| 6/20/2008 12:00:00 AM

Genéricos: se intensifica la competencia

Gracias al crecimiento del mercado institucional se han consolidado los laboratorios colombianos con medicamentos genéricos. Multinacionales en la pelea.

Un nuevo capítulo en la dura competencia por el mercado de los medicamentos se está abriendo paso entre los laboratorios colombianos y las multinacionales. Se trata de la disputa por uno de los segmentos que más ha venido creciendo en el país: el institucional. Está compuesto por las entidades prestadoras de salud (EPS), el Seguro Social, clínicas y hospitales, el cual demandó durante 2007 $1,3 billones en compras y suministros. El anuncio del Gobierno de que la meta es lograr una cobertura universal de la población más vulnerable en 2010, ha hecho mucho más atractivo este nicho que por ahora controlan en un 80% en unidades los fabricantes locales que producen medicamentos genéricos. El precio de estos puede llegar a ser una tercera, y en algunos casos hasta una quinta parte de un producto de marca.

Un análisis detallado del sector, hecho por Corficolombiana, señala que después de la implementación de la Ley 100 de 1993, el mercado institucional se ha ido transformando para ganar un mayor espacio en la cadena de distribución de los medicamentos a los consumidores. Explica cómo las EPS, por ejemplo, han aumentado su participación en la distribución a los consumidores, llegando a tener un 15% del total, mientras que el ISS se ha quedado con tan solo el 3%. Destaca que, como parte del impulso al sector farmacéutico por parte del sector institucional, se encuentra el fomento que han generado las EPS en la industria de los genéricos, con especial énfasis en los medicamentos incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS). En este sentido, destaca el hecho de que dentro de la normatividad para la prescripción de las EPS, estas deben prescribir el medicamento con el nombre genérico.

Son los genéricos, precisamente, los que han jalonado el crecimiento de la industria farmacéutica en los últimos diez años, durante los cuales ha registrado un crecimiento promedio anual del 11%. En este sentido, la industria local es la que más se ha favorecido, ganando cada vez mayor participación en el mercado total (productos de venta libre y de prescripción médica), del cual ya controla el 45% en valores ($) y más del 70% en unidades de las ventas en droguerías, las cuales llegaron el año pasado a $3,2 billones.

Sin embargo, las multinacionales no están dispuestas a quedarse por fuera de una torta tan llamativa como la del mercado institucional. Firmas como GlaxoSmithKline, Bayer Schering Pharma y Sanofi Aventis, entre otras, van a intensificar su participación en este mercado con medicamentos y líneas de productos elaborados con base en moléculas universales y con el respaldo de cada uno de sus respectivos laboratorios. De hecho, esta última ya cuenta con su propia división de medicamentos genéricos, los cuales produce en su planta de Cali.

Según el director de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Andi, Rodrigo Arcila, el negocio farmacéutico en Colombia tiene un amplio campo para crecer, debido al aumento de la demanda de los mercados institucionales y por el ingreso de mayor parte de la población a mejores niveles de consumo, entre los cuales está la salud. "Existe una gran relación entre el mejoramiento económico y la demanda de medicamentos. El país ha venido mejorando sustancialmente su nivel de crecimiento y la tendencia se mantendrá en los años venideros, a pesar de la desaceleración que se reportó en el pasado trimestre", explica el dirigente gremial.

Por eso, todos los ojos están puestos en el mercado institucional, para el cual se están exigiendo reglas claras con el fin de garantizar la libre competencia. Una de las exigencias más urgentes en este sentido es la conformación de la Comisión de Regulación en Salud (Cres), que será el órgano rector del sector institucional y que tendrá la responsabilidad de definir los aspectos más importantes sobre las reglas que regirán dicha actividad. De hecho, en el XV Foro Farmacéutico Internacional, que se llevó a cabo hace unos días en Cartagena, la industria le pidió al Gobierno que en el transcurso del segundo semestre de 2008 conformé la Cres y la ponga en funcionamiento.

Alberto Bravo, presidente de Asinfar, el gremio que aglutina a los laboratorios nacionales, sostiene que entre 1996 y 2001 estos invirtieron más de $350.000 millones en el mejoramiento de sus plantas para cumplir con las exigentes normas de Buenas Prácticas de Manufactura. "Esto los hizo mucho más competitivos, tanto en el mercado nacional como internacional, mientras que varias multinacionales decidieron trasladar sus plantas del país para convertirse en importadoras. Por su calidad, los productos colombianos gozan hoy día de excelente prestigio no solo en el mercado nacional, al tiempo que las exportaciones pasaron de US$98 millones en 2002 a US$250 millones en 2007".

Pero las multinacionales tienen su propia versión de la manera como ha venido evolucionando el mercado farmacéutico colombiano. Sostienen que, ante el proceso de globalización, la industria se ha caracterizado principalmente por una flexibilización productiva, es decir, un modelo en el cual el proceso de fabricación es realizado por varias empresas, aprovechando los encadenamientos mercantiles globales, lo cual dio paso a una descentralización territorial de la cadena de valor. Es así como, las empresas farmacéuticas multinacionales han redefinido la localización de varias de sus plantas, no solo las ubicadas en Colombia sino a nivel mundial, con el fin de obtener economías de escala y centros de especialización.

Ese es el caso GlaxoSmithKline. Juan Carlos Berbessi, director médico y de asuntos regulatorios, explica que, una vez se concretó la fusión, empezaron a observar que tenían pequeñas plantas de las dos compañías en Ecuador, Colombia y Venezuela, por lo cual se tomó la decisión a nivel mundial de crear grandes centros de producción e investigación desde donde se distribuyen todos los productos para Latinoamérica y el mundo.

Berbessi reveló que la compañía está dando un viraje para enfocarse más en el mercado institucional que en el de la prescripción médica. Reconoce que el hecho de estar produciendo afuera les había restado algo de competitividad, especialmente en el tema de los pedidos por parte de EPS y hospitales, ante lo cual se ajustan más rápidamente los locales. "Revisando el portafolio, nos dimos cuenta de que podemos ofrecer productos con base en las moléculas más formuladas. Ya lo hicimos en el área pediátrica, donde lanzamos la línea Kid Kare, con precios más competitivos pero asegurando la calidad de los productos desarrollados bajo nuestra firma".

Bayer, que mantuvo sus plantas de producción en Colombia, también anunció el lanzamiento de productos de marca, desarrollados con moléculas universales, que contarán con la garantía de la multinacional que lleva 95 años en el mercado colombiano. Alejandro Martin, gerente de Bayer Schering, sostiene que no se trata de que haya una pelea casada con los laboratorios colombianos y que, por el contrario, en el mercado nacional hay espacio para todos. La verdadera competencia, según él, se da en la medida que el paciente pueda recibir el mejor medicamento.

"Vamos a competir en el mercado institucional con la misma calidad con que lo hacemos en el mercado privado. Y participaremos de acuerdo con las reglas de juego jurídicas, de anticorrupción y transparencia. Y que el Gobierno tome la decisión de acuerdo con su conocimiento de la manera como funcionan los medicamentos", advirtió Martín.

Nacionales recargados

Durante los últimos años, la industria nacional ha venido haciendo grandes inversiones en plantas y en el desarrollo de nuevas tecnologías para competir en el mercado nacional e internacional de los medicamentos. Lafrancol, por ejemplo, invirtió el año pasado US$10 millones en una nueva planta para productos hormonales en Cali. Según Camilo Camacho, gerente de la compañía, el crecimiento de la compañía no se debe solo al fortalecimiento del mercado institucional, donde son muy fuertes, sino al lanzamiento de productos de última generación para atender las necesidades de la población colombiana.

"Sacamos productos de la misma calidad que los de las multinacionales pero a un precio mucho más asequible al bolsillo de los colombianos, tanto genéricos como de marca. Para el desarrollo de estos últimos se trabaja con el cuerpo médico y sociedades científicas. Hemos lanzado medicamentos como anticonceptivos, para el control de la figura, para el cólico menstrual, para la migraña, el dolor de espalda y el mejoramiento del desempeño sexual, entre muchos otros".

Genfar, por su parte, se caracteriza por ser el laboratorio colombiano que más produce medicamentos genéricos. De hecho, el 100% de su producción está destinado a este mercado, tanto nacional como internacional, pues tiene presencia en 14 países. Por eso invirtió, entre 2000 y 2007, unos US$30 millones en la construcción de una de las plantas más modernas de la región, acogiéndose a los beneficios tributarios que ofrecía en su momento la Ley Páez.

Mario Molano, presidente de la junta directiva de Genfar, considera que sí representó una ventaja competitiva el hecho de que varias multinacionales trasladaran sus plantas de producción fuera de Colombia. Por eso dice que no deja de ser una amenaza el anuncio de que quizás algunas regresen. "Sin embargo, ahora estamos preparados para afrontar estos retos. La industria nacional está muy fortalecida y todos los días estamos adquiriendo más tecnología, con mejores planes de mercadeo y posicionamiento de marca", sostiene.

Una de las movidas más recientes tiene que ver con Tecnoquímicas, que cuenta con su propia división de genéricos: MK. Acaba de negociar la venta del 10% de la compañía con IFC, la división del Banco Mundial que otorga créditos o invierte directamente a través de la compra de acciones en compañías de diversos sectores de la economía. Con los recursos, US$25 millones, el laboratorio colombiano apalancará un plan de expansión internacional.

Especialistas consideran que este año el sector mantendrá su crecimiento, pues ven con optimismo las metas de crecimiento del PIB presentadas por el Gobierno. Adicionalmente, los laboratorios tanto nacionales como extranjeros respaldan los esfuerzos por aumentar la cobertura total, lo cual facilitará el acceso de la población al régimen de seguridad social en salud y dinamizará la competencia por el mercado institucional.
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