| 9/14/2007 12:00:00 AM

Electrificadoras, en venta

Con menores pérdidas operativas, márgenes al alza, una importante base de usuarios y, sobre todo, un enorme potencial, las electrificadoras están en el mejor momento para su venta.

Después de más de una década de anuncios y de intentos del gobierno por reducir su participación en el sector eléctrico, la venta de las electrificadoras comenzará a convertirse en una realidad. El pasado 24 de agosto se inició el proceso de venta de la mayoría accionaria que posee la nación en las electrificadoras de Boyacá (EBSA), Santander (ESSA), Meta (EMSA), Cundinamarca (EEC) y Norte de Santander (CENS), con una oferta al sector solidario.

Para preservar el interés de los demás inversionistas, el gobierno limitó la participación de los fondos de pensiones en esta ronda inicial (ver recuadro). Por esto, habrá que esperar hasta la próxima ronda que se inicia el 19 de noviembre cuando se ofrezcan a operadores estratégicos, para saber cómo se definirá el futuro de estas compañías (ver cronograma).

Según Inverlink y BBVA Valores, la unión temporal de banqueros de inversión encargados de la valoración y venta de las compañías, el proceso ha despertado gran interés y están seguros del éxito de la venta. Esto por las buenas condiciones de la economía colombiana y del sector eléctrico, y porque las compañías ofrecidas tienen estados financieros saludables, producto de un proceso de reestructuración, saneamiento y recuperación durante los últimos años. De registrar pérdidas por más de $300.000 millones en 2002, las electrificadoras regionales alcanzarán utilidades este año cercanas a los $520.000 millones.

Una de las primeras causas del revolcón financiero surgió de un aumento de tarifas que se consiguió hace cuatro años, cuando se permitió cambiar la tasa de descuento bajo la cual se remuneran sus activos. Adicionalmente, "a las sinergias que se obtuvieron, gracias a negociaciones conjuntas de energía, medidores, consultorías y equipos eléctricos que comenzamos a realizar. Además, les dimos mayor gobernabilidad a las empresas", afirma Camilo Ernesto Acosta, coordinador de empresas del sector eléctrico del Ministerio de Minas y Energía.

Definitivamente este es el mejor momento para vender estas compañías que se convirtieron en un activo estratégico, porque son una de las ultimas oportunidades para crecer por adquisiciones en el sector. El conjunto de compañías atiende alrededor del 15,3% de los usuarios residenciales nacionales y comercializa aproximadamente el 9,7% de la energía eléctrica vendida en el país. Pero, además, el porcentaje de la población que vive en estos cinco departamentos alcanza los 16 millones de habitantes (ver infografia) lo cual evidencia su enorme potencial. ?

Gran apetito

Es tal el interés que están despertando en la actualidad las electrificadoras, que más de una decena de grupos nacionales e internacionales han manifestado su deseo de hacerse a la propiedad de alguna de ellas.

Para expertos como Carlos Arturo Gómez, director de la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme, el mercado de electrificación se debería concentrar por regiones, pues así se logran las mayores economías de escala y se hacen las tarifas más racionales. "La regionalización se dará para integrar los mercados. Por tanto, hay unos compradores naturales para las compañías que están en venta: las electrificadoras vecinas", afirma.

Por esta razón, muchos expertos consideran que lo natural sería que Codensa, que maneja la comercialización en Bogotá, adquiriera las electrificadoras de Meta, Boyacá y Cundinamarca. Mientras que EPM, que está en Medellín y Antioquia, se podría concentrar en el occidente del país y, por tanto, pujar por las de los Santanderes. Por su parte, Unión Fenosa, que está en la costa atlántica, tendría limitantes regulatorios por estar muy cerca del límite del 25% del mercado que puede tener una sola empresa.

Pero lo que parece natural no será necesariamente lo que acabe pasando, pues los grandes nombres tendrán una fuerte competencia de nuevos operadores locales. Por ejemplo, el Grupo Ríos-Nule estará en la pelea. Ellos ganaron en la privatización de Electrotolima hace poco y la convirtieron en la primera electrificadora en manos de inversionistas privados nacionales. Otros locales que podrían estar en la puja son el Grupo Odinsa, el consorcio de ingeniería más grande del país, y William Vélez, que maneja un buen número de empresas de servicios públicos.

Incluso se espera que alguna compañía internacional grande se interese en comprar todo el bloque. Una candidata es la inglesa Ashmore, dueña de Promigás y que pujó por Ecogás. Esta compañía está en los Santanderes con gas. También se ha comentado del posible interés de AES, los dueños de Chivor y de otras compañías chilenas, argentinas, canadienses y brasileras.

Gómez, del Ministerio de Minas, destaca otra ventaja de las empresas que están en venta. Como fueron creadas antes de la Ley de Servicios Públicos que prohibió la integración vertical, pueden hacer generación y distribución. Electrificadoras como las de Cundinamarca y Santander tienen generación, lo cual significa que quien las adquiera tendría la entrada a este otro segmento del negocio.



Lo que sigue

Una vez finalizado este proceso se iniciarán otros dos negocios. El primero, la venta de las electrificadoras de Nariño, Huila y Caquetá, para el cual ya se comenzó la búsqueda de la banca de inversión que se encargue del proceso. La venta de estas empresas será más difícil por las características de las zonas. El segundo será la venta de la empresa generadora y comercializadora de energía Gecelca, que fue capitalizada y reemplazó las operaciones de Corelca, y la Empresa Multipropósito de Urrá que se realizarían el próximo año.

Las compañías Distribuidora de Energía del Pacifico, Dispac, y Gestión Energética S.A., Gensa, no serán vendidas pues fueron los vehículos para asumir la operación del servicio en zonas no interconectadas, u otras como Chocó que no son rentables para los privados.

El proceso de venta de las electrificadoras ha sido largo y complejo por las decisiones políticas que conllevan, pues no es un secreto que estas entidades se habían convertido en fortines políticos en los departamentos. La venta será exitosa si a la par con un buen precio, se logra garantizar que quien las compre sea un verdadero inversionista estratégico que conozca del negocio y traiga innovación tecnológica para que se modernice la red, se expanda la cobertura y se gane en eficiencia en la prestación del servicio y en reducción de tarifas a los usuarios.
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