| 11/16/2010 6:05:00 PM

El superciclo para los bienes primarios

Aumentos espectaculares en los precios de los metales y los bienes agrícolas son el signo de estos tiempos. ¿Qué tanto durará la bonanza? Ya hay predicciones de desastre.

La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de emitir US$600.000 millones desencadenó una ola de compras de bienes primarios en el mundo. Las adquisiciones se dispararon por la expectativa de que la operación debilite aún más el dólar, baje la tasa de interés en Estados Unidos y aumente la inflación en ese país. Esos tres factores mejoraron el atractivo de las materias primas.

"Los metales se cotizan en dólares y por eso, por la debilidad de dicha moneda, suben de precio", explica Santiago Ulloa, presidente de Genspring Family Offices. Las tasas de interés en niveles tan bajos también ayudan a que mejore la apariencia de las valorizaciones en estos mercados. Por esto, los precios del oro y la plata están imparables y no dejan de alcanzar récords históricos.

El panorama no cambiará mucho en el corto plazo. El dólar seguirá débil durante los próximos seis meses, a menos que China decidiera cambiar su política de no devaluar el yuan o que en Europa decidieran tomar acciones muy serias para depreciar el euro. Los dos eventos no parecen probables y por ello se mantendría la tendencia al alza.

Habrá bajas temporales. Por ejemplo, para Santiago Ulloa, los precios de las últimas semanas de los metales preciosos son excesivos. En cuanto al carbón, el precio de la tonelada en Colombia estará ligeramente por debajo de los US$80 actuales.

También habrá nuevas estrellas. Los economistas tienen la mira puesta en el platino, un metal con menor aumento de precio que la plata, que se valoriza como los demás con la depreciación del dólar, pero que tiene usos industriales, con lo que subirá posiblemente con la demanda de Asia o de las empresas en los países del primer mundo que consigan aumentar su producción.

Con esos elementos, el superciclo de las materias primas no parece tener fin por ahora. "Las materias primas están en un mercado al alza de largo plazo y tienen años para seguir", le dijo a Dinero, James Rogers, uno de los analistas más importantes del mundo de los commodities. Es el creador y operador del Rogers International Commodity Index, que se calcula con 37 bienes que se transan en 13 bolsas del mundo. El especialista señala categóricamente que no habrá ningún cambio dramático de tendencia en el futuro cercano.

Los bienes agrícolas

Las materias primas de origen agropecuario van también en el mismo ciclo. Los precios de los contratos de futuros en azúcar se duplicaron entre junio y noviembre. En café crecieron 87% entre agosto y noviembre. Los de algodón crecieron 50% entre julio y noviembre y alcanzaron el máximo en 140 años.

¿Una burbuja? En opinión de Sano Shimoda, presidente de la banca de inversión BioScience Securities, con sede en California, no cabe duda. Hay una gran burbuja y considera que habrá un cambio de tendencia en los próximos tres a seis meses. Explica que, a diferencia del auge de 2007 y 2008, en esta ocasión los precios no aumentaron por crecimientos en la demanda, sino por factores climáticos como las sequías en Rusia o las inundaciones en Pakistán, que redujeron la oferta. También asegura que, distinto al verano de 2007, los inventarios mundiales de los mayores productos agrícolas no están tan bajos. Además, no será extraño ver que la demanda de insumos para concentrados de animales baje por su costo elevado.

Lo que viene entonces es que se revierta el fenómeno climático de La Niña hacia el final de la primavera boreal de 2011, con lo que aflojaría la restricción de oferta. Habría una recomposición de inventarios y a la vez una siembra agresiva de soya, maíz, trigo y otros productos que subieron mucho de precio y luego ocurriría lo que Shimoda ha encontrado en todos los productos transados en bolsa en los últimos 35 años: "un crecimiento parabólico en los precios, es seguido por una caída igualmente drástica". Por eso no cree que haya opción: "la suerte está echada para una reversión", afirma.

Finalmente, ¿cuándo se sabrá quién tiene la razón? Habrá una primera señal a mediados de enero cuando Estados Unidos confirme sus inventarios de maíz. Pero queda una carta tapada: el comportamiento del clima. Al parecer, los productores de metales y bienes agrícolas disfrutarán de un buen fin de año. A partir de ahí, la verdad, nadie sabe.

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