| 10/13/2006 12:00:00 AM

Fiebre amarilla

El regreso de Renault —con un sedán— al negocio de la venta de taxis demostró que la fórmula del vehículo pequeño no es la única que funciona en este segmento.

La competencia por el mercado de los taxis se puso mejor que nunca con el regreso de Renault al segmento, en febrero de este año. La ensambladora no resistió la tentación de volver a un negocio en el que estuvo y fue protagonista por mucho tiempo, luego de conocer los sorprendentes resultados obtenidos por sus antiguos competidores del segmento, que aumentaron sus ventas comunes de taxis por encima del 30% y alcanzaron el récord histórico de 20.932 unidades vendidas.

Para Sofasa, la ensambladora de Renault y Toyota en el país, era claro que esta dinámica daba para un tercer gran competidor, así que decidió volver para pelearles el mercado al importador Hyundai y a la ensambladora GM Colmotores, cuyos modelos pequeños y económicos (minitaxis) habían logrado arrasar en muy poco tiempo con las alternativas tradicionales que ofrecía el mercado. De hecho, los vehículos estrella de estas marcas (City Taxi y Chevrolet 7:24, respectivamente) representaron en Colombia el 85% de los taxis vendidos el año pasado.

Pero la apuesta de Renault fue diferente y al comienzo, produjo escepticismo, pues la marca decidió entrar con un carro tipo sedán como el Symbol, al cual bautizó Citius. "Vimos que había un nicho desprotegido, que prefería la comodidad y el mayor espacio en el baúl", afirma Eric Guillon, director comercial de Sofasa Renault. La duda era inmensa, pues la experiencia de los últimos años parecía haber demostrado que el mercado hoy prefería otra cosa. Sin embargo, el resultado del Citius evidenció lo contrario.

La nueva oferta llegó para los propietarios unitarios de taxis —no para los dueños de flotas, que prefieren carros pequeños por economías de escala—, pues ellos buscan un vehículo que preste también servicio a sus familias en ratos de esparcimiento. De igual manera, según analistas del sector, el Citius cayó como anillo al dedo para aquellos que buscan prestar servicios al aeropuerto, a la terminal de transportes o a municipios cercanos. La respuesta del mercado superó lo presupuestado por Sofasa y a septiembre, la compañía ya era dueña del 13,9% del segmento.



En carrera

El año pasado, el segmento fue dominado por el City Taxi de Hyundai (9.915 unidades), seguido por el Chevrolet 7:24 de GM Colmotores (7.863), el Super Pony de Hyundai (1.632, un Accent que salió del mercado este año) y el Corsa de Chevrolet (902). Hoy, a la fecha, los minitaxis controlan el 79% del mercado y siguen siendo los preferidos. No obstante, el éxito del Citius demostró que se necesitaban más alternativas (mayor segmentación). "El City Taxi hizo que se cambiaran los parámetros que tradicionalmente regían al mercado y, de hecho, hoy este vehículo sigue marcando la pauta y por eso los taxistas lo llaman el 'rey de reyes'. Sin embargo, sabemos que el mercado quiere más opciones y de ahí que para ganar participación el año entrante lanzaremos en 3 meses una nueva versión taxi del Accent", asegura Luis Ricardo Dunoyer, gerente de mercadeo, de Hyundai Colombia.

La visión de GM Colmotores es diferente, pues la ensambladora ha preferido concentrar esfuerzos en su Chevrolet 7:24. "El grueso del mercado lo forman los dueños de flotas de taxis, quienes buscan vehículos más eficientes. Está demostrado, según estudios nuestros, que en cada carrera se suben —por carro— un promedio de 1,5 pasajeros, así que las opciones pequeñas siguen siendo ideales. Por eso, a partir del año pasado, dejamos de importar nuestro 7:24 y empezamos a ensamblarlo directamente en Colombia, con lo cual el precio bajó entre $1 millón y $1,5 millones frente a nuestra competencia directa", comenta Francisco Poveda, gerente de producto mercado transporte comercial, de GM Colmotores.

La competencia ha sido intensa desde la entrada de Sofasa al segmento, pero apenas alcanzará para repetir la marca lograda por la industria el año pasado, pues en 2006 ocurrió un curioso fenómeno de desabastecimiento, el cual convirtió en constante del mercado de taxis este año el hecho de que la demanda supere a la oferta. Mientras Hyundai y Colmotores recibieron menos carros e insumos de los esperados, Renault debió repartir su producción 50-50 entre las crecientes demandas del Symbol (particular) y el Citius (público). "Desde agosto, trabajamos en 3 turnos en la planta para responder a la demanda", asegura Eric Guillon, de Sofasa Renault.

Por eso, los 15.651 taxis vendidos en los primeros 9 meses del año —casi los mismos de igual período de 2005— apenas son hoy el 11,2% del total en unidades del sector, siendo que históricamente representaban alrededor del 14%. No obstante, en la actualidad, de cara al último bimestre del año, las 3 marcas tienen oferta para responder, redes comerciales amplias y muchos valores agregados para los clientes de ambos perfiles. Incluso, ya llegaron los chinos también a competir. Mejor dicho, la carrera apenas comienza.



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