Revista Dinero

| 4/3/2013 12:00:00 AM

El tamaño sí importa

Las ventas de televisores de gran formato pasan por su mejor momento en el país. Inician su rango de precios desde los $20 millones.

El apetito comprador de los colombianos en la época decembrina tuvo el año pasado un componente adicional: a la ropa, los juguetes y los aparatos electrónicos que adquirieron para regalar, se sumaron televisores de gran formato (más de 74 pulgadas), los cuales literalmente se vendieron ‘como pan caliente’.

LG se alió con Falabella para vender en sus tiendas estos televisores gigantes (de 84 pulgadas), que venían con un paquete turístico incluido. En enero las existencias ya se habían terminado, lo que resulta llamativo, pues cada televisor de este tipo cuesta unos $40 millones. En este momento se consiguen en la tienda virtual de Falabella, pero sin el paquete turístico (a $30 millones).

Paralelamente, Sony está vendiendo desde diciembre televisores de 84 pulgadas, que vienen con tecnología 4k (es decir, cuatro veces full HD). Inicialmente los vendían por pedido solo en sus tiendas; es decir, el comprador paga los $60 millones que cuesta y luego se importa desde Japón, pero ahora ya se consiguen en Alkosto, aunque hay que esperar 45 días para la entrega. Como gancho, el comprador recibe cámara fotográfica, consola de juegos, portátil y audífonos de ‘ñapa’.

Samsung también está en esta onda con televisores de 74 pulgadas a $20 millones y para abril traerá los de 84 pulgadas.

Los fabricantes aceptan que estos televisores no son para todo público, pues son de lujo, pero han encontrado un mercado más grande del que esperaban y por eso prevén acelerar sus importaciones.

“Hay un cambio en los hábitos de consumo de los colombianos, el televisor es percibido como el centro de entretenimiento en el hogar, que no solo se usa para ver televisión, sino también para interacción, gracias a sus funciones de Smart TV y 3D. Además del acceso a internet, se pueden descargar aplicaciones, lo que permite una menor sensibilidad al precio, debido a los beneficios que se reciben”, explica Karen Barrios, gerente de mercadeo de Home Entertainment de LG Electronics Colombia.

Raquel Barake, jefe de televisores de Sony Colombia, agrega que el gusto por estos aparatos tan grandes es el resultado de la evolución del mercado, que comenzó pasándose de los televisores convencionales a los de pantalla plana y luego fue migrando a tamaños cada vez más grandes, al punto que hoy el grueso de los compradores está pasando de 32 pulgadas a 40 o un poco más.

Más baratos

El mercado nacional de los televisores, si se suman LCD, LED y plasmas, alcanza un valor anual de $900.000 millones y, aunque las ventas han venido creciendo en unidades, el valor no avanza igual. La competencia de productores y supermercados ha abaratado los televisores.

No obstante, la encuesta de calidad de vida del Dane es esperanzadora para este negocio, pues al cierre del año pasado, 91% de los hogares tenía televisión y de ellos solo 9,7% tiene LCD, plasma o LED. 14,8% cuenta con los dos tipos de tecnología.

La mayor cantidad de televisores está en Bogotá y San Andrés con más de 96% de los hogares que tienen al menos uno, mientras que el menor dato está en la región Pacífico, con 80,9%.

Y mientras los televisores de gran formato están creciendo en ventas por la novedad que representan, el resto del mercado está estancado, según una importadora. “La gente no está reponiendo al mismo ritmo de años anteriores y la guerra de precios ha hecho que muchos consumidores se sientan desubicados, pues no saben si este es un buen momento para comprar o es mejor esperar”, comenta esta comercializadora de electrodomésticos que trabaja con los principales hipermercados del país. Agrega que los televisores que más se han abaratado son los de 3D, que han bajado 50% desde su introducción, debido a que la oferta para ver contenido con este formato es limitada “y porque las gafas son cansonas y no vienen en la cantidad suficiente para todos los miembros de la familia”, dice.

Esa situación es capitalizada por los grandes televisores, pues el de LG permite ver en tercera dimensión con gafas como las que se usan en cine, es decir, sin pilas, pues las que vienen con los demás televisores sí las requieren.

No obstante, la ejecutiva de Sony admite que los televisores de gran formato no se van a salvar de la tendencia decreciente en precios y, si bien hoy están destinados a pocos consumidores, cada vez serán más asequibles. A esto se suma un tema cultural y es el gusto de los colombianos por la tecnología. En el caso de LG es el segundo país de Latinoamérica en ventas en unidades después de Brasil. “A todos les gusta tener lo último, independiente de su nivel socioeconómico, y eso es un reto para los fabricantes”, añade la representante de LG.

Es claro que para muchos en el país es más importante tener un televisor que otro tipo de servicios y esa es la oportunidad de negocios que fabricantes e hipermercados quieren aprovechar.

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