| 4/13/2011 12:00:00 AM

El regreso de J.J.

En mayo próximo, J.J. Rendón, el polémico asesor de la campaña de Juan Manuel Santos, abrirá en Colombia una sede de su empresa. Estos son sus planes.

J.J. Rendón, cuyo nombre es sinónimo de controversia en la arena política latinoamericana, acaba de terminar su primera película. El asesor político -disidente venezolano, como le gusta llamarse- produjo y dirigió un documental narrado por el actor Andy García en el que, muy a su estilo, le pica pleito a la Organización Mundial de la Salud. ¡Ahí viene el lobo! es el título de la cinta que, inspirada en la fábula del pastorcillo mentiroso, concluye que la pandemia de la gripe AH1-N1 no fue más que un invento beneficioso para la industria farmacéutica.

La película es uno de sus últimos trabajos antes de regresar a Colombia, donde en mayo próximo presentará con socios locales una sede de su empresa que, en principio, ayudará en el alistamiento de candidatos del Partido de La U para las elecciones en octubre de gobernadores, alcaldes, concejales y diputados.

Planes de gobierno, manejo de crisis y "marketing de personalidades" -modalidad que, según él, es desconocida en el país- harán parte del portafolio de servicios de la empresa de Rendón que, hasta hoy, de acuerdo con cálculos que hacen algunos de sus clientes, factura más de US$45 millones anualmente en nueve países de América Latina.

Su principal dueño invoca razones de sigilo y seguridad para mantener en reserva los nombres de sus socios, pero anticipa que 35% de su equipo de consultores y asesores está compuesto por jóvenes colombianos que se han sometido a rigurosos entrenamientos y a emulaciones para conseguir ascensos en su organización. Todos ellos son, para él, especies de pupilos 'reclutados' a la medida de las estrategias, a quienes durante las giras internacionales hace acompañar de dietistas y médicos propios.

"Poco antes de decidir la apertura de la sede en Colombia, recibí una oferta de compra de inversionistas interesados en convertir la empresa en una industria mundial de asesorías. Alguna vez asesoré a un alcalde de Roma y presté ayuda a ciertos personajes en Estados Unidos, pero dije que no porque estoy muy concentrado en América Latina y quiero conservar mi firma desde el Río Bravo hasta La Patagonia", comenta Rendón en diálogo con Dinero desde Miami.

Las condiciones de la nueva fase de su trabajo para La U (antes asesoró una campaña al Congreso y acompañó al presidente Juan Manuel Santos durante la fase decisiva de su elección) han venido siendo definidas por el presidente de esa colectividad, Juan Lozano. "Nosotros -explica el estratega venezolano- no cambiamos de partido y eso marca una diferencia con cualquier otra empresa: trabajamos para quienes estén alineados con sus ideas y crean en nuestra disciplina".

"Samuel, tú puedes solo"

Sonríe cuando se le pregunta sobre los crecientes rumores según los cuales él estaría asesorando detrás de bambalinas al alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, y, por su conducto, a su hermano Iván en el manejo de la crisis por el escándalo de corrupción en millonarios contratos de la ciudad. Hay quienes dicen que una fase importante de esa estrategia sería hacer un inventario creciente de los delitos imputables a los Nule para debilitarlos como testigos contra los Moreno. "No, eso no es más que una burla y una ironía semejante a aquella según la cual yo habría propuesto que Peñalosa se viniera para La U", dice.

Admite que conoce a Samuel Moreno hace seis años y que este le pidió que lo ayudara en su campaña a la Alcaldía. El asunto no se concretó porque el entonces presidente, Álvaro Uribe, quería que Rendón ayudara a Peñalosa, pero el plan se frustró. "Yo le dije entonces a Samuel: tú no necesitas de mi asesoría porque puedes ganar solo frente a una campaña tan mala como la de Peñalosa", recuerda Rendón.

Sin embargo, este hombre, que para algunos es un estratega hecho a prueba de derrotas y para, otros, un maestro de la "propaganda negra", no oculta su gusto por los escenarios de crisis. En México, por ejemplo, su principal cliente es el partido PRI, aquel que perdió hace una década el poder hegemónico en medio de una suerte de resistencia civil a la corrupción.

"De todas maneras, yo evito todo lo que sea ilegal o huela a ilegal", insiste este hombre, quien dice que el capital que ha construido, después de haber perdido US$20 millones durante la crisis bancaria de finales de los 90 en Venezuela, proviene de su trabajo disciplinado y honesto. En él se incluyen una casa de US$6 millones en un exclusivo sector de Miami, una colección de arte oriental de US$7 millones y los recursos que le permiten manejar una fundación destinada a la protección del medio ambiente, financiar actividades de opositores del gobierno venezolano, invertir 40% de sus ingresos en la actualización de su empresa y operar su productora de cine.

Dice que no hace lobby, ni gestiona contratos ni se mueve en actividades que impliquen tráfico de influencias porque ahí sí le estaría dando a sus enemigos armas para confinarlo en una cárcel.

Es seguro que el anuncio de su regreso a Colombia causará urticaria entre quienes le temen o francamente lo aborrecen. Un incidente reciente así lo hace ver. A la salida de la proyección de un documental sobre el Partido Verde, invitado por la directora, Margarita Martínez, fue abordado por Adriana Córdoba, esposa del ex alcalde Antanas Mockus. Durante una agitada conversación de 40 minutos, ella lo acusó de haber contribuido con tácticas de propaganda desleal a la derrota de su esposo frente a Juan Manuel Santos.

"Ya está bueno, Adriana", recuerda él que le respondió. "Si ustedes tienen un soporte de eso, ¿por qué no denunciarlo?" Aunque la esposa de Mockus le dijo en algún momento que se quitaba el sombrero ante él por su destreza como asesor, lo que vino fue una confrontación sobre las diferencias y matices ideológicos de los dos partidos.

En los estrados judiciales aún le quedan causas pendientes con quienes él mira como detractores. Al actual alcalde de Medellín, Alonso Salazar, a quien asesoró durante su campaña, lo tiene denunciado por injuria y calumnia. Hace poco descartó la posibilidad de promover una querella por falsa denuncia contra el ex congresista Nicolás Uribe, quien lo acusó públicamente de haber hecho una campaña de desprestigio en su contra. La Fiscalía archivó el asunto por falta de méritos.

"A Nicolás lo perdoné en lo personal", dice el asesor venezolano. Está dispuesto a conceder 'indulgencias' a quienes de seguro buscarán menguar su influencia en los escenarios políticos.

Como quiera que sea, Rendón, alguien que tiene en su haber más de veinte triunfos en diferentes campañas, bien podría ser el protagonista de una película titulada El regreso del zorro.

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