| 4/28/2016 12:00:00 AM

Después de la tempestad viene la calma para Terranum

La firma ejecuta un plan de inversiones de $400.000 millones por año de aquí a 2025, para convertirse en el mayor desarrollador de oficinas, bodegas e instalaciones industriales.

Después de la tempestad llega la calma. Y de esto sí que sabe Alfredo Rizo, presidente de Terranum Corporativo, una de las compañías de desarrollo inmobiliario más grandes del país, quien tras enfrentar un tormentoso 2015 por cuenta del duro conflicto de negocios con el empresario portugués João Gama Leão –dueño de Prebuild– arrancó 2016 con pie derecho.

En agosto del año pasado, tras varios meses de negociaciones, este directivo lideró el proceso de conciliación con Prebuild que permitió dar por terminados los contratos de arrendamiento y construcción que tenía con la firma portuguesa.

De esta forma, Terranum pudo recuperar uno de sus más preciados inmuebles: la zona franca Zofrandina, ubicada en el municipio de Gachancipá, que busca convertir ahora en un polo de desarrollo industrial. Sin embargo, Terranum también tuvo que asumir una pérdida por unos $20.000 millones –1% de sus activos–, por cuenta de los retrasos generados en este proyecto. “Para nosotros eso ya es historia. Este tema se solucionó y lo que viene ahora es que retomamos el proyecto y estamos en proceso de desarrollar nuevas instalaciones”, explica Rizo.

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Para 2016, vienen buenas noticias para Terranum. La firma espera cerrar ventas por $ 75.000 millones y consolidarse como el primer desarrollador de oficinas en el país, al contar con 290.000 m2 de área arrendable y activos por $1,9 billones en cuatro ciudades del país. A diferencia de otras compañías, su modelo se enfoca en el arrendamiento de oficinas, bodegas e instalaciones industriales hechas a la medida. En este caso, sin embargo, Rizo señala que ofrecen la opción de venta, pues muchas compañías prefieren ser propietarias de sus instalaciones.

Esta estrategia de renta les ha permitido manejar con éxito la coyuntura actual de baja dinámica macroeconómica, que ha llevado a que sectores como minas y petróleo estén pasando por un mal momento. Para Rizo, el modelo que ofrece su compañía, de instalaciones con altas especificaciones técnicas y de calidad, sigue teniendo alta demanda, pese a los ‘cantos de sirena’ que insisten en una desaceleración del mercado de oficinas y bodegas en el país.

Terranum cuenta hoy con un banco de tierra equivalente a unos 2 millones de m2, de los cuales hasta el momento tiene en uso entre 30% y 40%, de acuerdo con los estimativos de su presidente. También avanza en un ambicioso plan de inversiones, estimado en $400.000 millones por año de aquí a 2025, cuando planea tener arrendados 95% de sus proyectos, que para la fecha habrán ocupado 1,2 millones de m2. ¿Cuáles son sus principales apuestas?

De acuerdo con Rizo, cinco son los grandes proyectos que ha desarrollado la compañía hasta el momento, y otros cinco los que tiene previstos para impactar el mercado de oficinas y bodegas en los próximos años.

En Bogotá, su proyecto insignia de oficinas, bajo la marca Connecta, desarrollará en un área de 250.000 m2 25 edificios, de los cuales ya están listos 10. La inversión total en este megaproyecto equivale a $1,2 billones y su desarrollo se realiza por fases.

En materia de bodegas y logística, puso en operación Zolfunza, que cuenta con un área total de 450.000 m2 y su desarrollo costará aproximadamente $1 billón. Allí diseñó a la medida de las necesidades del cliente el centro de distribución de la cadena Homecenter –uno de los más modernos de Suramérica–, que ya tiene 62.000 m2 construidos de un total de 80.000 m2 totales previstos. La compañía planea desarrollar este año unos 100.000 m2 más en bodegas genéricas.

El tercer proyecto es el centro de distribución de Almacenes Éxito en Pereira, con un área de 17.000 m2 que puede llegar a extenderse hasta los 28.000 m2.

La apuesta industrial está por el lado de Zofrandina, la zona franca que desarrolla en el municipio de Gachancipá y que cuenta con 80.000 m2 disponibles de construcción y representa una inversión cercana a los $230.000 millones. Allí ya está a punto de trasladarse el primer cliente industrial, antes de finalizar el segundo semestre.

Cinco proyectos más hacen parte de las grandes apuestas de la compañía en los próximos años. El primero es el centro logístico para la cadena Falabella en el municipio de Sopó, que ocupará unos 54.000 m2 y estará listo en el primer trimestre de 2018. Esta instalación hace parte de un complejo logístico de unos 100.000 m2 aproximadamente, y que tendrá una inversión de $300.000 millones, donde se generará un clúster.

“Puerta de Oro” en Barranquilla es otro de los proyectos insignia. Se trata de una zona que desarrollará oficinas, comercio, hotel y zona residencial frente al río, en un sector al que la actual alcaldía de Alex Char le está apostando en materia de expansión. Se trata de un proyecto de uso mixto con un área vendible de entre 80.000 m2 y 100.000 m2 y que, según Rizo, podría requerir inversiones entre $500.000 millones y $600.000 millones. Su construcción arrancaría en el primer semestre de 2018.

Un desarrollo para el mediano plazo lo proyecta Terranum en las inmediaciones de la Avenida Boyacá con calle 80, donde funciona la tienda Makro. La compañía adquirió este terreno y allí reubicará la compañía de comercio, pero construirá además cuatro torres de oficinas, que de manera escalonada y dependiendo de la demanda, irán avanzando.

El cuarto proyecto tiene que ver con el que por ahora se denomina El Rosal, en Medellín, donde se construirá la sede de la compañía Familia Sancela y que tendrá además espacios disponibles para otras empresas. Se trata de un proyecto de unos $100.000 millones, que estaría listo en el primer trimestre de 2018 y que está en fase de licencias y trámites. Su construcción está prevista para comenzar en el segundo semestre de este año.

Finalmente, una de las iniciativas que todavía está en borrador para Terranum tiene que ver con el lote donde funciona actualmente la Clínica Barraquer de Bogotá, en la Avenida 19 con calle 100. Allí tiene la primera opción de compra y la meta es hacer un desarrollo de oficinas, preservando el espacio para la Clínica. Sin embargo, en este caso su desarrollo depende de las condiciones normativas que establezca la autoridad municipal.

Con un ambicioso portafolio de desarrollos inmobiliarios bajo el brazo, el presidente de Terranum asegura que su compañía avanza “sin prisa pero sin pausa”. Una apuesta de mucho peso.

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