| 4/11/2008 12:00:00 AM

Fiebre del crudo

La industria petrolera se mueve y hay oferta de todo tipo para cualquier empresa. Expectativa por nuevas fusiones y adquisiciones, y por nuevas compañías.

Al momento del cierre de este artículo, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, se vendía a US$109,020; por su parte, el Brent, de referencia para Europa, se ubicaba en los US$107,110 por barril. En tanto, el precio del crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) se mantenía sin variaciones en US$98,63 el barril, según información del cartel en Viena para la fecha.

Los analistas no prevén grandes fluctuaciones de precio en el corto plazo, independiente de las noticias sobre la economía de Estados Unidos y el comportamiento del dólar. Todas las noticias apuntan a que el barril no quedará por debajo de los US$90 en los próximos meses a menos de que suceda una hecatombe. En este contexto, las movidas entre petroleras colombianas y extranjeras durante las últimas semanas parecen ser solo el prólogo de lo que será el año más movido de la industria en mucho tiempo.

Este año estará caracterizado por adquisiciones, fusiones, nuevos jugadores en solitario, déficit de capital humano calificado, más inmigrantes venezolanos trayendo su conocimiento, servicios petroleros demandados al límite y, ante todo, miles de millones de dólares en inversiones. Además, es la antesala para los años en los que los resultados de las estrategias de la Asociación Nacional de Hidrocarburos (ANH) deben empezar a brotar de las piedras con fuerza (2009 y 2010).

Otro jugador que dinamizará el sector es Ecopetrol, que planea invertir US$3.756 millones en 2008, es decir, que estará colocando US$10,2 millones por día este año con el fin de encontrar hidrocarburos. Los altos precios del petróleo también hacen rentable la extracción de crudos pesados, un negocio que hace unos años era impensable.

Empresa tras empresa

Una de las movidas más importantes de esta fiesta fue la que hizo la estadounidense Houston American Energy (Hupecol), vendiendo el contrato Caracara (Llanos Orientales) al grupo español Cepsa por US$920 millones, que adquirió de esta forma el 70% de los derechos de exploración y producción de petróleo en este campo, y sumó reservas de 40 millones de barriles de crudo.

Cepsa ya contaba con ocho contratos de explotación de petróleo en la región de los Llanos Orientales y en el valle del río Magdalena, cuya producción ascendió en 2007 a 253.000 barriles con reservas atribuidas de más de un millón de barriles, lo que corrobora el interés de la segunda petrolera de España por fortalecerse en el país, al igual que el hecho de que le haya colocado más de la mitad de los US$1.800 millones que tiene presupuestados para 2008 en inversiones para aumentar sus reservas.

Pero el caso de Cepsa no es sino el más reciente, pues en lo transcurrido del año se registró también la operación protagonizada por la canadiense Texada Capital que adquirió a Petropuli, fundada en Bogotá, y el 47,5% del contrato de exploración y producción del bloque Morichito, que está ubicado en los municipios de Maní y Orocué, en Casanare, por US$4,5 millones.

El presidente de Texas Capital, Read Taylor, indicó que Morichito es el primero de varios proyectos que dicha compañía espera manejar este año, y habló de Petrovista Energy Corporation, a la que representa también, y que prevé iniciar perforaciones en los Llanos Orientales y zonas de petróleo y gas aledañas al río Magdalena en el segundo semestre.

Y antes de esa movida, el año abrió con la conformación de la petrolera independiente más grande del país, Pacific Rubiales Energy Corp., resultado de la integración entre Petro Rubiales Energy Corporation, con sede en Vancouver, propiedad del grupo empresarial del boliviano-brasileño-colombiano Germán Efromovich, propietario de Avianca; y de Pacific Stratus Energy, con sede en Toronto, perteneciente al grupo empresarial Coalcorp Minning Inc. que explora y explota el 100% de los intereses en las minas de carbón en La Francia y La Caypa en el Cesar y es dueña de Carbones del Cesar.

Pacific Rubiales, posteriormente, adquirió el 100% de la colombiana MetaPetroleum, quedándose con el 37.5% de los intereses en el Bloque Rubiales, en el que Ecopetrol domina el 65% restante. De esta forma, entró de lleno al juego una compañía petrolera cuyos negocios combinados generan una capitalización de mercado de US$2.352 millones.

Y para reforzar el mensaje de que este año es el de las movidas, un par de días antes al cierre de esta edición se consolidaba la operación entre la petrolera hispano-venezolana Vetra y la colombiana Petrotesting, en una fusión de la cual no se tienen datos exactos por el momento, pero que se estima podría moverse alrededor de los US$150 millones. Estas dos compañías ya venían trabajando de forma conjunta en varios proyectos dentro y fuera del país.

El presidente de Pacific Rubiales, Ronald Pantin, afirma que ellos estudian la posibilidad de adquirir más empresas pequeñas y explica que "la apertura adelantada por la ANH, los estudios que respaldan la visión de que Colombia tiene una geología excelente, y las mejores condiciones de seguridad, se suman a otros factores externos y han hecho que el mundo petrolero tenga los ojos puestos sobre el país".

La misma oportunidad de negocio la ve Ecopetrol, que también estaría buscando la posibilidad de incluir dentro de sus inversiones de este año, la adquisición de pequeñas petroleras locales e incluso de otros países de la región: "la idea es aumentar reservas con adquisiciones en el exterior, como en el Golfo de México o África, pero todo dependerá de la estabilidad de los precios internacionales", afirma un vocero de Ecopetrol. ?

Coyuntura y estrategia

Conforme a esta dinámica de adquisiciones, según datos del Banco de la República los sectores de petróleo y minería recibieron US$5.476 millones en inversión extranjera el año pasado, el 61% del total de la inversión en el país en 2007. En el presente año, además, la inversión en esas actividades ya suma US$1.168 millones, el 56,4% del total de la inversión foránea. Zamora, de la ANH, estima que para todo 2008 la cifra podría llegar a más de US$6.000 millones.

De hecho, este año ya han arribado al país cinco compañías extranjeras interesadas en contratos de asociación. La compañía turca, Turkish Petroleum Internacional Company Limited (TPIC) subsidiaria de la petrolera Turkish Petroleum Corporation (TPAO), buscará crudo en asociación con Ecopetrol a través de un contrato con participaciones igualitarias del 50% para explorar conjuntamente el bloque González, una extensa zona ubicada a unos 50 km de Cúcuta.

Otras firmas que mostraron su interés por establecerse en Colombia son la canadiense Consolidated AGX Resources, la estatal de Malasia Petronas, la japonesa Teikoku y la constructora Odebrecht.

De esta forma, se sigue consolidando el sector petrolero como un gran atractivo para la inversión foránea, perfil que se puede explicar de dos maneras: los buenos oficios de la ANH, que logró articular esfuerzos del Estado y del legislativo para implementar una estrategia de reactivación de los estudios técnicos (sísmica y prospección geológica) que le han dado piso y sentido a una política petrolera abierta y flexible hacia la inversión extranjera. Una estrategia en la que se insiste en la conciliación del riesgo en las etapas de exploración con la posibilidad de regalías generosas, de tener éxito para la producción.

Desde su creación, hasta diciembre de 2007, la ANH ha firmado 127 contratos de exploración y producción (E&P) y 57 contratos de estudios técnicos (TEA). Durante 2007, la actividad exploratoria desarrollada mediante los contratos E&P condujo a una inversión exploratoria cercana a US$300 millones, un gran avance si se tiene en cuenta que fue de US$52 millones en 2006. En tanto, se perforaron 73 pozos en 2007, cuando el año anterior se perforaron solo 22.

Si bien la estrategia ha sido brillante a juicio de los analistas, y como lo evidencian los resultados en términos de contratos E&P y TEA, el comportamiento del dólar, las políticas anti-multinacionales de los países vecinos y los altos precios del crudo en el mundo han jugado a favor de la recuperación colombiana.

Estas coyunturas han permitido que zonas antes inexploradas por su carácter agreste y el alto costo de llegar hasta ellas, ahora quepan en los mapas y las compañías exploradoras vean factible invertir con riesgo aceptable en regiones selváticas.

"Con los altos precios del barril y las puertas cerrándose en Venezuela y Ecuador para muchas multinacionales, Colombia se hace muy atractivo para los jugadores globales. Tenemos, además, información e incentivos. En este momento las grandes compañías quieren llegar al país, y prefieren establecerse sobre una operación ya adelantada. Esto mueve todo el mercado, pues invierten pero además le permiten a las compañías colombianas contar con capital fresco para expandir sus operaciones", expone Zamora y prosigue, "Cepsa pagó reservas a US$23 el barril, un precio de Mar del Norte pero nunca visto en Latinoamérica y esto habla de la valoración que están haciendo afuera de nuestra industria. Es un momento de reorganización del sector, y los grandes empiezan a crear su espacio". ?

Se siente pesado

De la misma forma, las coyunturas internacionales impulsan tendencias de producción como el recobro o re-potenciación, que a la larga ha sido la gran salvadora del autoabastecimiento colombiano.

"Las tendencias claras son los campos pequeños, que a la larga es una de las características del sector en el país, y el recobro. En la primera tienen juego las empresas pequeñas, y en la segunda están jugando las medianas que pueden traer tecnologías de punta para sacar petróleo de los viejos campos, lo que antes era muy caro por el precio del dólar y del crudo", comenta Zamora de la ANH.

Para los especialistas es claro que hemos estado "raspando los pozos, la olla" y eso es lo que nos ha permitido dilatar la frontera de autoabastecimiento, y que en el corto plazo necesitamos que siga siendo un negocio rentable para todos, mientras llegan las buenas noticias de hallazgos nuevos. Pantin de Pacific Rubiales indicó que buscan oportunidades en ese nicho también.

Entre las tendencias también se destacan con menor fuerza la producción de no convencionales, en la que Petrotesting tiene ya a punto la salida de etanol a partir de la yuca, para lo que construyó una planta en los Llanos orientales. También algunas compañías vienen interesadas en producción de gas metano asociado al carbón.

Por su parte, los crudos pesados viven su cuarto de hora creciente, y son uno de los principales atractivos para jugadores de mediano y alto calado que se meten la mano al bolsillo para impulsar proyectos de producción y transporte. Lo que hace cinco años, con un barril cercano a los US$12, era impensable.

"Los crudos pesados son una tendencia fuerte y sostenible a mediano plazo con los actuales precios del petróleo. Desde los US$40 el barril, meterse en la extracción y comercialización de este tipo de hidrocarburos es viable", explica Álvaro Vargas, vicepresidente de estrategia y crecimiento de Ecopetrol, y destaca que ese es un nicho en el que los grandes quieren estar, "con una mercado que paga un diferencial de entre menos US$10 y menos US$15 por barril, aún sigue siendo muy buen negocio, por eso Shell está con nosotros en Castilla, Meta", comenta.

Para Frank Kanayet, presidente de Petrotesting, "los bloques para la explotación de este crudo se han ofrecido con algunas barreras para los pequeños jugadores. Esto es un error de apreciación, pues las pequeñas y medianas locales pueden por su cuenta establecer alianzas y asociaciones para entrar a competir con las muy grandes", asegura.

Es tan evidente que los crudos pesados son la joya de la corona por ahora, que entre los inversionistas generó gran expectativa la presentación del área de este tipo de combustible en los Llanos Orientales, una de las cuatro zonas de la Ronda Colombia 2008 estructurada por la ANH, y atrajo empresas del tamaño de Luke Oil y Shell.

Este terreno, que tiene un área de 2,9 millones de hectáreas y 52 pozos, es el más grande del grupo. Según la Agencia, en la parte oriente de la cuenca de los Llanos Orientales ya hay 136 campos que producen un promedio de 345.407 barriles por día. Además, en el reporte de Halliburton, que ha causado revuelo por arrojar datos según los cuales Colombia tendría más petróleo que el imaginado, en el área hay reservas por 124.000 millones de barriles.

Las inversiones seguirán llegando en opinión de los expertos, y los negocios seguirán muy activos mientras los precios internacionales sigan altos. La competencia por ahora se concentrará en lograr asociaciones óptimas y poder ubicarse en los mejores bloques.
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