| 11/13/2009 12:00:00 AM

En estado gaseoso

El debate por las restricciones en el gas natural no termina. Antes de que finalice el año quedarán definidos los ajustes regulatorios para el sector.

Cuando se creía superada la crisis del gas, que llevó a restricciones en el servicio industrial y vehicular a principios de octubre, se registraron nuevos cortes en el suministro a las empresas del centro del país.

Y esta historia puede repetirse en los próximos meses, dada la declaratoria de racionamiento por parte del Ministerio de Minas y Energía, debido a que la demanda de gas natural del interior excedió la capacidad de transporte contratado, circunstancia a la que se sumó la entrada en mantenimiento de equipos en campos de producción.

Esta coyuntura puso de nuevo en la agenda la discusión sobre dos temas que son críticos para la industria. En primer lugar, el efecto del Fenómeno del Niño sobre las termoeléctricas, que por un lado las obliga a demandar más gas, ocasionando un colapso en el sistema de transporte y, por otro, les impide vender el gas que en épocas de lluvia suministran al sector industrial. En segundo lugar, los jugadores y analistas insisten en que faltan incentivos por parte de la regulación para generar mayor redundancia en el sistema, desarrollar nuevas inversiones en transporte y distribución y crear escenarios que permitan procesos de regasificación para importación de gas y almacenamiento.

Aunque la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) reconoce que hay algunos problemas que se están analizando en la regulación, considera que las señales son claras y prueba de ello es que en la actualidad se vienen desarrollando proyectos en transporte de distribución, explica Hernán Molina, su director (ver entrevista).

De hecho, la industria del gas ha tenido un dinámico desarrollo en los últimos años. Si bien hoy el sistema está sobredemandado, como explica Antonio Celia, presidente de Promigas, "se ha construido en los últimos 15 años una historia de éxito en el sector de gas natural: 5 millones de usuarios, todos los centros de consumo interconectados con gasoductos, más de 600 poblaciones atendidas y somos el octavo país en uso de gas natural en el mundo", dice.

Además, las empresas productoras, transportadoras y distribuidoras de gas están haciendo inversiones que superan con facilidad los US$1.000 millones para ampliar las capacidades, de tal manera que a mediados del año entrante la situación quede superada, explica Juan Manuel Jaramillo, presidente de Naturgas. En ellas sobresalen las inversiones de Ecopetrol, por encima de los US$600 millones y las de la Transportadora de Gas Internacional (TGI) -antigua Ecogas, hoy propiedad del Grupo Empresa de Energía de Bogotá- por US$550 millones.

Sin embargo, más allá de la situación coyuntural y del potencial en materia de ventas hacia el exterior, está sobre la mesa el desarrollo del sector. ¿Por qué? A diferencia del petróleo, "el gas natural tiene costos muy elevados de transporte y estos determinan una buena parte de su evolución", dijo Luis Giusti, expresidente de Pdvsa, en el foro Presente y futuro del gas. Esto quiere decir que para garantizar el desarrollo del sector a largo plazo es necesario dar desde ya señales claras.

Por esto, la coyuntura dejó en evidencia las limitaciones que tiene el sector para el futuro. "No es claro en el marco regulatorio vigente, cómo deben activarse los requerimientos de expansión de capacidad y quién o quiénes deben pagar por ella", dice Silvana Giaimo, viceministra de minas.

Las críticas

Según Guillermo Perry, ex ministro e investigador asociado de Fedesarrollo, hay varias señales equívocas: "El transporte se remunera por el promedio de gas transportado. No se remunera la capacidad de transporte (como en energía eléctrica), desincentivando la construcción de capacidad excedente para emergencias. Tampoco se remunera la capacidad de producción: se desincentiva la construcción de capacidad de tratamiento. Hay precios regulados en Guajira, pero libres en Cusiana, que distorsiona las señales de mercado pues todos quieren gas barato de la Guajira y hay poca demanda por gas más caro de Cusiana. Y, finalmente, se permitió que Ecopetrol suscribiera contratos de energía firme por cuantías que no podía respaldar".

Por su parte, Jaramillo, de Naturgas, advierte que el sistema de gas natural en Colombia es radial, lo que implica que no haya redundancia. Para Mónica de Greiff, presidente del Grupo EEB, "se necesita un mensaje claro, de tal manera que podamos seguir invirtiendo y presentando planes de expansión y que los vayan a remunerar. Tenemos que llegar a eso para tener la certeza de que vamos a hacer las inversiones a 20 años con tranquilidad".

En las últimas semanas, el Ministerio de Minas y Energía y jugadores del sector han venido analizando la situación y el Gobierno viene proponiendo varias estrategias, como la construcción de plantas de almacenamiento en Bogotá o plantas de regasificación.

Antes de que termine el año se definirán las pautas que debe adoptar la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) para que los agentes adelanten nuevos proyectos de inversión hacia el futuro y estarán disponibles los proyectos de resolución sobre las metodologías tarifarias. El sector y el país están a la espera de estas determinaciones.

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