| 10/26/2007 12:00:00 AM

Fiebre de oro

Colombia es un país con mucho potencial para la exploración aurífera. Tanto empresas nacionales como multinacionales, están haciendo importantes inversiones en la búsqueda de tan codiciado metal.

La famosa leyenda de El Dorado puede transformarse con el tiempo en una realidad. La exploración de oro en países como Estados Unidos, Canadá, Rusia y el continente africano se ha agotado, por lo cual Latinoamérica se ha convertido en una interesante oportunidad de inversión. Los actuales precios del oro, que oscilan entre US$715 y US$730 la onza, no habían sido tan altos desde 1980. La escasez de oro en la superficie, además de una alta demanda para joyería y reservas monetarias se traduce en un alza nunca antes vista. Y con esos precios, está cubierto el riesgo de explorar nuevas regiones.

El interés por la exploración en Colombia ha congregado a compañías extranjeras y locales de distintos tamaños, como Anglogold Ashanti, Greystar Resources, Mineros S.A y la Compañía de Minas Providencia S.A, que están desarrollando importantes inversiones en el país. "El incremento de la exploración en el país puede explicarse por medio de cuatro grandes aspectos, como la creación de un nuevo esquema jurídico mediante la expedición del Código de Minas de 2001, la política de seguridad democrática, la estabilidad política, jurídica y tributaria de Colombia frente a otros países latinoamericanos y el potencial geológico colombiano", explica Mario Ballesteros, director general de Ingeominas.

Frente al primer aspecto (ver recuadro), Ballesteros señala que el nuevo Código de Minas es un marco regulatorio atractivo para los inversionistas nacionales e internacionales pues permite una exploración autónoma y con reglas claras. Por otra parte, comenta que la seguridad democrática no sólo ha brindado el acceso a importantes regiones geológicas, sino que también ha incrementado la confianza en el país.
 
La estabilidad política, tributaria y jurídica, es un aspecto competitivo de Colombia, que invita a que muchos monten su operación directa en el país. A su vez, "la posibilidad de generar proyectos de importancia económica en el país, se explica por su potencial geológico, el cual se soporta en sus ambientes geotectónico y metalogénico favorables, además de lo inexplorado aún de su territorio", concluye Ballesteros.

Atractivo internacional
Actualmente, Ingeominas reporta que hay 13 empresas extranjeras con títulos para metales preciosos y cinco que ya han presentado solicitudes formales de exploración. En lo corrido del año se han hecho inversiones del orden de US$60 millones incluidas empresas nacionales e internacionales.
 
Entre estas, se encuentra Anglogold Ashanti, que es la segunda compañía de exploración y explotación minera más grande del mundo, con producción en más de 11 países y desde finales de 1999 interesada en Colombia. Su interés en el país yace en el potencial geológico inexplorado. Después de muchos estudios concentraron su exploración en nueve departamentos, entre ellos Cauca, Nariño, Antioquia y Cundinamarca. Desde su llegada han invertido alrededor de US$44,3 millones y en el segundo semestre de 2007 invertirán US$17,6.

La exploración está enfocada en la búsqueda de oro de veta, pero no descartan la posibilidad de encontrar otros metales como plomo, zinc, plata o níquel. En la actualidad, esta empresa ha constituido importantes alianzas con empresas nacionales como Mineros S.A., por US$4 millones, para la exploración de nuevos territorios, además de su exploración individual. El proceso es largo, pues desde la etapa de exploración hasta la explotación, pueden pasar 14 años, sin embargo esperan obtener los primeros resultados para 2008.
 
La generación de empleo que trae consigo esta inversión es valiosa, pues cuentan con 500 empleados directos e indirectos nacionales, donde cuentan con 103 geólogos colombianos y menos de cinco extranjeros. Concientes de su impacto en el medio ambiente y la comunidad, esta empresa desarrolla programas para el mejoramiento de la región, sin afectar el paso de negocios venideros.

Greystar Resources, es otra de las compañías extranjeras en el país dedicada a la exploración exclusivamente en Colombia. Esta empresa empezó sus trabajos en 1995 y aunque es una empresa junior, es decir, tiene poco capital y todo lo destina a exploración, cuenta con una inversión actual de más de US$60 millones. Su exploración es independiente (es decir, no tiene alianzas), y está concentrada en oro de múltiples vetas, particularmente, en la región de Sotomayor en Santander, en la cual invierte cerca de US$14 millones anualmente.
 
"Tenemos más de 200 vetas y esperamos tener un yacimiento de 300.000 onzas al año, el cual sería cuatro veces más grande que la operación de mayor magnitud del país", explica Frederick Felter, vicepresidente ejecutivo de Greystar Resources. A su vez, el directivo añade que el potencial minero del país es muy bueno, cuentan con un equipo de profesionales colombianos muy importante y genera más de 400 empleos. Felter está seguro de que Colombia es un diamante en bruto en términos auríferos, por lo cual confía en que Greystar Resources no sólo será rentable sino que promoverá el desarrollo de la región.

Potencial nacional
No solo las empresas internacionales están marcando la pauta de exploración en el país, compañías nacionales están invirtiendo en tecnología, estudios geológicos para la exploración y producción de oro.

La empresa Mineros S.A. cuenta con la operación más grande del país, y además de su explotación en veta es la única con operación aluvial de dragado profundo. En 2006, produjo 92.000 onzas de oro y con una inversión de US$18 millones en una nueva unidad de producción en la mina aluvial del Bagre, espera incrementar su producción entre 20 y 25%. Aunque está prolongando su operación aluvial con estas inversiones, enfoca su atención en la minería subterránea de veta.
 
"En la mina La Y, haremos inversiones del orden de US$7 a US$8 millones, para ponerla en marcha, aparte de una inversión en exploración por US$3 millones entre Puerto Berrío y Nechí, además de un joint venture con Anglogold Ashanti", explica Beatriz Uribe, presidenta de Mineros S.A.

Gonzalo Gómez, gerente técnico de Mineros S.A., cuenta que con este tipo de inversión podrán obtener casi 50.000 onzas el próximo año. Uribe señala que la ampliación en el panorama de exploración favorece la competitividad interna, puesto que la posibilidad de conseguir socios estratégicos para inversiones tan costosas, aumenta.

Pero en oro no se requiere tener gran tamaño. Para ilustrar el caso está la Compañía de Minas Providencia S.A., la cual acaba de hacer una alianza estratégica con la empresa junior, Bray S.A de Canadá, por más de US$2 millones. "Desde hace ocho meses estamos desarrollando proyectos de exploración entre San Vicente y Concepción en el departamento de Antioquia. En el país hay mucho potencial, en especial en la minería subterránea puesto que no se ha explorado más del 10% y hay un buen porvenir", explica Ezequiel Llanes, gerente general de la compañía. Esta empresa, como muchas otras, sabe que el negocio no sólo es tener el capital, sino formar uniones de knowhow nacional e inversión extranjera.

La minería aurífera en el país está invitando a todo tipo de protagonistas para hacer de este un negocio importante. El potencial del sector, luego de las etapas de exploración y explotación, está en la posibilidad de integración vertical, donde además de la producción de oro en bruto se ofrezca joyería industrial competitiva.
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