| 11/24/2006 12:00:00 AM

Fabricato se consolida

Hace más de 5 años, el futuro de esta textilera estaba comprometido. Pero hoy tiene un nuevo aire: ha fortalecido su producción, renovado su tecnología, incursionado en nuevos negocios y es una de las candidatas a una eventual inversión extranjera.

Fabricato está viviendo hoy uno de los mejores momentos de su historia reciente. Tras años de problemas financieros que la llevaron a acogerse a la Ley 550, con pasivos que superaban los $400.000 millones, hoy la empresa se mueve en otras aguas.

Sus números están en negro y cerrará el año con ventas cercanas a los $600.000 millones. Sus utilidades netas —a septiembre— llegaron a $28.000 millones, 66% más que el año pasado. Su recuperación la ha puesto como una de las más firmes candidatas a una eventual inversión extranjera en el sector de textiles en el país, teoría que se respalda por dos situaciones: la primera, que el socio individual más grande de Fabricato es el Grupo Empresarial Antioqueño, GEA, en cuyo foco estratégico no está el negocio textil. Y la segunda, que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos le abre una ventana de oportunidad como uno de los principales proveedores de los confeccionistas colombianos que fabrican prendas de vestir para marcas de ese país, negocio que hoy para Fabricato no representa más del 10% de sus ingresos.

De hecho, ha tenido los primeros coqueteos. Empresas estadounidenses como Cone Denim —que tiene presencia en México, Turquía, India, Centroamérica y busca expandirse a China— y Swift la han buscado inicialmente para comercializar sus telas en Colombia. "Esa puede ser la cuota inicial de una inversión", señaló un confeccionista de Medellín. Y todo parece indicar que tiene razón, pues la cercanía no se ha limitado a un intercambio de muestras para comercializar productos. "Hemos estado conversando sobre posibles joint ventures e inversiones conjuntas. Hay un interés importante de estas empresas en Colombia para seguir atendiendo el mercado de las empresas que confeccionan para grandes marcas en Estados Unidos, pero también para vender en la Comunidad Andina", dice Luis Mariano Sanín, presidente de Fabricato. "El negocio de telas se ha venido transformando. Los grandes mercados, como Estados Unidos o Europa, no quieren telas sino prendas terminadas. Para las textileras colombianas su modelo internacional va a estar atado a tres escenarios: uno, ser los proveedores naturales de los exportadores de confecciones; dos, atender los mercados vecinos y los confeccionistas de Venezuela y Ecuador; y tres, si se da un proceso de acumulación que consiste en que países que tengan acuerdos con Estados Unidos puedan proveerse entre sí sin perder el origen de los insumos, estas textileras podrían vender telas a países centroamericanos", explica un empresario colombiano.

Sin embargo, en este escenario hay nubarrones. Por un lado, la demora en la aprobación y tránsito del TLC en los dos países, y la incertidumbre que genera la finalización el próximo 31 de diciembre de las preferencias arancelarias, ATPDEA, que otorga Estados Unidos a los países andinos, postergan cualquier inversión y el crecimiento de las empresas de confecciones hacia ese mercado. De hecho, las ventas de confecciones a Estados Unidos cayeron en 13%, entre enero-julio de este año, frente al mismo período del año anterior por la incertidumbre que se ha generado. "Para que maduren esas inversiones, hay que firmar el TLC", advierte Sanín.

Por otro lado, tras el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, las relaciones comerciales podrían cambiar, en especial en las exigencias en normas de origen. Hacia el mercado venezolano, Fabricato venderá este año cerca de US$20 millones por medio de su filial Fabritexca. Sin embargo, para Fabricato, la integración de su cadena de hilos, tejeduría y acabados le puede facilitar el cumplimiento, si los criterios de origen cambian.

Entretanto, Fabricato ha venido adelantando un cambio silencioso, pero profundo en su operación, buscando una mayor consolidación y aprovechando estos buenos momentos para adelantar una reconversión industrial. Debido a que por su situación financiera y su proceso de reestructuración de deudas no es candidato a crédito del sector financiero, la empresa ha utilizado sus recursos propios para adecuarse. "Desde finales de 2002, hemos invertido en total unos US$150 millones que han salido del flujo de caja que ha generado la compañía", explica Sanín. El cambio de Fabricato le ha significado una recuperación en el valor de su acción, unas de las más transadas en bolsa en las últimas semanas.



Las movidas

Mientras se definen el futuro del TLC, la prórroga del ATPDEA y las relaciones con Venezuela, Fabricato viene moviéndose. En el último año, realizó una serie de jugadas empresariales con las que pretende generar nuevas eficiencias operativas, ingresar a nuevos negocios y renovar su proceso productivo (ver recuadro). Para Roque Ospina, director de Inexmoda, "se está reacomodando a las nuevas circunstancias del mercado y a adecuar su oferta".

¿Cuáles fueron las principales movidas? La primera fue la venta de su filial financiera a Bancolombia. Por Comercia, una empresa de factoring, recibió $43.500 millones que se destinaron a la expansión de la compañía, en especial a una nueva planta de índigo que producirá un millón de metros mensuales adicionales, con los que llegará a 3,3 millones de metros mensuales.

Luego, adquirió Fibratolima en liquidación. Con ella fortalece su presencia en driles y la especializa en este producto. Así, deja libres espacios físicos de producción en Antioquia donde realizará la ampliación de la planta de índigo. Con Fibratolima, se enfoca en el negocio de suministro de camuflados para el Ejército, no solo de Colombia, sino de Perú, Chile y Ecuador.

Otro proyecto que adelanta es el lanero. Como socio de Fabrisedas en Cali, logró absorber a Textiles Omnes, en Pereira, cuyos accionistas se quedaron con el 26% de la nueva compañía y donde Fabricato es accionista mayoritario. Y la otra movida es oficializar el interés por Indulana —la unidad lanera de Confecciones Colombia, Everfit—, y cuyo socio mayoritario también es el GEA. Con estas movidas, Fabricato se fortalece en un mercado que se enfoca a confeccionistas como El Cid o Confecciones Colombia que exportan vestidos de paño a empresas de Estados Unidos, como Oxford. No se descartan la fusión de las empresas laneras ni la absorción de Fabricato.

Con todas estas movidas, parecería evidente que Fabricato se está poniendo 'bonita' para una eventual venta. "Desde el punto de la administración, nuestra tarea es ponerla bonita para que el país tenga una gran industria textil; los accionistas, una buena inversión; y los trabajadores, su empleo asegurado. Entre los accionistas, la idea de querer vender a Fabricato es posible si alguien aparece, pero los veo a todos muy encariñados con la empresa. La apuesta es bajar los pasivos que traía tan altos, pasamos de $400.000 millones a $120.000 millones. Y la situación financiera se ha venido recuperando, en gran parte debido al crecimiento y a la modernización y competitividad que hemos adquirido. Además, hemos buscado todo tipo de negocios donde podamos entrar en la parte textil para poner a trabajar a la gente y toda nuestra experiencia y eso nos da un resultado muy interesante en crecimiento en ventas", dice Sanín. Según sus datos, el pasivo pensional a enero de 2007 será de $101.500 millones, "que está totalmente provisionado".

El paso siguiente, según algunos analistas, sería la consolidación con Coltejer. De hecho, un estudio realizado en la década de los 90 por la firma suiza Gherzi Textil Organisation señalaba que para competir las tres grandes textileras de esa época —Fabricato, Tejicóndor y Coltejer— deberían fusionarse. Solo se dio la fusión entre las dos primeras, pero luego se metió en el congelador la otra opción. "Esta operación tendría todo el sentido", dice un analista. Para Ospina, de Inexmoda, "sería una complementación muy interesante, pues la unión hace la fuerza, pero no estoy muy seguro de que eso se dé".

Todos estos procesos se dan, en momentos en que además de la caída de las ventas de confecciones a Estados Unidos no pasa por el mejor momento, muchas empresas de confecciones se quejan de la poca disponibilidad de telas en el país. "Es muy interesante que Fabricato se consolide y crezca. Pero es necesario que mire con mayor intensidad los negocios internacionales, en particular la proveeduría de telas a los grandes confeccionistas de exportación colombianos. En ocasiones se enfoca mucho en el mercado local o en los buenos precios que tiene hoy un mercado como Venezuela", explica un confeccionista.

Fabricato se está adecuando y crece la posibilidad de consolidarse como uno de los más importantes jugadores textiles en la región. La pregunta es en manos de quién… ?
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