| 10/27/2016 12:00:00 AM

¿Fondos extranjeros hicieron la economía colombiana más vulnerable?

Los fondos extranjeros son cada vez más activos en el país: tienen 23% de la deuda interna y negocian 25% de las acciones. ¿Quiénes son y qué riesgo existe de que se vayan?

Los capitales golondrina; es decir, aquellos que llegan a un país por corto tiempo, aprovechan las altas tasas de rentabilidad y como la mencionada ave son los primeros en ‘salir volando’ cuando se presentan problemas, han sido tradicionalmente motivo de preocupación.

El temor no es infundado, pues cuando emigran estos capitales no solo afectan los precios de los activos en los que invirtieron –como acciones o títulos de deuda– sino que, de paso, golpean la tasa de cambio y, en general, la estabilidad económica de un país.

Con la apertura económica, hace más de dos décadas, se abrieron las puertas para que entraran estos inversionistas, a los cuales en el pasado se les pusieron restricciones para obligarlos a estar por más tiempo –mediante controles de capital–, pero con los años se les ha dejado de considerar peligrosos para pasar a valorar su aporte en la inversión extranjera que llega al país.

El tema es que la presencia de extranjeros en los mercados financieros colombianos cada vez es más notoria, al punto que hoy tienen en sus manos 23% de los títulos de deuda interna y son responsables de 25% de los negocios que se realizan con acciones. Algunos expertos consideran que esto vuelve vulnerable al país, pues ante la amenaza de una posible descalificación es probable que estos sean los primeros que saldrán a vender sus inversiones.

De acuerdo con la balanza cambiaria del Banco de la República, hasta el 7 de octubre pasado la inversión extranjera de portafolio, que es la que llega a los mercados financieros, alcanzaba US$4.401 millones, US$208 millones más que un año atrás, pero menos de la mitad de lo que había para la misma época en 2014.

“Colombia sufre de déficits gemelos –fiscal y de cuenta corriente– y los financia con esos capitales golondrina, lo que nos pone en una situación de vulnerabilidad tremenda, al punto que en el Banco de la República están evaluando qué pasaría ante la posibilidad de un sudden stop; es decir, que esos recursos dejen de entrar de un momento a otro”, dice un comisionista.

Otros operadores consideran que este riesgo no es tan evidente, pues no todos los inversionistas extranjeros son iguales. Hay muchos que llegan porque invierten bajo los mismos parámetros de índices internacionales como los de JP Morgan o los de Morgan Stanley, que recomiendan los porcentajes de inversión en cada país y en cada activo (renta fija o acciones) y los fondos simplemente replican esa recomendación. Hay otros fondos, llamados activos, que son los que toman por sí mismos la decisión de en dónde invertir y en qué porcentaje.

Los primeros son considerados fondos indexados e invierten para más largo plazo y los segundos son más especulativos y serían “golondrina puros”.

“El problema es que no sabemos cuántos de los que están acá son indexados y cuántos son activos y, por lo tanto, es difícil medir qué tan vulnerables somos. Creo que si llegamos a perder el grado de inversión, muchos activos se van a desvalorizar, pero muchos fondos se van a quedar, tal como ocurre en Brasil y en Rusia, donde registran niveles récord de inversión extranjera”, dice Juan David Ballén, estratega de renta fija de Casa de Bolsa.

En su concepto, mientras haya suficiente liquidez global, los fondos de inversión van a seguir buscando países con altas tasas de interés.

Más que las AFP

En septiembre pasado el apetito de los extranjeros por la deuda colombiana llevó incluso a que quedaran con más TES en pesos que los mismos fondos de pensiones colombianos. Para Credicorp es probable que este comportamiento continúe en el corto plazo, siempre y cuando la Reserva Federal (FED) no empiece a subir sus tasas de interés.

Ballén y Munir Jalil, economista jefe del Citi para la región Andina, coindicen en que más que el grado de inversión, el riesgo está en las decisiones de la FED, lo que no solo golpearía a Colombia sino a todos los emergentes.

“Creo que, si bien el temor a los capitales golondrina tenía sentido hace unos años, hoy los fondos extranjeros que están en el país vienen con metas específicas de inversión, pensando más en el largo plazo que en salir corriendo. Es más, creo que generan más volatilidad los inversionistas colombianos que los extranjeros”, opina Jalil y agrega que el país está aún lejos del nivel de participación foránea que hay en otras economías como Perú, donde tienen 36% del mercado y México, donde es más del 40%.

Para el experto del Citi, lo importante es que el país está preparado para cuando la FED suba sus tasas; es decir, que siga ajustando sus finanzas públicas, pues ese es un fenómeno que está fuera de nuestro control, así como el precio del petróleo.

Andrés Pardo, director de estrategia macroeconómica de Corficolombiana, sí cree que el país es hoy más vulnerable por la inversión extranjera de portafolio, pero también considera que si la FED sube sus tasas en diciembre no pasaría nada, pues en cierta medida eso ya está descontando por el mercado. El lío sería que la economía de Estados Unidos se recupere más rápidamente y lleve a la FED a acelerar su política monetaria.

Para Pardo lo que se debe hacer es seguir preparando al país para un cambio en las condiciones externas, lo que implica aprobar una reforma tributaria estructural, seguir reduciendo el déficit de cuenta corriente y tener inflaciones bajas o muy cercanas a la meta.

La nueva realidad es que con la globalización es imposible ser ajenos a la inversión extranjera, así que lo mejor es acostumbrase a ella y sacarle provecho.

Lea también: ¿Qué tan preparados están los países emergentes ante movimientos de la Fed?

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