| 4/18/2006 12:00:00 AM

En la jugada

La multinacional Gtech decidió ir más allá de los juegos de azar y se lanzó este año a ofrecer también servicios comerciales en sus terminales de Baloto. Estratos bajos, en la mira.

El porcentaje de población no bancarizada en el país es muy alto. Los cálculos de especialistas señalan que más del 70% de los colombianos no tiene ningún acceso a los servicios que prestan los bancos. Esta coyuntura ha concentrado en las sedes de las entidades bancarias, en ocasiones, aumentos desproporcionados de demanda; sobre todo cuando llegan las fechas límite para el pago de los servicios públicos. "La mayor parte del recaudo se hace en los bancos, pero las personas necesitan tener cuenta para hacer filas más cortas o hacer pagos electrónicos; las entidades no siempre reciben todas las facturas y las congestiones para hacer los pagos son realmente altas en bancos y demás oficinas autorizadas", explica María Clara Martínez, gerente de mercadeo de Gtech en Colombia. Pero ¿qué red podía ser más grande o equiparable al menos a la de los bancos para aminorar el impacto de la concentración en puntos de pago? Sin duda, la de terminales de venta de juegos en línea como Baloto y chance Pagatodo -que pertenece a Gtech-, la cual tiene 5.500 puntos en operación en todo el país. "Hace 2 años buscábamos un posible socio para el recaudo, pues veíamos que había muchas deficiencias en el servicio. Queríamos mejorar el proceso, reorientándolo hacia la relación con los clientes, y por eso hablamos con Gtech", afirma David Felipe Acosta, gerente comercial de Codensa. Las investigaciones de esta entidad mostraban que de sus clientes en Bogotá, el 62% no estaba bancarizado, y que incluso en muchos barrios marginales de la capital había personas que ofrecían una intermediación de entre $1.000 y $1.500 por el pago de cada factura. "La dificultad en los estratos bajos para ir a pagar obligaba a las personas a recurrir a este servicio, que muchas veces prestaba gente inescrupulosa que les robaba", anota David Felipe Acosta, de Codensa. El interés resultó mutuo, pues Gtech ofrece este servicio en otros países y ya pensaba hacerlo en Colombia. La única condición para iniciar la operación de su nueva unidad de negocio -de servicios comerciales- fue la no exclusividad para Codensa. Las partes estuvieron de acuerdo y en menos de 2 años, Gtech Corporation -tras una inversión de US$1,5 millones- montó la infraestructura necesaria para ofrecer en sus terminales de juegos del país la posibilidad del pago de servicios públicos, a cambio de una comisión por cada transacción. Además, incluyó otra opción clave. "Queremos ser también la primera red de minutos de telefonía y recargas del país, pues vemos que se trata de un servicio que favorece tanto al usuario como al dueño del establecimiento, porque al primero le permite conseguir siempre minutos y recargas para su teléfono y al segundo, lo libra del riesgo de robo o no venta de las tarjetas físicas", asegura María Clara Martínez, de Gtech. Así como el recaudo de facturas nació con un potencial de 75% de población no bancarizada en Colombia, el de venta de minutos o recargas de telefonía -pines virtuales- despegó impulsado por un mercado celular en franco crecimiento y con un 81,7% de usuarios en prepago, es decir, cerca de 18 millones de personas, según el reporte de 2005 del Ministerio de Comunicaciones. Todo por hacer Gtech lanzó el servicio este año, con resultados promisorios. No en vano, en solo 3 meses las terminales de Baloto ya venden en pines virtuales más de $1.500 millones a la semana, y el recaudo de servicios que arrancó a finales de enero mueve por esta red, en el mismo lapso, cerca de 50.000 facturas. Hasta el momento solo reciben pagos de Codensa y Gas Natural en Bogotá, pero muy pronto crecerá el número de entidades y ciudades autorizadas. "La idea es llegar a que todo lo que se pague en un hogar se pueda hacer por esta máquina. Mientras los estratos altos pagan más de 13 facturas cada mes, vemos que también en los bajos, a los 4 servicios públicos básicos muchas veces los hogares agregan 3 ó 4 privados más", comenta María Clara Martínez, de Gtech. La lista puede incluir televisión cerrada, tarjetas de crédito, colegios, universidades, impuestos, EPS y hasta multas de tránsito. La nueva unidad de negocio de la multinacional tiene como foco los estratos 1, 2 y 3, aunque no descarta cubrir las necesidades de algunas familias de estratos más altos. Por eso, su amplia cobertura nacional -en 430 municipios-, que incluye presencia en innumerables puntos informales como tiendas, papelerías y cabinas telefónicas, entre otros lugares del comercio popular, hace prever mayor facilidad para establecer los convenios necesarios con más clientes como Codensa y Gas Natural. No en vano, Gtech Colombia está próxima a concretar acuerdos con 18 potenciales clientes de carácter nacional y regional e, incluso, ha sido objeto de acercamientos de empresas de distribución multinivel interesadas en facilitar a su fuerza de ventas el pago de sus pedidos. Para este año, la compañía fijó como objetivo recaudar facturas de servicios públicos y privados a 32 clientes (en algunos países tiene 60). En cuanto a los pines virtuales de telefonía, negocio en el que compite con otras redes como la de CellStar, el potencial de crecimiento es igualmente grande y los convenios apuntan a incluir la totalidad de operadores telefónicos alámbricos e inalámbricos del país. De hecho, en un mes, Gtech lanzará el servicio de recarga en línea, que permite al usuario pagar y de inmediato, sin digitar nada, tener el tiempo adquirido en el teléfono. "El proyecto de recaudos ha sido un éxito, porque estamos beneficiando a todos los clientes de Gas Natural, principalmente a los estratos 1, 2 y 3 que no tienen actividad bancaria. Ahora tenemos en Bogotá más de 3.000 puntos de venta adicionales donde las personas pueden cancelar su factura sin pagar más, pues el servicio es gratis. El propósito es extenderlo a otras ciudades", afirma una fuente de Gas Natural. "El tema lo valora el cliente y con esto, aunque nos cuesta más, nos acercamos a él y mejoramos su relación costo-beneficio por cercanía y horarios", agrega David Felipe Acosta, de Codensa. Las empresas de servicios públicos y privados ganan en presencia y servicio para sus clientes, así como en mayor rapidez para recibir la información; sus clientes, sobre todo los no bancarizados, en calidad de vida, y los miembros de la red de Gtech, en mayor tráfico de personas a sus negocios. "Para mí, esto ha sido muy bueno porque ha traído gente y, aunque la comisión es baja, puedo prestar mejores servicios ahora que la competencia es tan dura; y entre más cosas ofrezca, mejor", afirma Darío Garavito, propietario del café Delicafessen, ubicado en el centro de Bogotá. Además, Gtech gana. Eso es lo bueno de estar siempre en la jugada.
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