| 6/23/2006 12:00:00 AM

¿En la misma dirección?

La compra de Orbitel por parte de EPM agitó nuevamente el mercado. El acuerdo de ir con ETB por el negocio de banda ancha en mercados distintos a Medellín y Bogotá quedó roto y la alianza entre las empresas de telecomunicaciones de las dos ciudades rezagada.

El pasado 10 de marzo, mientras Colombia Telecomunicaciones daba a conocer su lista de los candidatos a socios estratégicos (el elegido fue Telefónica), ETB y EPM anunciaron tres determinaciones: desistieron de ir por Telecom, iniciaron la búsqueda de un aliado para Colombia Móvil, Ola, y acordaron crear un vehículo que les permitiera explotar juntos el negocio de banda ancha en mercados distintos a los de Bogotá y Medellín.

Sin embargo, este último acuerdo quedó sin piso ante la decisión de EPM de quedarse con la totalidad de Orbitel. Compró por US$85 millones el 50% de las acciones de la empresa que estaban en poder de Valorem —del Grupo Santo Domingo— y de la Organización Sarmiento Angulo. Frente a la alianza con ETB en el negocio de banda ancha, Juan Felipe Gaviria, presidente de EPM, es contundente. “Eso ya no lo vamos a hacer. Cometeríamos un exabrupto si EPM sale a fundar con ETB una compañía para competirle a Orbitel, empresa que acabamos de comprar. Si quisieran participar conjuntamente con nosotros, estaríamos dispuestos a discutir una posibilidad de propuesta por medio de Orbitel”, señala.

Con un jugador como Telefónica que controla a la antigua Telecom, el mercado tiene un operador privado de telecomunicaciones integrado en sus servicios, que está reorganizando la casa por dentro y ya ha empezado a mostrar servicios producto de esa integración, como la larga distancia con MoviStar. Eso obliga a que EPM y ETB se muevan más rápidamente. En el caso de Medellín, EPM está haciendo la tarea de integrar las empresas que tenía atomizadas con diferentes socios, prestando el servicio de telecomunicaciones y escindiendo el negocio de la matriz. Y Orbitel fue uno de los pasos en ese proceso. Pero la movida le quitó impulso a la alianza entre ETB y EPM que se había planteado hace un par de años.

“El gran problema de estas empresas es que son muy parecidas y no hay nada más difícil que hacer negocios con alguien que se parece mucho a uno y tiene los mismos intereses. Empiezan a darse problemas y conflictos que hacen que sea muy complejo que un negocio se desarrolle”, explica un analista.

Así, una asociación entre ETB y EPM entra en una etapa complicada que quedó de manifiesto con el tema de la banda ancha. Si encuentran oportunidades de explotar este negocio que está en crecimiento —utilizando las redes de cobre, fibra óptica o inalámbrica—, pues su penetración en Colombia es de apenas 1,2%, cada una va a acelerar su paso y la alianza puede quedar rezagada. Parece que ni ETB ni EPM están dispuestas a ceder, sobre todo cuando han manifestado que no van a perder su carácter de empresas públicas y que no buscan socios privados.

Bajo estos parámetros, ¿en qué queda la relación con ETB? “Hemos hecho todo lo necesario para parecernos más a ellos: nos escindimos, integramos las empresas y ahora tomamos el control del negocio de larga distancia. La pelota está en su campo, que chuten ahora”, dice gráficamente Gaviria.

Las apuestas

Dinero intentó dialogar con Rafael Orduz, presidente de ETB, para conocer su opinión sobre la decisión de EPM y analizar el futuro de la alianza, pero no lo consiguió. Sin embargo, la apuesta de ETB es clara.

Para nadie es un secreto que el negocio de la larga distancia viene en caída. Según el más reciente reporte de la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones, CRT, el tráfico de llamadas nacionales en 2005 fue de 1.900 millones de minutos, 500 millones menos que en 2004 y 1.300 millones por debajo de 2003. A su vez, desde Colombia se realizaron el año pasado 351 millones de minutos de llamadas internacionales, frente a los 369 millones de 2004. Si bien la telefonía fija sigue siendo una importante fuente de ingresos para las empresas de telecomunicaciones como ETB, EPM o Telecom, es evidente que tienen que diseñar estrategias para sustituir ingresos decrecientes en este negocio, amenazado por la movilidad.

Así, en banda ancha, ETB busca alcanzar el mayor número de clientes. Hace 2 años tenía 4.000 clientes, el año pasado pasó de 22.000 a 80.000 y la meta es terminar este año con cerca de 300.000, apalancada en sus redes de cobre en Bogotá, donde tiene unos 2 millones de clientes.

Pero, ¿cuando no se tiene la red física a su disposición, cómo crecer? Una opción es comprar empresas, alternativa en que para algunos ETB ha sido demasiado tímida. Las movidas empresariales en este sector están dadas en términos de fusiones o adquisiciones. En un negocio que busca economías de escala y ampliar el mercado para competir contra gigantes como Telefónica o Telmex, ETB ha estado quieto en este aspecto. Desistió de ir por Batelsa en Barranquilla, junto con EPM, por cuestión de precio, y finalmente esa empresa costeña quedó en manos de Telecom. También junto a EPM, desistió de convertirse en el aliado estratégico de Telecom. Y el anuncio de la compra de una empresa de televisión por suscripción no se ha cristalizado. “ETB se ha quedado en anuncios y ha sido lenta en la toma de decisiones. Hace un par de años era el único jugador del sector que estaba integrado y podía ofrecer paquetes de productos, salvo televisión, pero no ha desarrollado esta estrategia integralmente. Mientras que EPM arrancó casi de cero, en un sector que para ellos estaba totalmente atomizado, logró recomponerlo y está a punto de lanzar productos empaquetados”, señala un analista del sector.

Y la segunda opción es explotar la licencia de WiMax —banda ancha inalámbrica— en todo el país, que el gobierno les entregó a ETB, Telecom y a Orbitel. Precisamente, este ha sido uno de los principales factores a favor que EPM ha encontrado en Orbitel a la hora de valorar la empresa y crear sinergias. “El WiMax y la banda ancha no solo van a ser la autopista de acceso a internet sino la autopista por la que vamos a hablar por teléfono y se van a integrar servicios como la televisión. La que en gran parte va a reemplazar el negocio de larga distancia de Orbitel sin duda será la tecnología WiMax y de banda ancha.
 
La compañía entra en la tecnología que va a sustituir, lo que ha venido haciendo. Orbitel era competencia de EPM porque la banda ancha alámbrica compite con la banda ancha inalámbrica y a los usuarios no les importa por dónde llegue, sino que el servicio funcione”, explica Bruce Mac Master, de Inverlink, banca de inversión asesora de EPM. Para 2013, según los análisis de Inverlink, se espera que la penetración de internet de alta velocidad en Colombia sea de 15,62%, cifra que corresponde a la participación que hace 15 años tenía la telefonía. Así, se calculan 2,7 millones de conexiones de banda ancha, de las cuales 1,1 millones serían inalámbricas y la diferencia será de las redes físicas. Para esa fecha, Orbitel alcanzaría 479.000 enlaces.
 
Para 2006, se estiman ingresos por $8.250 millones por el negocio de banda ancha inalámbrica y para 2010 de cerca de $400.000 millones.

Pero hay dos dudas. Una, los cambios en la tecnología en telecomunicaciones son muy rápidos. Casi cada 3 años hay que hacer ajustes en esta materia y la tecnología que hoy es de vanguardia, mañana puede ser obsoleta. “Con WiMax tenemos una asignación de frecuencia sobre la banda 3,5 MHz sobre la cual podemos prestar servicios de banda ancha por los próximos 10 años y seguramente otros 10 más.
 
Es una banda privada, no pública, que nos permite introducir cada 2 ó 3 años tecnología más moderna”, afirma Alejandro Ceballos, presidente de la nueva empresa de telecomunicaciones integrada de EPM. De hecho, en el plan de negocios, Orbitel tendría que hacer nuevas inversiones para capitalizar este negocio por US$310 millones.

Y la segunda, que WiMax es un negocio nuevo, no solo desde el punto de vista tecnológico sino desde el comercial, en el cual la experiencia local y global es muy limitada, y aún está por construirse. Orbitel ha tenido un arranque interesante en Cali, donde esperaba 1.500 enlaces en el primer mes y llegó a 3.000. Por su parte, ETB en sus primeros tres meses de ensayo alcanzó 4.000 usuarios y espera tener al final del año unos 35.000, especialmente en la Costa Atlántica. Esa fue la decisión que tomó cuando no fue por Batelsa: llegar a ese mercado y a otros utilizando la tecnología WiMax.

El futuro próximo

“Lo que se ha hecho en EPM no tendría sentido, si no se traduce en propuestas de valor para los clientes y estos empiezan a sentir que nace una organización diferente. En la primera semana de julio se conocerán estas propuestas, a partir de la integración. Nos orientaremos a los mercados, qué demandan y cuáles son sus ocasiones de consumo. Ya hicimos investigaciones para caracterizar hogares y empresas —micro y pyme—, y llevar soluciones a su medida. Se pasará de un triple play —telefonía, internet y televisión— a un quadruple play que incluye movilidad”, explica Álvaro Vélez, director (e) del negocio de telecomunicaciones de EPM.

Para Gaviria, presidente de EPM, la llegada a Bogotá de los nuevos servicios de la nueva EPM Telecomunicaciones dependerá de sus conversaciones con ETB. “Tenemos 170.000 líneas activas de telefonía fija en Bogotá, donde tendremos la posibilidad de prestar todos estos servicios. Nuestra presencia va a depender de si llegamos o no a un acuerdo con ETB y de qué tipo de relación somos capaces de estructurar con ellos.
 
Bogotá es el mayor mercado de este país y uno querría tener una mayor presencia allí. Por ejemplo, no hemos podido entrar con el triple play porque llevamos muchos años buscando que la Comisión Nacional de Televisión, CNTV, nos amplíe la licencia a una nacional. Con eso haríamos maravillas”, puntualiza Gaviria.
Hoy, EPM y ETB están casi en igualdad de condiciones. A EPM le falta integrar las telefónicas de Pereira y Manizales, Edatel y Bogotá. En las dos primeras, está a la espera de las decisiones de las alcaldías. En el caso de Edatel, EPM tendrá que hacer una Oferta Pública de Adquisición, OPA, porque está en bolsa.
 
Solucionados estos negocios, EPM Bogotá quedaría en su totalidad de EPM, porque quienes tienen participación en el negocio en Bogotá son Pereira, Manizales y Edatel. Mientras que a ETB le falta definir su estrategia en televisión.

El único punto de contacto entre ambas empresas es Colombia Móvil, Ola, y la búsqueda de socio estratégico, en el que están la caribeña Digicel, la chilena Entel PCS Telecomunicaciones y Millicom de Luxemburgo.

El reto es destrabar el proceso y para ello una posibilidad es que ETB invierta en Orbitel para que sea un vehículo de ambos en el negocio de la banda ancha. Pero esta posibilidad, propuesta por algunos analistas, deja el escenario como estaba hace dos años cuando se planteó la integración de las dos compañías, alrededor de Orbitel, mientras que para ETB el vehículo debía ser Colombia Móvil.

El futuro de EPM y ETB está ligado el uno al otro. El mercado está tan movido y competido que ya tienen un gigante al lado que es Telefónica y si continúan sin ponerse de acuerdo, pueden terminar afectados.
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