Gerencia debate abierto

| 4/9/2001 12:00:00 AM

Gerencia debate abierto

Aunque los gerentes colombianos han logrado sobrevivir a la peor crisis económica en 70 años, siguen atrás en materia de competitividad internacional. Encuesta exclusiva de Dinero.

La publicación del Global Competitiveness Report del año 2000 desató una polémica sobre la calidad de la gerencia en Colombia. Según el informe del Center for International Development de la Universidad de Harvard (CID, que dirige Jeffrey Sachs), en el último año la calidad de la gerencia colombiana desmejoró en el manejo de recursos humanos y la innovación tenológica, lo que incidió en un descenso del país en el componente gerencial del ranking de competitividad (ver Dinero No. 127). Estos factores son relevantes, pues de ellos depende el crecimiento futuro de la economía. En el IV Encuentro de Competitividad realizado en Pereira, Martha Lucía Ramírez, ministra de Comercio Exterior, hizo énfasis en que esas fallas en la gestión empresarial son una barrera crítica para la expansión internacional de la economía colombiana.

No es extraño que los empresarios rechacen esta crítica, pues en estos años han superado pruebas formidables. Viven acorralados en un sistema institucional anacrónico, ineficiente y corrupto, donde guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes imponen su ley, las trabas a la labor empresarial son pan de cada día y el entorno internacional es hostil por razones políticas ajenas a su control. Además, entre 1998 y el año 2000 capotearon la peor recesión económica en 7 décadas. Los empresarios piensan, con razón, que haber pasado lo peor de la tormenta y seguir con vida es prueba de talento empresarial.



Camino por recorrer



¿Quién tiene la razón? Una encuesta de Dinero y la Corporación Calidad entre los presidentes de algunas de las empresas más dinámicas del país arroja luces sobre el problema. El objetivo de la encuesta era identificar la percepción del empresariado sobre el proceso de globalización y en qué manera lo han asumido las organizaciones a su cargo. La encuesta se realizó durante el Encuentro de Competitividad y la respondieron 41 presidentes y altos ejecutivos de empresas líderes en sus sectores.



Los resultados muestran una brecha entre las aspiraciones de internacionalización de los empresarios colombianos y la preparación de sus organizaciones para asumir este reto. Los empresarios saben que el futuro está en exportar y su actitud hacia la globalización es positiva. Pero la información disponible muestra que sus organizaciones aún no completan las exigencias de la competencia internacional y el cambio de su estructura organizacional no va a la velocidad que debería. Estos resultados son más relevantes porque los encuestados pertenecen a empresas de la primera línea de la internacionalización en Colombia. El 82% de la muestra corresponde a gerentes de empresas exportadoras con avanzados procesos de internacionalización.



Los gerentes creen que la globalización, más que una amenaza, es una oportunidad para expandir sus negocios. El 73% piensa que penetrar mercados externos es una necesidad apremiante. El 68% cree que la globalización genera cambios positivos en sus empresas y el 24% piensa que ha incidido en un mejor desempeño. Todos son optimistas y creen que sus exportaciones crecerán en los próximos 5 años.



El cambio gerencial necesario para que Colombia se ubique entre los países de alta competitividad aún está lejos. Hay una deficiencia en la formulación estratégica, pues en solo el 51% de los casos la gestión de las empresas responde a un direccionamiento estratégico explícitamente formulado y aplicado por sus miembros. Apenas un 39% manifiesta que la estructura y cultura de la organización están en línea con su estrategia.



Por su parte, la distancia entre la formulación de estrategias en la cúpula de las organizaciones y su aplicación por los trabajadores también es grande. En teoría, toda empresa que pretenda competir globalmente debe forjar una cultura organizacional que propicie la participación y compromiso de sus miembros. Para ello, el empoderamiento de los trabajadores se impone como mecanismo para generar un clima de cooperación y confianza. No obstante, esto parece difícil de asumir por los gerentes, cuyo estilo de gestión sigue basado en criterios de mando y control. Mientras que el 34% afirma que el empoderamiento de sus trabajadores es deliberado y programado, el 41% dice que se restringe a aquellos que ocupan cargos directivos y el 24% apenas identifica la necesidad de hacerlo.



La calidad con que se gerencian los procesos es otro elemento fundamental para las empresas de clase mundial. Atrás quedó la época en que el aseguramiento de la calidad se consideraba un valor agregado. En la economía global, la calidad es requisito para acceder a nuevos mercados.



Colombia ya descubrió que la cultura de la calidad es vital para competir globalmente, pero aún le falta mucho terreno por cubrir en los hechos. Solo el 32% de este grupo de empresas líderes tiene productos certificados con normas ISO (si bien un 29% adicional está en proceso de certificación).



Los gerentes tampoco salen muy bien librados en lo que a administración de sus sistemas de información se refiere. La información es factor crítico de la competitividad, pero el 49% de los gerentes opina que el grado de confiabilidad de la información utilizada en sus empresas se ubica en un nivel medio-bajo.



Sin duda, el cambio está en marcha. Los gerentes tienen una mayor sofisticación y disposición para usar técnicas avanzadas de gestión, pues utilizan técnicas como mejoramiento de procesos y sistemas de indicadores de gestión, a la vez que se mostraron abiertos a otras como referenciación competitiva (benchmarking), inteligencia de mercados y sistemas de aprendizaje organizacional (AO).



Por otra parte, privilegian la educación como elemento fundamental para alcanzar el nivel de competitividad deseado. En efecto, junto con el incremento de la productividad, los gerentes identificaron la capacitación de su personal como uno de los principales factores que explicaron la mejoría en su desempeño durante el último año. Algo muy importante, la actitud de las juntas directivas apunta en esta misma dirección. Por encima de criterios tradicionales, como crecimiento en ventas y control presupuestal, el principal factor por el cual las juntas están evaluando a los gerentes es la capacitación del personal.



El reto empresarial



Desde el punto de vista de las mediciones de competitividad internacional, como la del CID, sobrevivir a una crisis no añade puntos, por grave que esta haya sido. Una comparación internacional como la que hace el CID simplemente ordena los países de acuerdo con su competitividad actual y potencial, como sitios favorables para los negocios. Esta medición es lógica, pues ese es el criterio que utiliza el capital para ubicarse internacionalmente.



Un país puede haber tenido que superar terribles desastres naturales en un año cualquiera, mientras que el vecino en la clasificación puede haberse ganado la lotería con la bonanza de un producto básico. Para la clasificación, esto es indiferente, lo mismo que para el capitalista.



Una actitud optimista hacia el proceso de globalización no es suficiente. El análisis de las respuestas obtenidas sugiere que las principales empresas colombianas distan bastante de estar a la altura del reto que implica la participación en mercados internacionales. Aunque se están dando los primeros pasos en la dirección correcta, es claro que aún queda mucho por hacer, y muy seguramente habrá un candente debate en el próximo Encuentro de Competitividad, que se realizará en Medellín, donde el análisis de la gerencia será el principal tema de discusión.
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