| 8/6/2009 12:00:00 AM

En busca de oportunidades

Si bien el momento del sector de textiles y confecciones tiene nubarrones, las empresas se ajustan para jugar cuando pase la tormenta.

La coyuntura del sector de textiles y confecciones es compleja. Las exportaciones entre enero y mayo de este año cayeron en 23,3%, las relaciones políticas con destinos como Venezuela y Ecuador, amenazan las ventas a esos países, cada vez la competencia por el mercado interno se intensifica con la expansión de marcas internacionales y a finales de este año se vencen las preferencias arancelarias que otorga Estados Unidos, mientras el Tratado de Libre Comercio con ese país sigue congelado.

El mismo presidente Álvaro Uribe, en la instalación de la reciente feria de Colombiamoda, fue claro al advertir que estamos en un "momento de nuevas dificultades" en el cual, según la Andi, se han perdido en el último año y medio más de 25.000 empleos.

"La tendencia del sector no es buena y no se pueden desconocer las cifras. Pero no es un caso aislado. En la Andi, de 23 sectores, 13 han manifestado tener crecimientos negativos en el primer semestre. Pero una vez superada esta etapa, sectores como el nuestro saldrán fortalecidos", afirma María del Mar Palau, directora de la Cámara Textil-Confección de la Andi. De hecho, este sector está en la lista del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para convertirlo en uno de talla mundial con una meta de US$12.000 millones en exportaciones para el año 2012.

Hacia dónde moverse

A pesar de las dificultades hay algunos signos de corto, mediano y largo plazo, que permiten ver el futuro con una visión un poco más optimista. Por un lado, los resultados que arrojó la más reciente edición de Colombiamoda superaron las proyecciones. Las expectativas de ventas estimadas llegaron a US$65 millones -US$52,2 millones reportados por los visitantes traídos por Proexport- frente a los US$45 millones del año anterior. "Dentro de los compradores independientes se destacaron los de Perú y Estados Unidos, pero también sobresalieron los de Etiopía, Francia y Yemen", explica Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo de Inexmoda.

Por otro lado, según la firma Raddar, el consumo de vestuario en el mes de junio tuvo un crecimiento de 1,75% frente a mayo, y de 4,5% frente a junio de 2008, siendo el resultado mensual más positivo en lo corrido del año. "Ante las dificultades de los principales destinos internacionales, una opción es darle prioridad al mercado nacional, que vale cerca de US$3.000 millones anuales", agrega Botero.

"Internamente, el mercado hay que cuidarlo con más innovación. Desde que innovemos y se desarrollen productos, podemos motivar el mercado interno cuya demanda está un poco resentida", dice Adolfo Botero, presidente de Comertex, una de las comercializadoras más grandes del sector.

Así mismo, las empresas empiezan a ajustarse y a encontrar oportunidades en el mediano y largo plazo. Lindalana, por ejemplo, es una empresa integrada verticalmente que exporta telas hacia Venezuela, Ecuador y Centroamérica y confección a Perú, Costa Rica y Estados Unidos. Hace apenas un año y medio, su producción en confección estaba enfocada en el mercado nacional. "Pero vimos algunas señales de desaceleración interna que nos llevaron a diversificar y llegar a estos mercados. Asi, mientras unos se recogen por la crisis, nosotros nos expandimos. Aprovechamos las debilidades y las oportunidades que presentan los mercados. Estados Unidos viene creciendo para nosotros en más del 30% anual y nos hemos enfocado en el mercado de ropa exterior femenina en el segmento premium", dice un vocero de la compañía.

A su vez, para Lina Bustamante, directora de mercadeo y ventas de Creytex, la coyuntura del mercado refleja una reinterpretación de la competencia y los jugadores. "Las empresas que la crisis no cogió bien preparadas económicamente y con directrices poco claras en el mercado están en problemas. Entre tanto, para las compañías más conservadoras financieramente, poco endeudadas y con una mezcla de clientes internacionales y nacionales -y no casadas con un solo comprador-, esta se ha convertido en una oportunidad", señala.

Los ingresos de Creytex se dividen en un 60 % exportaciones y 40% mercado nacional. Sus principales destinos son México, Venezuela y Estados Unidos. Precisamente, en este último mercado tiene dos clientes importantes: Gear for Sports y Champions. "Con Champions tenemos una relación de largo plazo y desde hace siete años le fabricamos prendas. De seis proveedores que tenía esa empresa en Colombia hoy solo estamos nosotros y hemos construido dicha relación, independientemente del precio del dólar. Por supuesto hemos tenido que hacer ajustes -integrando los proveedores de la cadena al proceso- para hacer cada vez más eficiente la entrega. Hemos reducido en 15 días los tiempos de entrega, lo que se traduce en un manejo eficiente de inventarios", dice Bustamante quien está a punto de cerrar negocios con nuevos clientes en Estados Unidos.

Por su parte, Coltejer, que tiene concentradas sus exportaciones en Venezuela y Ecuador las cuales representan cerca del 30% de sus ingresos, busca nuevos mercados y productos. "De la mano de nuestro accionista principal, la firma mexicana Kaltex, estamos explorando los mercados de Estados Unidos, México y otros destinos de América Latina. Está vigente la estrategia de especializar parte de la producción en Colombia, pero necesitamos tener los procesos totalmente afinados. Entretanto, ya tenemos 50 nuevos productos. Cada vez hay más oportunidad de hacer productos de moda, mientras Kaltex tiene mucha más capacidad de hacer productos básicos", explica José Eugenio Muñoz, presidente de la textilera.

Si bien las condiciones hoy no son las mejores, varias empresas se mueven en la búsqueda de escenarios más competitivos que les permitan sobrevivir a esta tormenta y encontrar en el futuro un panorama aún más despejado.

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