| 3/30/2011 12:00:00 AM

El señor de los cachos

Una revolucionaria red social para poner los cuernos está causando furor en el mundo entero. Su creador, Noel Biderman, se convirtió en multimillonario gracias a este 'invento'.

Las páginas para adúlteros son la nueva faceta de internet. Y la pionera en este mercado es AshleyMadison.com, un sitio que facilita la infidelidad. Fue creado en 2002 y actualmente tiene 8,5 millones de usuarios en Australia, Suecia, Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Austria y Alemania. Avid Life Media, propietaria de la marca, vende al año US$60 millones y deja utilidades por US$20 millones.

Detrás de esta firma está Noel Biderman, un canadiense que empezó en el mundo de los negocios como representante de futbolistas y lo dejó todo para iniciar su nuevo proyecto, cuando descubrió que al menos 30% de las personas que acuden a internet en busca de citas, mienten acerca de su estado civil. ¿La razón? Todos, en el fondo, aspiran de manera permanente a tener una aventura amorosa.

Para eso ideó una plataforma que les permite fácilmente a los usuarios contactar a otros. A primera vista se trata de una red social común y corriente. La diferencia radica en que las personas que se inscriben saben que van tras algo más que un contacto virtual: esa es la regla de oro.

El registro en el site es gratuito y cada usuario escoge a quien quiere conocer en función de los perfiles disponibles. Los cobros comienzan apenas se empiezan a hacer los primeros contactos con otras personas, con mensajes cortos o directamente al e-mail.

La polémica ha rodeado a esta compañía, pues el negocio es políticamente incorrecto. Este año, una publicidad contratada por AshleyMadison.com para el Superbowl no fue proyectada por el canal Fox. La publicidad ponía de relieve que el ser humano es infiel por naturaleza y, por esa razón, no había más que sumarse al club.

El empresario también ha tenido problemas al conseguir recursos para nuevas inversiones. Trató de incursionar en la Bolsa de Valores de Toronto y no lo logró, porque no pudo anunciar la operación lo suficiente ya que de nuevo le censuraron su publicidad. Luego buscó fondos de inversión dispuestos a financiarlo; sin embargo, pocos quieren poner su capital en un proyecto que creen podría estar acabando con muchas familias.

A pesar de eso, el gran éxito de Biderman consiste en que puso sobre la mesa un servicio para sacar estas relaciones de las 'tinieblas', aunque garantizando la reserva, y a muchos infieles les gusta esa regla del juego.

AshleyMadison.com no inventó el adulterio, pero sí lo está sancando del closet y se convirtió en una página exitosa rompiendo con ese tabú. Hasta el momento, los resultados le han dado la razón a Biderman, quien se ha convertido en millonario y popular gracias a su polémico negocio. La efectividad en los servicios de AshleyMadison muestra que hay un nicho al que le ha llegado y que, sin que suene a juego de palabras, está quedando satisfecho.

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