| 9/16/2015 7:00:00 PM

Entrevista: La apuesta de Echeverry

Esta es la estrategia de Ecopetrol para ajustar su operación en medio de la tormenta que ha generado la caída de los precios. Entrevista.

A finales del año pasado, las reservas de Ecopetrol se situaron en 2.100 millones de barriles de petróleo, que representan para la empresa crudo por un poco más de ocho años. Esta cifra surge de una metodología en que se analiza no solo los hidrocarburos enterrados sino también la rentabilidad que tengan en su proceso de extracción y comercialización con base en el precio internacional.

Este análisis se hace anualmente y, para final de este año, cuando se hagan los estimativos, la caída del precio del petróleo a la mitad de lo que valía hace un año, con seguridad impactará esa cifra, no solo para Ecopetrol sino para todas las petroleras. Por ello, la incorporación de más barriles a las reservas en el corto, mediano y largo plazo se vuelve crucial, en un momento donde la caja está apretada y la coyuntura muy compleja; además, cuando los antecedentes en materia de exploración muestran algunos hallazgos geológicos, pero no con gran impacto económico.

No obstante, este no es el único frente de atención: el modelo de negocio que va a desarrollar la petrolera, el ajuste de gastos, los dividendos, el endeudamiento y la venta de activos no estratégicos conforman la agenda de Ecopetrol. Dinero conversó con Juan Carlos Echeverry, presidente de la empresa, sobre su estrategia y cómo va a desarrollar su apuesta.

¿Qué va a hacer Ecopetrol para sumar reservas?


La estrategia pasa por dos frentes: recobro mejorado y exploración. En recobro mejorado, el país tiene 53.000 millones de barriles de petróleo in situ y de esos hemos sacado en los últimos 100 años 9.000 millones de barriles y tenemos una tasa de recobro de 18%. Si se aumenta en un punto el factor de recobro, esto representa 500 millones de barriles nuevos que se suman a las reservas. La meta es aumentar ese factor de recobro de 18% a 23%.

Y eso, ¿en qué escenario es rentable?

Efectivamente, no se trata solo de sacar el petróleo sino también de transportarlo, superar las cordilleras y llevarlo hasta los puertos. La mayoría de los pozos que tenemos son rentables inclusive hasta US$23.

¿Es un proceso costoso?

El recobro mejorado es un proceso costoso, pero el petróleo ya está ahí. Necesita un buen balance entre precio y tecnología. Y eso es incesante, hay campos donde hacemos 100 o 200 o 300 pozos al año y cada hueco de esos vale uno o US$2 millones, eso puede ser US$300 millones en un campo. Y si son seis campos, ya se gastaron US$2.000 millones solo en recobro mejorado.

Hoy, ¿qué está pasando en temas de recobro?

Un par de ejemplos muestran la tendencia. El primer caso es La Cira Infanta, el pozo más antiguo del país, que tiene casi un siglo en operación. Después de llegar a producir 60.000 barriles diarios en los 30’s y 40’s, hacia 2004 la declinación la llevó a 4.000. Sin embargo, junto con la Oxy, Ecopetrol hizo un negocio que permitió inyectar vapor y llevar la producción a 42.000 barriles. Hoy (9 de septiembre) se firmó un nuevo acuerdo con la Oxy para hacer una prueba piloto el año entrante que permita ir por unos 200 millones de barriles que podrían estar allí. El otro caso es el de los pozos Nare Teka, donde los socios de la India y China aspiran pasar de 38.000 barriles hoy, a 150.000 en 2020, todo ello en el Magdalena Medio. Gran parte de las empresas petroleras en el mundo se encargan de eso: de un petróleo que ya saben dónde está y de recuperarlo.

Entonces, la estrategia a corto plazo es recobro…

En el corto y mediano plazo es puro recobro. Hoy la caja nos la da el petróleo que tenemos y el recobro mejorado. Y el petróleo que estamos explorando hoy empieza a salir después de 2020. Y empezamos con petróleo nuevo y gas nuevo y siempre tenemos que estar recobrando. Hay sitios de Colombia que han llegado a 60% y 70% de recobro, pero no todos pueden tener un recobro de ese monto. Yo quiero que Ecopetrol sea la mejor empresa del mundo en dos o tres tecnologías de recobro y tenemos intercambios con universidades internacionales para desarrollos y estamos en planes agresivos de innovación en muchos campos.

¿Y la exploración?

Son dos cosas: exploración costa adentro, on shore, que lo más promisorio son zonas donde la paz va a ser importante. La exploración hacia el futuro va a ser en zonas como Caquetá, Putumayo, occidente de Arauca y piedemonte hasta Tibú. Son las prolongaciones de donde ya estamos. El conflicto está parado en gran parte en donde está el petróleo y sobre todo el petróleo del futuro. La paz libera el petróleo de 20 años y 30 años.

¿Y el off shore en el Caribe?

Nosotros tenemos una geografía madura y no es que sea un sitio inexplorado. Lo que sí es inexplorado es costa afuera –off shore–. Y Colombia es sitio de frontera. Estaba Chuchupa-Ballena y ahora el trabajo es desarrollar el área circundante. Y en menos de 12 meses hemos encontrado Orca I con Repsol, Petrobras y Statoil, y hace tres meses hicimos el descubrimiento Kronos, con Anadarko. Esto es gas. El año entrante haremos Orca II, Kronos II y eso hay que validarlo con los socios. Y se está explorando Calasú y tendríamos que hacer su segundo pozo. Son 700 kilómetros de frontera y ya validamos que allí hay algo.

¿Cuál va a ser el modelo?

Por ejemplo, Anadarko se especializa en encontrar y vender. Oxy en explotar y sacar el petróleo que ya está ahí. Hay todo tipo de negocios y hemos sido muy conservadores: abrimos el huequito, sacamos el petróleo y lo vendemos. Pero si usted se queda con 10% o 15% tiene más caja para hacer muchas más cosas, por eso es que Anadarko reemplaza 1.000% de las reservas, porque se volvió un explorador. Compra en sitios de frontera y mete US$100 y vende en US$1.000 o US$2.000.

El de Ecopetrol ¿cuál va a ser?

El modelo de negocios que estamos desarrollando es volvernos muy buenos en recobro secundario en el territorio colombiano, y muy buenos en exploración en dos sitios: una exploración de frontera que es Colombia y en otros que no son de frontera que es el Golfo de México. Usted tiene tres canastas, pero no puede desenfocarse.

¿Y va a hacer fracking?

No, ese es otro negocio carísimo y uno tiene que concentrarse.

¿Por qué diversificar así?

Los colombianos pensamos en el petróleo de este año y del próximo. Ecopetrol piensa en los próximos 20 o 30 años y eso lo trajo Max Torres, nuestro vicepresidente de Exploración. Aquí no hay portafolio y yo lo estoy construyendo. Y ya tuvimos hallazgos en el Golfo de México, para entre 2020 y 2025. Estos hallazgos en Colombia son entre 2022 y 2030. Pero para explotarlos hacia el futuro.

¿Cómo va el proceso de salida de activos no estratégicos?

Estamos en proceso de venta de la participación en EEB y ya vendimos un poco más de la mitad, que lo compraron fondos de pensiones en las rondas de solidarios, y esperamos acabar de vender ahora en el mercado. Para la venta de lo de ISA ya salió el decreto y queda Invercolsa.

¿Van a salir de algunos campos?

A este precio, para una empresa grande y pesada como Ecopetrol, hay campos pequeños que no son rentables. Los hemos llamado campos menores y buscamos asociarnos con gente más liviana. Socios en diferentes arreglos. Tenemos que ser flexibles. Nuestro núcleo es explorar, producir, transportar y refinar. Esa es una compañía integrada.

¿Y petroquímica y biocombustibles?

Son cosas que estamos considerando. Hoy están dando plata los tubos, petroquímica y refinación.Ahí se ve lo bueno de ser integrado. Cuando el precio del petróleo se va abajo, las gasolinas y los diésel se van arriba, el margen de refinación se vuelve muy interesante.

¿Qué pasa con la refinería de Barranca?

Cuando llegué teníamos el plan maestro de la refinería de Barranca. Ese plan estaba planteado en US$7.000 millones. Yo dije: ya tengo suficiente, con esta producción hay que pagar las demás cosas. Si le cuelgo más bolitas a ese árbol, esto no va a dar.

¿Eso qué significa?

Hay que ser muy cuidadosos. La filosofía es: vamos a pensar despacio y a ejecutar rápido. En el pasado hemos pensado rápido y ejecutado lentamente. Cada idea de negocio la vamos a someter a unas exclusas de decisión, y no me estoy inventando nada, de manera que se demora uno o dos años para meterse en un proyecto de US$1.000 millones o US$2.000 millones. Cuando ya la tiene diseñada con ingeniería de detalle la puede ejecutar rápido. Y no más bolitas de navidad al árbol. Concéntrese en exploración y producción de petróleo y gas. No se deje distraer en eso. La palabra clave es disciplina: sepa usted qué quiere y haga eso.

¿Qué va a pasar con los dividendos?

Es un diálogo con Hacienda que se da al interior de la junta. Yo no voto los dividendos. Es más, esa discusión se da al interior de la asamblea. A mí lo que me toca es producir utilidades. ¿Cómo hago eso? Bajando los costos operativos y rezando para que el precio suba. El precio no lo manejo yo, yo manejo los costos.

¿Y en qué va la estrategia de bajar costos?

Estamos concentrados ahí, cosa que no es fácil y no es de un día para otro. Ya vamos en $1,5 billones y esperamos hacer eso cada año y durante cinco años.

Me toca producir utilidades antes de impuestos. No me trasnocha el tema de dividendos, pero al mercado sí. A quienes compran los bonos y las acciones sí les importa y de eso están conscientes el Gobierno y la junta. Hay que encontrar unos justos medios que hagan que al dueño esto le sea rentable, no solo a Hacienda sino a los minoritarios que les gustan los dividendos. También es necesario que quede caja y no sea solo deuda. En un año donde el precio está abajo, la caja está estresada. Este año no tenemos mucha riqueza en términos de utilidades para repartir.

¿Cómo va la deuda y sus indicadores?

Lo importante son los indicadores de deuda sobre Ebitda y este año el Ebitda cae y la deuda ha subido. Está en un nivel que no querría aumentar y lo hablé con los mercados, que entienden que todos estamos en lo mismo. Tan pronto suba el precio, el Ebitda vuelve a subir. La deuda sobre reservas está en un nivel razonable, pero cerca de un límite. Mi meta sería paulatinamente volver a unos indicadores de deuda muy conservadores, incesantemente en cinco años. Lo importante es que usted demuestre que la tendencia es a descender.

¿Le preocupa la calificación?

Muchísimo, porque le determina el costo de la deuda, la credibilidad. Es un círculo virtuoso en el que creo mucho.
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