| 12/10/2004 12:00:00 AM

Expansión vertical

La Organización Sánitas Internacional acaba de entrar a competir en tres nuevos negocios, y completa un sólido grupo de 26 empresas propias. ¿Cuál es la fórmula?

Sentido común, responde contundente el presidente del grupo empresarial de Colsánitas a una pregunta muy directa: ¿Cómo crecer verticalmente sin morir en el intento? Sus palabras apenas sugieren el fondo de una estrategia poco convencional, que a pesar de ello le ha permitido a su organización crecer sin interrupciones desde 1980 y generar hoy ventas anuales superiores a $1 billón.

De hecho, sus razones para crear cada nueva empresa han sido que el servicio prestado cuesta más en manos de terceros y que, además, es imposible controlar su calidad. "Si no es rentable para la compañía y además nos hace quedar mal, lo mejor es hacerlo nosotros mismos. ¿O no?", agrega Roberto Cocheteux, quien lleva más de 15 años al frente del grupo y cada vez cree más en el sentido común en los negocios.

Pero tiene un as bajo la manga sin el cual su modelo de empresas independientes sería insostenible. La organización ha mantenido su cohesión y funciona coordinadamente como grupo; sin duda, ahí está la verdadera clave de su éxito. Sobre todo si se considera que cada compañía tiene socios diferentes (aunque la Organización Sánitas Internacional, OSI, siempre es accionista mayoritaria).

El compromiso es compartir tecnología, recursos humanos y conocimiento, organizados bajo una dirección común. Es decir, formar una familia en la cual cada empresa lleva su propio nombre, pero todas tienen el mismo apellido. ¿Cómo lograrlo? "Creamos una estructura matricial, de responsabilidades cruzadas, para la cual definimos unos departamentos especializados que denominamos centrales", responde Roberto Cocheteux.

Dichas 'centrales' pertenecen a áreas internas, financiera, de recursos humanos, servicios al usuario y apoyo a las empresas del grupo, y bajo una estructura organizacional propia apoyan directamente a todas y cada una de las empresas de la OSI, con criterios y políticas comunes. El sistema es sencillo, pues cada decisión estratégica debe pasar por la central respectiva. Pero no para que ella decida unilateralmente, sino para que emita un concepto especializado, que si es acatado por el gerente de la empresa se convierte en una acción; en caso contrario, el presidente de la OSI dirime la diferencia. Así, el grupo ha logrado unificar criterios, avanzar con éxito en la misma dirección y ratificar de paso la fe de Roberto Cocheteux en el sentido común.

Los resultados lo respaldan. No en vano, con este modelo la Organización Sánitas Internacional pasó de ser -aunque pionera- una pequeña compañía de medicina prepagada (en los años 80) a convertirse en el sólido grupo empresarial que es hoy, que componen 26 empresas que trabajan en 6 sectores diferentes. El crecimiento de la OSI ha sido constante; el año pasado, alcanzó 18,6%, con respecto al anterior y sus ingresos operacionales totales sumaron $1,06 billones.

El buen momento actual hizo que el grupo desempolvara o acelerara varios proyectos este año. "Todas nuestras empresas están cumpliendo sus presupuestos y nos hemos contagiado del optimismo del país. Eso nos ha lanzado a retos que estaban dormidos", asegura Cocheteux. Así, en noviembre pasado, mediante la creación de 2 empresas, la OSI incursionó agresivamente en tres nuevos negocios: el inmobiliario (creó la Promotora Inmobiliaria Sánitas), el de las megafarmacias (como parte de Farmasánitas) y el del desarrollo de software (constituyó GPM Factoría de Software).



Con todos los juguetes

Aunque compró el terreno hace 7 años -en el sector de Ciudad Salitre, en Bogotá-, la OSI apenas comenzó a construir allí en noviembre pasado. Sin duda, es el proyecto más ambicioso en toda su historia pues se trata de un enorme complejo que conjuga proyectos de salud, educación, negocios y hasta vivienda.

'Ciudad Sánitas', nombre de la ciudadela, tendrá edificio de consultorios y oficinas, clínica de tercer nivel, universidad y hasta un conjunto habitacional de 180 apartamentos que se llamará Átika. La comercialización correrá por cuenta de su recién creada Promotora Inmobiliaria Sánitas.

Asimismo, la Fundación Universitaria Sánitas (Unisánitas) -un nuevo negocio para 2005- abrirá sus puertas en julio del año entrante para estudiantes de medicina y enfermería (las demás carreras, todas relacionadas con las ciencias de la salud, están en trámite de aprobación). "La idea es cambiar el sistema de enseñanza de salud, pasar del método tradicional al aprendizaje basado en problemas. El médico del futuro tiene que ser investigador y afín a la tecnología, a trabajar en equipo y a utilizar las herramientas disponibles. No como hoy, que es pura memoria", afirma Cocheteux, presidente de la OSI.

Por otra parte, también en noviembre, la compañía inauguró Sánitas Plus, un supermercado de salud, farmacia y belleza que compite por un segmento de mercado muy apetecido por estos días; y además, acaba de comenzar la operación de GPM Factoría de Software (60% de Sánitas y 40% de GPM España) para hacer desarrollos a la OSI y a clientes externos.

Los orígenes

Este último caso ilustra el origen del modelo de negocio del 'Grupo Colsánitas', fundado por españoles en 1980, pero abierto a socios colombianos desde el principio, pues nace de una necesidad interna de buscar eficiencias. Así comenzó la transformación de la organización, la cual no obstante sigue fiel a su objetivo de convertirse en el Grupo Empresarial líder en Iberoamérica en la prestación de servicios integrales de salud y otros servicios asociados.

Lo primero que requirió la actual OSI fueron clínicas y hospitales. Por eso, en 1988 creó una nueva unidad de negocio llamada OMESA (Organización Médica Sánitas) e hizo el Centro Médico 99. Luego, necesitó laboratorios y constituyó el Laboratorio Clínico Sánitas. Con el aumento de clínicas necesitó lavar más y conformó el Servicio Industrial de Lavado (SIL); creció el volumen de comidas, entonces creó la empresa de catering Iberocaribe; surgió la oportunidad de hacer una revista con circulación garantizada, conformó una unidad editorial para eso; creció la necesidad de construir, adquirió la constructora Heymocol y la especializó en proyectos de infraestructura hospitalaria; requirió importar muchos insumos, constituyó la empresa de comercio exterior Libcom (la cual hoy incluso exporta productos colombianos); aumentó el número de afiliados -sobre todo tras la Ley 100- y sus necesidades de medicamentos, hizo Farmasánitas, y así sucesivamente el grupo ha seguido creciendo 'al son que le toquen'.

El pragmatismo de esta organización es notable: aún subcontrata algunos servicios (de seguridad, por ejemplo); le apostó al deporte y su tenista estrella, Fabiola Zuluaga, terminará 21 en el mundo, y ha dado pasos hacia adelante y hacia atrás según las circunstancias, entrando y saliendo de Ecuador, Argentina, Chile y México, y quedándose en Venezuela y Colombia (su casa matriz desde cuando salió el grupo energético español Guascor, socio mayoritario de la OSI, en 1995).

Sin duda, un modelo que crece año a año desde 1988, espera percibir ingresos en 2004 por $1,15 billones y genera 5.800 empleos directos es difícilmente cuestionable. Sin embargo, los expertos consultados coinciden en que depende mucho del liderazgo y gran olfato de Cocheteux. Pero él insiste: "la lógica y el sentido común son nuestro valor más importante. Mejor dicho, no es Harvard". La expansión vertical lo respalda.
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