| 8/8/2014 6:00:00 AM

Calderos bilingües

Imusa ha logrado consolidarse como líder del mercado hispano en Estados Unidos. Vende a través de grandes cadenas y en almacenes propios. Con nuevo dueño, cumple 80 años.

La que en 1934 comenzó como la primera fábrica de ollas de aluminio del país y que escogió como logo la figura de un hombre metálico asomado por una ventana triangular, es hoy una de las marcas imprescindibles no solo en las cocinas del país. También en 60% de las cocinas de los hispanos residentes en Estados Unidos.

La incursión en ese competido mercado arrancó a finales de la década de los 80 cuando Industrias Metalúrgicas Unidas S.A. (Imusa) empezó a vender en Estados Unidos por medio de distribuidores y en 2006 decide asociarse con el distribuidor más grande para crear una nueva empresa: Imusa USA. Esta firma ha logrado posicionar la marca, no solo entre los colombianos que viven en ese país, sino entre los hispanos que requerían utensilios como los que sirven para hacer patacones o tortillas de maíz.

El venezolano Raúl Corzo, quien venía de trabajar con el distribuidor que se asoció con Imusa en Estados Unidos y hoy preside la compañía, explica que el éxito ha estado en enfocarse en el mercado étnico, que busca las ollas en las que pueden preparar las comidas de su país. Por este motivo, el producto que más venden son los calderos, seguidos de las tortillas press –que son hechas en hierro fundido–, así como las cafeteras que permiten preparar la bebida en la estufa.

Debido a que atienden personas de diferentes nacionalidades, solo 40% de los productos son fabricados en las plantas de Imusa en Colombia, el resto se elabora en otros países de la región, como México, pero todos se venden bajo la misma marca en tiendas propias en La Florida y California, así como a través de las tiendas de Target, Macy’s y Walmart.

Se estima que el mercado hispano mueve cerca de US$1,2 billones anuales y allí Imusa aumentó sus ventas 8% el año pasado y espera crecerlas 16% este año, a medida que se recupera la economía.

Aunque la firma colombiana fue comprada en 2011 por el francés Groupe SEB, la operación estadounidense funciona independiente, pues no comercializa las otras marcas del conglomerado, como Moulinex o T-Fal. En Colombia, el año pasado el Groupe SEB vendió $298.025 millones, lo que la ubicó como la mayor empresa del sector de manufacturas varias, según el ranking de las 5.000 empresas de Dinero.

Corzo explicó que lo que viene ahora es posicionarse entre otros grupos étnicos residentes en Estados Unidos, que también extrañan utensilios de cocina de sus países de origen como los asiáticos o los mediterráneos, aprovechando la ventaja que les da tener una fábrica en Colombia y TLC vigente, pues pueden llevar la mercancía en tan solo 14 días. Un negocio creciente… y que no está en la olla.

De la decoración al fogón

A principios del siglo XX, las ollas de aluminio eran un lujo en el país, al punto que los pocos que las tenían las usaban más para decorar que para cocinar. Con el nacimiento de Imusa en 1934, se logró popularizar este producto, al tiempo que la empresa fue evolucionando, pues durante la Segunda Guerra Mundial –que afectó las importaciones de aluminio–, decidieron entrar a los productos de plástico. Hoy venden artículos de diferentes materiales y exportan a varios mercados. Una empresa octogenaria que seguirá con la sartén por el mango.
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