| 4/27/2016 5:45:00 PM

Exportaciones: un mar de oportunidades para las empresas

Detrás de toda situación difícil hay una oportunidad. Y, para exportar, las posibilidades se amplían.

Las exportaciones no tradicionales siguen disminuyendo, pese a que la tasa de cambio favorece a los productos colombianos y cada vez parece más difícil cumplir la meta de duplicar estas ventas hasta 2018.

En ese sentido, el director de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Sergio Clavijo, propone que se acelere la agenda transversal de reformas económicas y también aprovechar regionalmente los Tratados de Libre Comercio (TLC); eso permitiría ampliar la oferta exportadora y dejar la fuerte dependencia de la economía colombiana a exportaciones minero-energéticas.

¿Y cómo hacerlo desde las regiones? Impulsando sectores de agro e industria para aprovechar estos acuerdos. Sin embargo, hace falta un mayor esfuerzo para ser más competitivos.

El economista Miguel Gómez Martínez señala que el país no es competitivo por la elevada presión fiscal, la inestabilidad jurídica, débil infraestructura y la frágil relación entre tecnología y empresa, “así como la necesidad de evolucionar en una estrategia de promoción de exportaciones que debería contener más análisis estadístico, segmentación de mercados, análisis de costos comparativos y promoción de proyectos que generen economías de escala”, afirma.

Sin embargo, a pesar de que aún hay camino por recorrer en materia de exportaciones y las empresas deben lanzarse a la conquista de mercados externos, ya hay quienes hacen la tarea. Es el caso de Piscícola Nueva York, una empresa que desde sus orígenes se concibió como exportadora y que vende 55% de su producción a mercados externos, al punto que con dólar caro o barato, dobló sus exportaciones en 2015, por cuenta de la tilapia fresca que ofrece en restaurantes de Nueva York.

Para el empresario del sector de cueros Mario Hernández, primero es necesario que una compañía se posicione en su país de origen para lanzarse al mercado externo, que –en su caso– hoy representa 30% de los ingresos. “Hoy a las compañías las salva el mercado interno”, afirma el empresario especializado en la producción de artículos de cuero de lujo y que hoy se jacta de competirle a las grandes marcas internacionales.

Otros han aprendido grandes lecciones como exportadores. Es el caso de Clemencia Vélez, gerente de Bosi, quien relata que hace dos años cerraron la operación de Venezuela en donde llegó a tener siete tiendas y hoy enfrenta dificultades por cuenta de la protección nacional que complican el ingreso del producto al país, con normas de etiquetado y salvaguardias que encarecen la operación y la hacen poco competitiva.Encontramos mucho interés por parte de comerciantes de otros países de la región para comercializar nuestros productos y por ello tenemos adelantadas conversaciones que están en espera de finiquitar modelos económicos que aseguren el éxito, no solamente para la marca sino para los inversionistas interesados”, señala.

Si bien las exportaciones no están en su mejor momento, es válido reconocer una mayor competitividad de la producción nacional y la necesidad de promover estrategias para mejorar las ventas externas.

Lea también: El futuro de las exportaciones tras la gran crisis petrolera 

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