El Software ¿La última oportunidad?

| 5/12/2000 12:00:00 AM

El Software ¿La última oportunidad?

Las alianzas, fusiones y adquisiciones han impulsado varias compañías de software locales. Sin embargo, ¿está preparada esta industria para enfrentar el reto de la globalización?

Cuando Ricardo Ortiz, presidente de la compañía Informática y Gestión creada en 1988, viajó a Alemania a la feria Cebit, en 1998, tenía claro su futuro: si no fortalecía la empresa, difícilmente iba a sostener un crecimiento internacional. El mercado de software se estaba globalizando y el que no se internacionalizara iba a morir. En su viaje conoció a un representante de la firma holandesa Exact Software. Y aunque en principio pensó en la posibilidad de buscar una representación y distribución para América Latina, el negocio fue más allá: la firma extranjera adquirió casi el 70% de la compañía colombiana y en menos de 4 meses se cerró el negocio.





Esa operación habría sido impensable en la economía cerrada de otras épocas. Los cambios en la industria de la tecnología de la información han obligado a las empresas, en especial a las de los países en desarrollo, a adoptar estrategias de negocio.



La globalización del mercado las obligó a cambiar de parecer. Además, en la economía de la información la velocidad de la innovación puede dejar a las firmas rezagadas en períodos muy cortos. De esta manera, para empresas de países como Colombia la única forma viable de montarse en el tren del cambio tecnólogico es mediante alianzas y fusiones.



Informática y Gestión participa en una estrategia global que le permitirá ser el holding de las empresas que se abrirán en Latinoamérica. Para el 2007, 17 empresas la conformarán y espera ventas en la región por US$65 millones, de los cuales US$8 millones serán producidos en Colombia.



Las jugadas estratégicas de esta empresa denotan una tendencia muy clara en la industria nacional de software: o le apuesta todo a su desarrollo sostenido en medio de la globalización o estará condenada a que esos esfuerzos individuales aislados se pierdan.



La realidad es que no hay una verdadera industria de software en Colombia. "Existe el talento, pero en bruto", dice José Luis Rodríguez, gerente de Microsoft en Colombia. El mapa local del negocio muestra una serie de esfuerzos aislados que no encajan dentro de una política o estrategia con un norte definido. La del software es una industria del conocimiento, de la información que requiere esfuerzos colectivos en diferentes áreas: desde una política educativa fuerte y competitiva en áreas de matemáticas en colegios y universidades, investigación e innovación en las universidades hasta una infraestructura de punta en conectividad y hardware.



Por lo pronto, lo que se ve es una gran oportunidad de desarrollo. Según cifras de Fedesoft, Federación Colombiana de Software, el mercado local es de US$327 millones. Aunque no hay cifras oficiales de exportación, se estima que las ventas al exterior para el 98 fueron del orden de US$10 millones, mientras que para el año pasado, esa cifra se duplicó. Al finalizar este año el crecimiento del mercado local puede ser del 35% y generará más de 11.500 empleos, así como $195.000 millones en impuestos.



En Latinoamérica, de acuerdo con un estudio de Price Waterhouse Coopers, la industria del software generó US$3.540 millones en ventas, más de 137.000 empleos y US$1.240 millones en ingresos fiscales. Sin embargo, Colombia enfrenta las amenazas de sus vecinos. Costa Rica, por ejemplo, atrajo inversión extranjera a sus zonas francas de exportación. El fenómeno de Intel contribuyó a que del año 95 al 98 las exportaciones desde estas zonas se triplicaran. En Uruguay, el gobierno electo está definiendo el lugar para la instalación de un polo de desarrollo tecnológico, destinado a agrupar a las industrias de software y a apoyar nuevas iniciativas en este sector. Esta región tendrá incentivos tributarios y el apoyo de un préstamo del BID por US$60 millones. En el 99, la industria de software uruguaya registró exportaciones por US$ 75 millones, 24% más que en el 98. Brasil, con su plan Softex, busca ubicar al país dentro de los primeros cinco productores y exportadores mundiales de software y comercializar programas en el exterior por más de US$250 millones anuales, con crecimientos del 50% cada año.



Colombia está apenas definiendo su norte en este sentido. La agenda de conectividad liderada por el Ministerio de Comunicaciones establece estrategias para desarrollar la tecnología informática y, en menos de dos meses, se conocerá el presupuesto necesario para su implementación y desarrollo.



En software, entre tanto, la labor del gobierno se centrará en apoyar a la industria en tres aspectos básicos: la gestión administrativa de la empresa, el mercadeo y soporte comercial, uno de los aspectos en que fallan en muchas ocasiones las compañías de software ante la ausencia de estrategias, y las certificaciones de calidad.



El reto: la globalización



Entonces, ¿cómo pueden las empresas de software internacionalizarse frente a importantes competidores externos que vienen con fuertes brazos financieros, agresivas estrategias de mercadeo y una profunda mentalidad de innovación tecnológica? Para muchos, la experiencia local es fundamental. "Toda empresa de software está vendiendo un intangible y, por eso, necesita establecer credibilidad en casa; si no ha podido venderlo allí, difícilmente lo venderá afuera", explica un empresario.



Si ya fue probado y consolidado en el mercado local, el proceso de acompañamiento que se adelante con un jugador internacional puede resultar fundamental. Las compañías locales son complementarias para las grandes empresas. Las locales dan acceso a la tecnología local, las especificidades de las industrias, las legislaciones y, en general, las prácticas de negocios.



¿Qué quiere decir esto? Que las empresas nacionales deben focalizarse y descubrir los nichos en los que tienen mayor potencial. Open Systems de Cali, aunque empezó como la mayoría de las empresas con productos financieros, hoy es un protagonista en el tema de facturación para empresas de telecomunicaciones, tecnología que trascendió las fronteras.



Macsi lo entendió desde hace más de 10 años. Hizo software para empresas de textiles, viajó a Finlandia y llevó soluciones, pero se encontró con que lo mejor era definir un producto y especializarse. "Hoy nuestro nicho es el de seguros con productos verticales", explica Guillermo Türk, presidente de la compañía. Macsi logró una alianza con Unisys Corp. para toda América Latina en la cual es la casa de software detrás de la multinacional para las aplicaciones de seguros. Hace un año firmó su convenio y su producto ya está en Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay y El Salvador. "Es como crear un plan padrino para llevar la tecnología y las empresas colombianas", afirma Carlos Cortés, presidente de Unisys.



Las multinacionales, como SAP o Peoplesoft, en soluciones empresariales para grandes compañías, o la misma Unisys, han "descendido" en su segmento objetivo. Van por las medianas e incluso las pequeñas, que representan el 80% de las empresas del país. Es una excelente oportunidad para las colombianas. Como lo explica un experto en el sector, la velocidad de los cambios tecnológicos y las estructuras legales y financieras de los países como Colombia hacen que las aplicaciones diseñadas en el país tengan mayores posibilidades de éxito. Aún más si se complementan con las soluciones de firmas extranjeras. En este sentido, las alianzas son cada vez más reales y las grandes compañías están buscando socios locales para ampliar su mercado y ganar en desarrollos complementarios.



"No se trata de inventar la rueda. Es hacer productos más fuertes y solventes", señala Marcela Bello, gerente de marketing de Peoplesoft, firma que tiene alianzas con SQL Software y Sinergy, ambas desarrolladoras locales.



Dime con quién andas...



Las alianzas y fusiones, entonces, están a la orden del día. La Compañía Latinoamericana de Software, Lasc, es una de las pioneras en las exportaciones colombianas. El año pasado, el 29% de sus ventas fueron para el mercado externo y en cinco años la meta es que sea el 60%. Esta compañía comprende que aunque tiene una reconocida experiencia local y regional, su desarrollo futuro está junto con socios que le permitan ampliar el mercado. Está a punto de definir una alianza, inicialmente, con empresas españolas para estar en 5 años en todo el mercado iberoamericano.



Pero si bien, dentro de las estrategias del sector son necesarias las alianzas, el desarrollo, capacidad y conocimiento y unos recursos reconocidos, hace falta un gran proceso de estandarización y de medidas de calidad, "circunstancias que facilitarían aún más las alianzas", señala Ervin Karpf, gerente comercial de EDP, empresa que recientemente fue fusionada con Structured Intelligence.



Para ser reconocido...



Sin embargo, no es suficiente con tener un buen programa o un buen desarrollo. Ni siquiera, incluso tener mercado, porque si no tiene un reconocimiento global ese mercado lo podría perder frente a otra empresa que sí lo tenga. Algunas casas de software local han ido evolucionando hacia organizaciones más enfocadas, que les permitan alcanzar niveles de competitividad frente a compañías extranjeras. Por ello, adelantan procesos e iniciativas para obtener, por ejemplo, certificaciones de calidad ISO. En Colombia, en la actualidad solo dos empresas de software cuentan con este tipo de normas: Open Systems y PSL de Medellín, la primera en adquirir la certificación internacional de calidad bajo estándares de ISO9001, acreditada por QMI (Quality Management Institute) de Estados Unidos, la red de certificadores mundiales IQNET e Icontec en Colombia.



"Aunque la certificación no garantiza un mercado, abre un panorama nuevo para la industria porque permite enfrentar con mayor probabilidad de éxito las incursiones en el exterior", explica Jorge Aramburo, presidente de PSL.



A las firmas colombianas de software les corresponderá un esfuerzo adicional en el tema de la educación. Son entrenamientos muy fuertes para productos locales e internacionales. Y algunas empresas internacionales como SAP, tienen convenios en actualización con universidades del país. Además, el otro gran tema es qué tan preparadas están en internet. "Puede ser una gran oportunidad o, también, el escenario para quedar en nuestra plata", señala un empresario.



Desde hace un tiempo, la revolución del conocimiento está tocando a la puerta del país. ¿Estaremos, entonces, dispuestos a abrir la puerta y 'conectarnos' o simplemente será otra oportunidad perdida?



"Nuestro mercado es muy pequeño. Tenemos que apostarles a las alianzas y a la exportación. Conavi cerró un negocio con Bradesco de Brasil para la venta inicial de mil conaviteles. Igual proceso hacemos en Argentina": Jorge Iván Toro, Conavi.



"Las empresas deben especializarse. Además, complementarse y capacitarse en nuevas metodologías. Los que no estén abiertos a las alianzas estratégicas y a las certificaciones se van a quedar por fuera": Luz Marina Aragón, Heinsohn.



"El reto de la industria de software es cómo se va a globalizar. Las empresas necesitan socios que les permitan llevar sus desarrollos al exterior, con un respaldo técnico y una evolución de productos": Carlos Cortés, Unisys.



"Las tareas de las empresas de software se resumen así: olvidarse de que existe la frontera, generar valor agregado en mercados verticales, buscar nichos de negocio y estar dispuestas a invertir en tecnología": Guillermo Türk, Macsi.



"El apoyo a esta industria está en tres áreas: gestión -no tiene soporte administrativo-, mercadeo y resultados comerciales, y en certificaciones técnicas para competir en el exterior": Martha Rodríguez, Agenda de Conectividad del gobierno.



"Las alianzas, el desarrollo del conocimiento y de las capacidades y las soluciones integradas y globales son algunas de las estrategias.El gobierno debe procurar la estandarización para que los productos interactúen": Ervin Karpf, EDP.



"La industria de software es el mejor camino para entrar de lleno a la economía digital y cerrar la brecha del desarrollo. Alrededor de estas empresas crecen sectores complementarios y de un importante valor estratégico, como la educación especializada. No nos podemos quedar atrás de la revolución del conocimiento. Esta puede ser la última oportunidad": Jorge Aramburo, PSL.
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