abrir una carta de crédito o una simple cuenta corriente, las empresas se verán obligadas a escoger entre menores costos y un mayor portafolio de servicios.



De acuerdo con la legislación, hoy llamadas casas de cambio que Xtengan un patrimonio superior a $3.500 millones podrán competir en este nuevo espacio. Pero como del dicho al hecho hay mucho trecho, si el plazo para cumplir este requisito se venciera ya mismo, el número de compañías que podrían seguir como casas de cambio, con todo lo que esto implica, se reduciría a la mitad.



Este requisito será el primer filtro para que se decante el mercado de las casas de cambios. Las compañías que en un año no cumplan con el patrimonio mínimo de $3.500 millones serán relegadas a un estrato inferior, al de profesionales de divisas, es decir, pueden comprar y vender, pero no administrar giros ni participar en los demás negocios de los intermediarios del mercado cambiario.



Las salidas



Esto indica que las casas de cambio podrían estar amenazadas por fuerzas de la globalización que antes no las habían tocado: la presencia de jugadores de gran tamaño como los bancos y firmas comisionistas de bolsa en su propio terreno podría llevarlas a fusiones y alianzas que les permitan el acceso al capital y la tecnología que requiere un mercado cada vez más sofisticado.



El momento que atraviesan las casas de cambio es una interesante mezcla de oportunidades y amenazas y es claro que viene un acomodamiento a nuevas reglas. Por un lado, compartirán su mercado tradicional con los comisionistas de bolsa, que tendrán en este negocio una salida a épocas de crisis en el mercado de valores y que, además, en su gran mayoría cuentan con un respaldo importante. Y por otro lado, su entrada al mercado regulado no va a ser tarea fácil pues no lo conocen, ventaja que sí tienen los bancos.



Así las cosas, las casas de cambio deben definir estrategias para conservar el campo ganado y para participar del nuevo mercado. Para Juan José Botero, gerente de Titán Intercontinental S.A., es claro que es difícil competir por los grandes clientes que hoy manejan los bancos, pero también sabe que en las pequeñas y medianas empresas que se proyectan como exportadoras e importadoras puede estar el nicho de su negocio.







Antecedentes

Un negocio en crecimiento

El negocio: margen a partir de la compra y venta de divisas recibidas de los giros de colombianos en el exterior.



Las oportunidades: participar en el mercado regulado.



Las amenazas: la competencia de entidades financieras como los bancos y las compañías comisionistas de bolsa.



La estrategia: primero defender el mercado natural y después entrar a un nuevo escenario, donde tendrán que competir con bancos y comisionistas de bolsa.



Experiencias internacionales

Los giros de baja cuantía, que se manejan por medio de las casas de cambio, han sido bien significativos para varios países de América Latina. El Salvador, un país que tiene una economía que es la décima parte de la colombiana, registra giros por US$1.300 millones al año. Esto equivaldría a que Colombia, que registra actualmente más US$1.000 millones, monto superior al de las exportaciones de flores en el año 99, registrara US$16.000 millones por el mismo concepto.





Un mercado en auge



Las casas de cambio tienen un mercado de unos $120.000 millones al año y un margen de utilidad del 18%.



El negocio se ha duplicado cada año desde 1997. La migración y la incertidumbre han sido aliados del crecimiento.



Los retos



Con los cambios recientes, las casas de cambio tendrán que capitalizarse y competir con jugadores de gran tamaño como bancos y comisionistas de bolsa.



Lo que viene es consolidación en el negocio de las casas de cambio, mediante fusiones y alianzas.



El futuro



La intermediación de divisas tiene un potencial enorme. El Salvador, cuya economía es la décima parte de la colombiana, maneja giros por US$1.300 millones al año.



Si se aplicaran las mismas proporciones, el mercado colombiano debería ser de US$16.000 millones.
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