| 8/1/1993 12:00:00 AM

En busca del tesoro

Cómo se presenta el oro en la corteza terrestre? ¿Cómo se sabe dónde hay oro? ¿Dónde es probable que se encuentre en Colombia?

Todo el oro que se halla en o cerca de la corteza terrestre se ha originado muy al fondo de la tierra y ha ido saliendo hacia la superficie por medio del proceso de formación de las montañas. Pero no todas las montañas contienen oro; solamente lo contienen aquellas que tienen composición química favorable para albergar las vetas de oro.

La Cordillera Central de Colombia, especialmente el área del norte, es químicamente favorable al oro. El oro en la superficie de la tierra existente en estas rocas se presenta en la superficie por medio de vetas.

Las piedras se descomponen químicamente a través del tiempo, es decir, se pudren como lo hacen los árboles y los animales cuando mueren. Entonces cada vez que llueve, el lodo y la arena corren montaña abajo hasta los arroyos, luego van a los ríos y finalmente al mar. Y también las montañas sufren descomposición mecánica. Los terremotos y las inundaciones aceleran la destrucción de la superficie de las montañas y esta destrucción comprende las vetas que llevan el oro y cruzan la superficie. El oro de las vetas expuestas en la superficie se mezcla con piedras, arena y lodo y es transportado hacia abajo por el costado de la montaña, hacia los arroyos y los ríos.

Pero el oro es muy pesado, unas diez veces más que el material rocoso promedio, y como es muy suave, se desmorona fácilmente y rápidamente se convierte en polvo debido a la violencia que sobre él ejerce el caudal. Por lo tanto, ocurren dos cosas en el arroyo de la montaña: 1) las partículas duras de oro, o pepitas de oro, caen al fondo de las quebradas, quedando muy cerca de sus vetas de origen, mientras que el oro finamente pulverizado continúa agua abajo. Entre más viaje el oro río abajo, más fino se pone.

Se pueden identificar tres pisos de depósitos de oro: 1) la veta de la montaña, 2) el arroyo en la montaña cerca a la veta y que lleva oro burdo y 3) los depósitos de oro pulverizado que se forman al ser extraídos de las montañas por las quebradas y los ríos. Este último representa la mayor parte del que se extrae actualmente en Colombia.

Si una quebrada o río gradualmente sufre erosión en su cauce o en sus márgenes, entonces cada vez que llueve se vuelve más profundo y más ancho. El río o quebrada también cambia de curso y serpentea entre los márgenes o riberas que están desarrollando nuevos canales, abandonando los antiguos cauces, y con el tiempo se forman amplios valles en las quebradas y en los ríos. A medida que la quebrada penetra el suelo del valle, deja terrazas en sitios más elevados (antiguas riberas) que el nuevo cauce del río. Y como estas terrazas antes fueron cauces de río, contienen el oro pulverizado que había sido transportado por las antiguas corrientes.

Este oro fino se halla en dos diferentes tipos de depósitos: a) las antiguas terrazas en la quebrada o rio actual y b) el fondo del cauce del río actual. Son estos depósitos en terrazas los que se están explotando en Caucasia, en las riberas del Río Cauca, y que se dragan del fondo del cauce del Río Nechí.

Un comentario sobre minería de terrazas. Este tipo de actividad se realiza de dos maneras: una, se lavan las riberas con agua en mangueras de alta presión producida por bombeo y se pasa el material resultante por una esclusa (canalón), una operación económica que generalmente realizan los campesinos; o se excavan las terrazas con maquinaria pesada y luego se lava el material en una esclusa. En cualquiera de los dos casos este método de minería destruye la terraza (el suelo más fértil del valle) y arroja toneladas de barro en el lo, lo que destruye su entorno, hace el agua inservible para consumo humano y entierra los huevos de los peces. Este método, por lo tanto, ha sido ilegal en el oeste de los Estados Unidos desde hace cuarenta años. Cuando se obliga a restaurar la terraza y cuando se impide que el barro se vierta sobre el río, no hay daño ecológico, pero los costos adicionales para preservación del medio ambiente hacen que la mayor parte de las operaciones de terraza no sean rentables.

De las cuatro formas hasta ahora descritas en las que el oro se presenta, sólo una ofrece un potencial para el futuro de Colombia: las vetas en las montañas. Los depósitos en terrazas son en extremo improductivas como ya se ha explicado, y r el oro burdo en las quebradas de montaña es inaccesible al equipo pesado; y aun si lo fuera, por lo general la cantidad de oro que se puede obtener de un arroyo de montaña no justificaría los costos de equipo pesado y logística. Los cauces de río, como en el Río Nechí y varios otros arroyos más ricos en el Chocó, ya han sido explotados. Es cierto que el dragado de quebradas continúa, pero la economía de estas operaciones probablemente no presentará oportunidades para un negocio lucrativo.

Pero el oro aparece en Colombia en dos maneras que tienen buenas perspectivas de ser buen negocio y que aún no se han mencionado. La una es el oro tamaño micrón (submicroscópico) relacionado con las vetas en las montañas de Colombia dos Andes) y la otra es el oro metamórfico relacionado con las antiguas rocas que se presentan en Amazonas, Vaupés, Guainía y Vichada. Estas dos manifestaciones del oro, junto con las vetas, son los negocios lucrativos del futuro.
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