| 4/28/2016 12:00:00 AM

La firma paisa que 'conquistó' el negocio del mar y ahora va por más

La firma paisa Eduardoño se consolida como una de las comercializadoras más importantes del país. Esta es su estrategia.

Eduardoño, la empresa que nació hace 70 años fabricando botes, inició hace unas décadas un proceso de diversificación de negocios que hoy la tiene vendiendo $180.000 millones y sus planes a 2020 apuntan a que esta cifra se triplique, si el comportamiento del dólar se lo permite.

Esta firma antioqueña, que comenzó a funcionar en medio de las montañas antioqueñas y no al lado del mar –como podría suponerse– además del negocio náutico en el que ofrece motores fuera de borda, motos acuáticas, botes, elementos de deporte acuático, repuestos y servicios, hoy opera los segmentos de lubricantes, agrícola, energía, ambiental y repuestos y servicios.

El negocio náutico representa 40% de las ventas y ha posicionado a la compañía como el principal jugador de motores fuera de borda en el país, con una participación superior a 70%, dice Germán Castaño, gerente comercial de la firma, quien agrega que además es distribuidor exclusivo de la marca japonesa Yamaha en este segmento. Los lubricantes pesan 20% en la facturación, repuestos y servicios 15% y el restante 25% se distribuye en agrícola, energía y ambiental.

Lea también: Serena del Mar, la nueva urbe del Caribe colombiano

Pero los planes de la empresa son ambiciosos. Su meta se centra en el Plan Enfoque 300, que apunta a que en 2020 las participaciones de los negocios varíen. En esta estrategia el objetivo es potenciar el negocio agrícola con el que proyectan alcanzar por lo menos 15% o 20% de las ventas.

Los negocios han venido fortaleciéndose. En lubricantes, por ejemplo, Eduardoño, además de tener una planta de producción en la que fabrica su propia marca, posee una de envasado. También maneja la distribución exclusiva de la marca norteamericana Phillips 66. La compañía, que inicialmente producía lubricantes solo para motores fuera de borda, hoy tiene para motocicletas y equipos agrícolas. Castaño dice que la empresa cuenta con 80% del mercado en lubricantes para equipos de dos tiempos: en aire y en agua.

En el segmento agrícola, Eduardoño inició comercializando maquinaria liviana como guadañas, motosierras, fumigadoras, pero hace tres años tomó la decisión de pasar a la línea agrícola motorizada, lo que cambió la dinámica del negocio, pues hoy es distribuidor exclusivo de la marca de tractores japonesa Sonalika, la mayor productora de tractores en el mundo.

También distribuye de forma exclusiva las fumigadoras brasileñas Jacto. Con esta línea, Eduardoño quiere convertirse en la empresa de soluciones agrícolas más grande del país.

En el segmento de energía, comercializa plantas eléctricas a diésel y gasolina para uso doméstico e industrial, mientras en el ambiental trabaja en el suministro de plantas de tratamiento de agua potable y de agua residual. El sexto negocio, repuestos y servicio, se creó como estrategia para darle soporte a las demás áreas.

Así las cosas, Eduardoño está fuera de borda con su amplio portafolio de negocios, con el cual proyecta crecimientos de 10% cada año para lograr la meta de triplicar sus ventas a 2020.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?