| 2/18/2016 12:00:00 AM

Estudiantes prefieren estudiar inglés presencialmente

Pese a la dinámica de los programas de inglés online, en el país crece el número de estudiantes en instituciones con programas presenciales. Un tema de cultura y creación de comunidad.

Si no puedes con el enemigo, únetele. Esta parece ser la lógica aplicada en los últimos cinco años por las tradicionales escuelas de enseñanza de inglés en Colombia, que hoy siguen gozando de cabal salud y con ambiciosos planes de expansión, pese a la irrupción de poderosas plataformas online en el mercado.

Las alarmas se habían encendido con la llegada de empresas digitales que ofrecían la enseñanza de idiomas con ventajas adicionales para sus estudiantes, como el acceso permanente, evitar desplazamientos en ciudades cada vez más congestionadas y contar con profesores las 24 horas del día.

Sin embargo, una vez bajó la espuma generada por este fenómeno digital, las escuelas tradicionales mantienen la mayor participación del mercado, aunque han incorporado herramientas tecnológicas para complementar su oferta y no quedarse atrás de las tendencias mundiales.

Mabel García de Ángel, presidente de una de las más tradicionales escuelas de idiomas, Wall Street English Colombia, explica que “aprender a hablar una segunda lengua es mucho más que dominar una serie de reglas gramaticales y memorizar un vocabulario. Nuestra personalidad y habilidades para interactuar con otras personas juegan un papel fundamental en el éxito del propósito de aprender. Por esto, las relaciones con profesores y otros estudiantes son esenciales para desarrollar la confianza y habilidades sociales que nos van a permitir comunicarnos en otro idioma”.

Esta institución ha incorporado herramientas tecnológicas para que sus estudiantes tengan beneficios académicos y accesibilidad; pero su fuerte, según la ejecutiva, es el ‘face to face’. Wall Street English llegó al país hace 18 años como una franquicia y cuenta con más de 6.000 estudiantes en las 15 sedes que hoy tiene en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Barranquilla y Chía. Este año mantendrá su plan de expansiones con la apertura de tres nuevos centros de enseñanza.

Pero para los colombianos el aprendizaje de otro idioma no solo exige socialización y una relación más directa entre estudiantes y profesores. También cuenta el tema cultural porque, en materia de educación, “la cara del santo hace el milagro”.

Janet Van Deren, la directora del Centro Colombo Americano, asegura que un factor que ha jugado a favor de su entidad es el desarrollo de comunidad alrededor de la enseñanza del idioma inglés. “Una clase que implica estar con compañeros y maestros es muy distinta a una frente a un computador”, explica.

Este centro de idiomas no ha sentido el impacto de los cursos online, a juzgar por el nivel de utilización de su biblioteca, que mantiene altos y crecientes niveles de ocupación. Eso sí, en los programas de enseñanza del Colombo se han incorporado herramientas tecnológicas para reforzar los conocimientos de los estudiantes e, incluso, existe un programa dirigido principalmente a altos ejecutivos denominado Blended, que incluye un alto componente de clases online, aunque mantiene horas presenciales.

Para Van Deren, los programas totalmente online tienen un problema de deserción muy grande, pues en ocasiones el estudiante paga y no le saca provecho. “Terminan a veces decepcionados pero no puede decirse que es culpa del programa o del alumno, sino que no están preparados para estos procesos”, asegura.

En el país, la red de los Centros Colombo Americanos fue establecida hace 74 años y hoy tiene presencia en nueve ciudades: Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena, Pereira, Armenia y Manizales, y tienen unos 12.000 estudiantes. Estos centros culturales cuentan con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Desde 1989 hasta la fecha, más de 1,9 millones de personas en el país han pasado por estos centros.

Pero no solo el tema social influye en la alta deserción de los cursos virtuales, también la disciplina cuenta. Paulina Vallejo, directora académica de Mundus, asegura que la cultura colombiana, e incluso la latinoamericana, “no está preparada para asumir en 100% la responsabilidad y la disciplina necesarias para la educación online, especialmente para aprender un idioma”.

Por eso cree que, por ahora, más que una competencia, los programas de enseñanza online se han convertido en “un complemento para el proceso educativo de los estudiantes, aunque no negamos que estas clases, eventualmente, serán la primera opción para los estudiantes”.

Mundus es una escuela de idiomas creada en 1984 que tiene presencia en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y el Eje Cafetero, y planea ampliar su presencia virtual a través del portal Mundus Online, así como abrir en países vecinos como Perú y Argentina.

Hay para todos

Más allá de la lucha de modelos, lo cierto es que el creciente interés de los colombianos por aprender inglés ha creado un mercado de inmensas oportunidades para todos. Mabel García de Ángel explica que los resultados del Índice Mundial de Bilingüismo muestran que en Colombia todavía hay mucho por hacer, pues en el último reporte, de noviembre de 2015, el país ocupó el puesto 57 entre los 70 que participan en este ranking.

De acuerdo con datos del Ministerio de Educación, en el país funcionan alrededor de 4.000 instituciones de educación para el trabajo y el desarrollo humano, de las cuales 277 ofrecen programas de idiomas. De esta cifra, solo 37 tienen certificados de calidad.

A su vez, este universo de instituciones cuenta con 20.000 diferentes programas, de los cuales 626 corresponden a la enseñanza de idiomas y, de ellos, apenas 48 cuentan con el respectivo certificado de calidad.

Las necesidades de formación son gigantescas, según ha reconocido la propia ministra de Educación, Gina Parody, que viene impulsando desde 2014 un ambicioso plan de inversiones a través del programa ‘Colombia Bilingüe’. Datos del Ministerio de Educación indican que en 2015 apenas 3% de los estudiantes de instituciones oficiales tenían un nivel Pre Intermedio (B1) en las Pruebas Saber. A nivel profesional, las cifras tampoco son muy halagüeñas: 48% de los estudiantes de licenciatura en idiomas alcanzan un nivel B2 y solo 8% de los universitarios en programas diferentes a estas licenciaturas alcanzan el B2.

Por eso, aunque las escuelas tradicionales de enseñanza de idiomas y las que lo hacen online libran su propia batalla por los estudiantes, lo cierto es que con las bajas cifras de bilingüismo, este es un mercado en el que claramente hay para todos.

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