| 7/18/2008 12:00:00 AM

El reacomodo

La compra de Coltejer y la movida de El Cid y Everfit son las movidas más recientes de las empresas ante la difícil coyuntura por la que atraviesa el sector textil y de confecciones.

En 140 días, José Roberto Arango evitó que Coltejer se fuera a la liquidación y consiguió que la mexicana Kaltex adquiriera la emblemática y centenaria compañía textilera colombiana, que el año pasado había perdido $160.000 millones y tenía una carga laboral muy pesada.

Luego de convencer a los trabajadores de cambiar sus deudas laborales por acciones, Kaltex se quedará con cerca del 60% de la nueva Coltejer, con una inversión de $200.000 millones. La compañía arrancará cero kilómetros y las deudas de los pensionados se cubrirán con la creación de una nueva empresa a la que llega este pasivo, cercano a los $120.000 millones, y unos activos representados en unas 15.000 hectáreas de bosques que podrían significar unos $180.000 millones.

Esta movida, como la calificó Alonso Salazar, alcalde de Medellín, en el lanzamiento de la Feria Colombiamoda, es un símbolo de que el sector puede salvarse y encontrar un camino de recuperación en momentos muy complicados.

La revaluación del peso tiene en jaque a decenas de empresas que atienden el mercado local y a las exportadoras. A las primeras, porque los productos importados son más baratos; y a las segundas, porque por precios y costos la competencia en los mercados internacionales se hace cada vez más difícil frente a la producción asiática. A esto se suma la incertidumbre en la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.

Esta situación ha ocasionado la pérdida de más de 24.000 empleos desde 2004, según cálculos de la Cámara Textil-Confección de la Andi. Además, las perspectivas no son las mejores. De acuerdo con la encuesta de opinión industrial de la Andi, en el periodo enero-mayo de este año la producción en el sector de hilatura, tejeduría y acabados cayó 18%, frente al mismo periodo del año pasado y las ventas totales en casi 17%.
Para el de prendas de vestir y confecciones, la producción se redujo en 6% y las ventas totales tuvieron un decrecimiento del 4%.
 
“El sector textil en estos países pareciera que tiende a desaparecer. Es un sector en crisis donde hasta los bancos han dado la espalda. Van a quedar nichos específicos y es el espacio donde se puede jugar. El gran volumen se ha trasladado y esos clientes no se vuelven a recuperar. Este es un negocio intensivo en mano de obra, en el que cada centavo hace la diferencia. Y hoy, con los asiáticos, la diferencia es de muchos dólares”, dice un empresario.

La unión

Esta coyuntura puso contra las cuerdas a una de las compañías más reconocidas del sector: Inversiones El Cid. Esta empresa, desde hace más de dos décadas, es el proveedor para la firma estadounidense Oxford, que comercializa vestidos de paño y chaquetas. La producción de 5.000 sacos diarios bajó a 3.000 y hoy es de unos 2.000. Con la tasa de cambio, el negocio es cada vez menos rentable y las capacidades ociosas mayores y han superado el 30%, en el único turno que están operando.

Así, El Cid pensó el año pasado incluso en cerrar la planta si no había una estrategia nueva que le diera más ingresos, pues con los pedidos de Oxford, que ha sido su único cliente por años, no era suficiente. El 30 de marzo pasado era la fecha límite para tomar esta decisión.

Pero, junto con Everfit decidieron realizar una alianza para optimizar sus operaciones. De esta manera El Cid se especializa en la producción y Everfit en la comercialización de productos. En el mercado local, El Cid producirá para Everfit sus productos y sus nuevas líneas, como la femenina, en una estrategia de expansión que adelantará la marca con tiendas propias y nuevos espacios en grandes superficies como El Éxito.
 
De hecho, Everfit ya tiene negociados en ocho almacenes del Éxito puntos internos para la marca. En el internacional, Everfit traerá nuevos clientes y los negocios que hoy tiene con el conglomerado VA (antes Vanity Fair), que maneja entre otros mercados las licitaciones para los uniformes de azafatas, pilotos y personal de tierra de aerolíneas internacionales. Ya el 80% de los trabajadores de Everfit pasaron a El Cid, y al cierre de esta edición estaban en proceso de negociación con el restante 20%. “Hoy producimos 2.000 sacos y 2.000 pantalones diarios.
 
Con Everfit recibimos 3.000 unidades diarias más y todos los clientes nuevos llegarán de la mano de Everfit. Esperamos un incremento del 70%, pues entraron 3/4 partes más de producción. Esto cambia la historia de la compañía y tenemos una inmensa expectativa”, dice Jairo Rojas, vicepresidente de El Cid.

Las oportunidades

A pesar de las dificultades, las posibilidades del sector no se han cerrado. “Al mirar la composición del negocio, el mercado nacional es unas tres veces el mercado de exportación. Las que antes eran 100% exportadoras están mirando la forma de establecer alianzas con empresas que necesitan apoyo en su producción”, dice Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo entrante de Inexmoda. “Kaltex traerá una revolución al mercado nacional, pues llegará con altos estándares de competitividad”, agrega.

Todo indica que la movida de Kaltex, que vende US$1.000 millones anuales y es el más grande del continente, hace parte de su expansión por colonizar el mercado de Suramérica que está dominado por los brasileños. “Quieren metérsele al rancho a los demás”, dice Arango, de Coltejer.

El precio del petróleo hará que los costos de transporte se multipliquen y dificultará las proveedurías desde el Asia. “Esto hace que miremos más cerca a nuestros vecinos. Los tratados comerciales que el país ha negociado incluyen temas de acumulación (poder traer insumos de otros países sin perder el origen). Así, América tiene que volverse un solo mercado, tanto de proveeduría como de abastecimiento”, dice Botero. De hecho, en Medellín, según la agencia de cooperación e inversión de Antioquia, hay 17 proyectos de inversión en el sector, particularmente de Brasil y Venezuela, que están a la espera del desarrollo del TLC con Estados Unidos.

La próxima edición de la Feria Colombiamoda será el termómetro para ver cómo se moverán los empresarios colombianos en aguas cada vez más turbulentas y si las señales que se han observado son suficientes para sobrevivir.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?