| 10/2/2009 12:00:00 AM

El potencial de Internexa

Esta filial de ISA busca convertirse en un jugador regional en el transporte de servicios de telecomunicaciones y desarrollar y administrar la red pública de la televisión digital terrestre.

Cuando Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) decidió incursionar en el negocio de telecomunicaciones, a principios de esta década, los analistas del sector y los banqueros de inversión consideraron que era una determinación que tenía sentido, pues sobre su infraestructura de redes de transporte de energía podía incluir redes de fibra óptica, como extensión física de su negocio.

Internexa y Flycom fueron la estructura corporativa que montó ISA para entrar a este sector. La estrategia era completa: la primera aprovechaba la red e infraestructura para 'colgar' allí líneas de fibra óptica que le permitirían transportar servicios de telecomunicaciones. Y, la segunda desarrollaría una estrategia de 'última milla' para llegar al cliente final con soluciones inalámbricas.

Pero lo que no estaba en los cálculos era la velocidad con que el negocio de telecomunicaciones se transformaría, dejando en evidencia que los negocios de transporte de energía y de telecomunicaciones tienen dinámicas diferentes.

Internexa se ajustó al nuevo escenario: se enfocó en el negocio mayorista, absorbió a Flycom y hoy avanza en su expansión en la región. Ya tiene más de 10.500 kilómetros de redes de fibra óptica que cubren Venezuela, Colombia, Perú y Ecuador y, gracias a las operaciones de ISA en Brasil y Centroamérica, tiene sus ojos puestos en esas regiones, al igual que en Chile. Pero sus apuestas no terminan ahí. El desarrollo del sector de telecomunicaciones le ha brindado una nueva oportunidad en sus negocios: para el Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, esta compañía es uno de los candidatos para la construcción y operación de la red pública de televisión digital terrestre en el país.

Los cambios

La llegada de ISA al negocio de telecomunicaciones no fue fácil. Si bien Internexa ha tenido un comportamiento estable en estos años como operador mayorista, la decisión de llegar al consumidor final fue un escollo para la compañía. Las tecnologías inalámbricas que utilizaba Flycom -en la que tenía participación capital extranjero- se transformaron rápidamente y en muy poco tiempo quedaron obsoletas.

Esto dejó en evidencia la diferencia de los dos negocios. En el sector de telecomunicaciones, la tecnología cambia permanentemente y los ajustes hacia el mercado son determinantes, lo cual implica bolsillos profundos y mayores riesgos. En tanto que el de transporte de energía es un negocio regulado de largo plazo, donde no hay grandes transformaciones tecnológicas y que, dadas sus características, permite planear y estructurar financieramente nuevos proyectos hacia el futuro.

Por eso, en la revisión de su visión en 2007, ISA tomó tres decisiones fundamentales: una, trabajar en mercados con estructuras lineales -como vías-; dos, atender negocios mayoristas y no minoristas; y tres, que Internexa absorbiera a Flycom.

"Internexa, como ISA, no va a clientes finales. Es portador. No tiene que atender facturas o servicio al consumidor. Frente a empresas como Telmex o Telefónica, tiene un ADN distinto", explica Wally Swain, consultor de The Yankee Group.

Así, Internexa es un símil de lo que hace ISA en transporte de energía. "Nos definimos como una red neutral en el sentido de que en ella conviven operadores que son competidores entre sí y que usan dentro de esa red proporciones distintas de la capacidad en función del tamaño y del tiempo de sus negocios, que les permite dar una economía de escala porque para ellos sería muy costoso tener que construir cada uno, una red. Operamos una red que 'hospeda' a todos los jugadores", explica Genaro García, gerente de Internexa. Según él, no hay operador en el país -público o privado, grande o pequeño- que no tenga una relación con esta compañía.

A partir de esa decisión, Internexa adquirió una nueva dimensión. Hoy, entre Caracas y Lima, opera 10.500 kilómetros de redes. Pasa por 40 ciudades de más de 300.000 habitantes en Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú. "Los cables submarinos unen continentes, pero nosotros unimos países", dice García.

Esta expansión le ha permitido crecer en sus ingresos. En 2003, Internexa facturó US$6 millones y hoy tiene ingresos por cerca de US$75 millones anuales y acaba de hacer nuevas inversiones al ampliar la capacidad de su red en el centro de Colombia, pasando de 100 Gbps a 1.600 Gbps.

La segunda etapa

Ahora empieza una segunda etapa para Internexa. Por un lado, espera completar en el corto plazo más de 17.000 kilómetros de redes, en la medida en que se desarrollen nuevos proyectos, como por ejemplo, la interconexión eléctrica con Centroamérica. Además, llevar el servicio a Chile, buscando juntar Caracas con Concepción; y entrar a Brasil junto con ISA.

"Buscamos en cinco años tener un anillo terrestre en Sudamérica, llegando a Chile, Argentina y Brasil. En este último país, podríamos tener interconexión óptica directa por el norte y por el sur, dadas las oportunidades que tiene la operación de ISA en Brasil de interconectar a Sao Paulo con Perú", dice García.

Y, por otro, el Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información le propuso a Internexa que opere y construya la red pública de televisión digital terrestre, que tendría una inversión cercana a los US$100 millones. Hoy, la empresa está estudiando esta posibilidad. "Es un tema que no es ajeno a nosotros y ya tenemos, por ejemplo, proyectos de concentración de IPTV (televisión sobre el protocolo de internet, por sus siglas en inglés) en nuestra red. El proyecto de la red de TDT es una opción que hemos considerado", explica García.

Ante este escenario, ¿cuáles son las oportunidades y retos para Internexa? La empresa no es ajena al nivel de competencia del sector. Compañías que tienen operación regional del tamaño de Telefónica y Telmex, o locales en cada uno de los países, harán más intensa la lucha por el mercado en el transporte de servicios de telecomunicaciones que, según algunos competidores, ya se siente en los estrechos márgenes que se reportan.

La competencia no se limita al transporte de servicios de telecomunicaciones. Frente a la oportunidad en el campo de la TDT, Internexa, seguramente, tendrá que enfrentarse a jugadores de grandes ligas, como por ejemplo, Telefónica Telecom, que opera algunos tramos de la red pública de la RTVC y que al parecer también estaría interesada en esta red.

La reinvención permanente de Internexa le ha permitido moverse con éxito en un sector de altas inversiones y grandes consolidaciones. Ahora, en un escenario ampliado, los desafíos también crecen y será la prueba de fuego para la empresa.

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