| 4/1/2005 12:00:00 AM

El temporal va para largo

La contratación de personal por medio de terceros creció el año pasado 38%, pero la competencia bajó los márgenes y únicamente el volumen garantiza la rentabilidad del negocio; por eso, las firmas ofrecen más valor agregado a sus clientes y desarrollan nuevas unidades de negocios.

En una hoja de vida que llevó a una empresa de servicios temporales, Oswaldo Gómez informó que vivía con su mamá y una hermana menor, y que de sus ingresos dependía su manutención. La verdad era que él vivía en un apartamento de soltero y pensó que ese hecho jugaría en su contra en un eventual proceso de selección. Cuál sería su sorpresa cuando a los pocos días lo llamaron para comunicarle que en la mañana siguiente le practicarían una visita domiciliaria, pues era candidato para un cargo en un banco. Así que Gómez tuvo la osadía de trastear en una tarde a su mamá y a su hermana al apartamento, junto con la ropa, cepillos de dientes, cosméticos, pijamas y hasta los retratos familiares que colgó en la sala. Los visitadores llegaron a las 6 a.m. y husmearon por las habitaciones, el baño y la cocina. También interrogaron a varios de sus vecinos e incluso hablaron con la señora de la tienda de la entrada al edificio. Así descubrieron el engaño y Gómez se quedó sin el empleo.

Este caso ilustra, en parte, la forma en que han evolucionado las empresas de empleos temporales en Colombia, que cada vez aplican sistemas más rigurosos de selección, ofrecen más valores agregados a sus clientes y han desarrollado nuevas unidades de negocios enfocadas al servicio.

La competencia está incentivada por el hecho de que este mercado mueve al año $1,6 billones, de acuerdo con cifras de la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset). Según el presidente de la agremiación, Miguel Pérez García, diversos sectores de la economía demandaron el año pasado 450.758 trabajadores por este mecanismo, lo que representó un crecimiento de 38,16% con respecto al año inmediatamente anterior. Este crecimiento en la demanda de servicios temporales se explica, según Pérez, por la tendencia mundial hacia la flexibilización laboral impuesta por el proceso de globalización de la economía. "Esto ha obligado a nuestras empresas a ser más competitivas. Ante retos como el TLC, las empresas colombianas tienden a flexibilizar su recurso humano porque el mercado se torna más dinámico, inestable e incierto", sostiene. Explica que situaciones como las cambiantes relaciones con Venezuela, por ejemplo, causan zozobra e incertidumbre entre los empresarios nacionales que dependen de ese mercado.

En términos de productividad, Hugo Agudelo, gerente de Trabajadores Temporales, afirma que las empresas se dieron cuenta de que la verdadera estabilidad del trabajador tenía que fijarse en resultados y que por eso pasó a la historia el "mal llamado sentido de pertenencia".

Por eso, asegura que en cualquier organización un trabajador en misión es más eficiente que uno con contrato indefinido, pues su trabajo se mide con base en su aporte a la generación de valor. "Dejar en manos de los expertos la vinculación laboral hace más efectiva la labor de contratación y el rendimiento de los trabajadores, pues se asigna el personal especializado que una empresa requiere. Esto, además, reduce notablemente los costos laborales", afirma Agudelo.

Para el portal de internet elempleo.com, las raíces de esta creciente demanda de trabajadores temporales está en la crisis económica que sufrió el país en 1999, lo que obligó a muchas empresas a contratar personal por un tiempo determinado para cumplir una tarea específica y a reducir costos de prestaciones y de otros aportes legales. "A grandes rasgos, estas empresas responden a tres necesidades de las organizaciones: incrementos en la producción, acumulación progresiva de tareas y, finalmente, sustituciones transitorias de personal en caso de embarazo, enfermedad u otra eventualidad", explica el portal en una de sus páginas editoriales.



Tras el volumen

A medida que ha ido creciendo la demanda de trabajadores en misión por parte de los empresarios colombianos, también crece el número de firmas que prestan el servicio. Al hecho de que ya hay inscritas ante el Ministerio de la Protección Social más de 400, se sumó la llegada al negocio de empresas que se disfrazan de cooperativas de trabajo asociado y que ofrecen asumir las cargas laborales y prestacionales de las empresas. Con esta figura, exclusiva del sector solidario, logran evadir impuestos por lo cual pueden ofrecen precios hasta un 30% más bajos de los del mercado en general. Se estima que por medio de estas empresas son contratadas al año unas 177.000 personas, lo que las emprasas de empleo temporal califican de competencia desleal.

Esta guerra de precios ha hecho que incluso algunas firmas vendan sus servicios por una comisión del 5,5% sobre el salario del trabajador en comisión, cuando los impuestos equivalen a 4,75%. Sin embargo, otras no se resignan a trabajar por debajo del 10%. De ahí que en muchos casos los márgenes se hayan reducido hasta en el 1%, por lo cual las empresas tienen que trabajar con altos volúmenes de trabajadores para ser rentables. Y para lograrlo, algunas compañías han ampliado su portafolio de productos y se han adaptado a las nuevas necesidades del mercado para buscar nuevos clientes.

Acciónplus, por ejemplo, desarrolló nuevas unidades de negocios como la prestación de servicios integrales de mercadeo. "Este campo exige respuestas y reacciones rápidas para enfrentar a la competencia. En este sentido, ofrecemos información en tiempo real en autoservicios sobre productos agotados, activación de marca, ubicación del producto en la góndola (planometría), merchandising, degustación e impulso y programas de fidelización, entre otros servicios", explica Ahirenza Cárdenas Pérez, su presidenta.

Esta compañía es la más grande del país con 22.000 personas contratadas y más de 550 clientes nacionales. Otras firmas importantes en el mercado colombiano son Eficacia, la segunda en facturación, seguida por Serdán, Misión Temporal, Activos, la multinacional Adecco que llegó hace varios años al país, Extras y Eficacia, Listos, Laborales, Trabajadores Temporales y Tempo, entre otras.

La competencia, según el presidente de Acoset, ha hecho que las empresas inviertan en tecnología, se especialicen en diferentes sectores, capaciten a sus trabajadores y desarrollen programas de fidelización no solo con sus clientes sino con sus trabajadores, como la creación de fundaciones para que ellos puedan ahorrar y obtener créditos de libre inversión, estudio o vivienda. "Las empresas de servicios temporales tienen que asumir el reto de poder manejar el recurso humano con las exigencias del proceso de globalización, pues ya se está viendo el fenómeno de las migraciones laborales y de la descolonización del trabajador", advierte Miguel Pérez.

Sin embargo, el dirigente gremial sostiene que no se ha dimensionado la magnitud del negocio y que mucha gente sigue creyendo que se trata de bolsas de empleo donde se acumulan hojas de vida. Explica que las empresas de servicios temporales son las auténticas empleadoras de los trabajadores en misión, por lo cual les corresponde asumir todas las obligaciones legales como los salarios, las prestaciones sociales, los aportes parafiscales, la seguridad social, etc. Además, deben estar autorizadas por el Ministerio de Protección Social, que cada 90 días tiene que certificarlas. Así mismo, deben constituir una póliza de garantía de salarios ante la Dirección del Grupo de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
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