El valor de la belleza

| 5/31/2002 12:00:00 AM

El valor de la belleza

En medio de la crisis, la gente continúa invirtiendo en sí misma. La demanda de cirugías estéticas se mantiene, y apunta a operaciones en las cuales el cambio sea menos notorio.

Parece que nada puede contra la belleza. Ni siquiera la crisis económica que ha golpeado al país ha disminuido la demanda de cirugías estéticas. Hombres y mujeres acuden a los esteticistas para realizarse operaciones de nariz, glúteos, abdomen, párpados, cachetes, papadas y hasta pantorrillas. ¿Por qué lo hacen?



Las motivaciones básicas son verse bien y sentirse bien. Hay millones de personas que, inconformes con su aspecto físico, acuden a las cirugías para combatir su inseguridad y falta de autoestima.



Cada año alrededor de 30.000 pacientes en Colombia se someten a algún tipo de cirugía estética. Las más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres, son la liposucción (absorción de grasa para adelgazar), la rinoplastia (operación de la nariz), la benoplastia (reducción de las bolsas en los párpados) y, en el caso de las mujeres, el aumento de senos.



El mercado de la cirugía estética es variado. Clientes de clase media y alta, por lo general, mayores de 18 años y en su mayoría mujeres (aunque el número de hombres ha aumentado en los últimos cinco años). Igualmente, hay ciertas cirugías que son más propias de cada género y edad: las reducciones de cintura y aumento de senos son comunes en mujeres entre los 18 y los 30. La disminución de líneas de expresión del rostro y la lipoescultura son propias de las mujeres entre los 30 y los 40. La cirugía de párpados y el levantamiento de senos son, en cambio, frecuentes después de los 40. Los hombres se realizan generalmente operaciones de papada y aumento de glúteos.



Aunque menos común que la facial y corporal, está también la estética dental. Hay cirugías periodontales y maxilofaciales. La primera trabaja disminuyendo y agrandando las encías y haciendo cortes para destapar los dientes. La segunda se ocupa de subir el maxilar. "El mercado para este tipo de cirugías varía entre los 23 y los 45 años, más mujeres que hombres", afirma Orlando Fajardo, gerente de Dentisalud.



Tecnología



Hay alrededor de 450 cirujanos estéticos certificados por la Sociedad Colombiana de Cirujanos Plásticos que utilizan tecnología de punta para operar. La cirugía endoscópica (operación asistida por cámaras de video), bisturíes láser, radiofrecuencia y liposuctores ultrasónicos (técnica utilizada para que la grasa salga líquida y la operación sea menos traumática) y el pegamento tisular (pegante de piel) le dan al paciente la posibilidad de cambiar su imagen con menos riesgos.



Las nuevas técnicas de anestesia también han contribuido a minimizar los riesgos de la operación. Se está dejando atrás la tradicional anestesia con gas para darle paso a la endovenosa con propocol, que es eliminada rápidamente, permitiéndole al paciente despertar de inmediato sin sufrir los riesgos de la recuperación.



Especialistas como Alan González afirman, sin embargo, que los riesgos son inherentes a cualquier tipo de procedimiento quirúrgico. "Lo importante es prevenir los riesgos siguiendo una evaluación física del paciente y utilizando la mejor tecnología, operar en las clínicas y con anestesiólogos capacitados", dice Fernando Pedroza, uno de los cirujanos más importantes de Colombia.



También están los riesgos psicológicos. Las transformaciones físicas pueden angustiar al paciente, quien solo asimila su imagen un mes después de haberse operado. Los cirujanos, por ello, deben hacer las veces de psicólogos.



¿Cuesta la belleza?



Los precios varían dependiendo de la operación y los cirujanos plásticos ofrecen programas de financiación (ver esquema). La cirugía estética en Colombia es muy barata comparada con la del exterior. Una operación en Europa o Estados Unidos cuesta el triple y tiene una calidad similar o inferior a la nuestra.



Por lo anterior, anualmente vienen a nuestro país cientos de extranjeros a operarse. Algunos hoteles, como La Fontana, tienen paquetes para los extranjeros, que incluyen tiquete aéreo, hospedaje y transporte del hotel a la clínica. "No pretendemos ser su clínica; queremos ser su hogar lejos de casa", dice Carlos Guillermo Cabal, gerente del plan.



¿Hacia dónde va la estética?



Con la utilización de nuevas tecnologías, la cirugía estética cada vez es menos notoria. Hoy se persiguen la armonía, el equilibrio y la proporción. La nueva tendencia es usar el cuerpo humano como laboratorio, reutilizando los propios tejidos en las operaciones. "Buscamos que la cirugía no se note, pero que el aspecto mejore", dice Alan González Varela, cirujano plástico y director de Plastic Surgery and Esthetic Center (PEC).



En el cuerpo, por ejemplo, en vez de usar la tradicional prótesis de silicona que deja cicatrices, se usan las mismas grasas del paciente como transplante a otras áreas donde haga falta. "Queremos obtener un cuerpo natural y no uno hecho de bolsitas de plástico", dice Lina de Pedroza, cirujana estética corporal de la Clínica Cires.



Mientras la demanda por belleza mantenga su mercado, los cirujanos tienen el reto de estar al tanto de las nuevas tendencias de la moda y las tecnologías, para garantizar su calidad y seguir posicionándose en el mercado internacional.



"Hemos dejado atrás la cirugía con silicona. Ahora usamos los tejidos del cuerpo", Fernando Pedroza y Lina de Pedroza, cirujanos estéticos, facial y corporal, Clínica Cires.
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