| 6/25/2004 12:00:00 AM

El potencial de una empresa familiar

El 40% de los empleados de Comercial Papelera pertenece a una misma familia. Esto les permite crecer sin dificultades. ¿Cómo lo logran?

El conocimiento sobre gerencia de empresas familiares se puede resumir en que fracasan cuando hay conflictos entre sus integrantes y triunfan cuando logran trabajar en conjunto para salir adelante. El último es el caso de la Comercial Papelera, la cadena de papelerías especializada que opera en Bogotá, en la cual 60 de sus 150 empleados están emparentados. La empresa, una de las principales papelerías del país, con ventas por $6.500 millones, es la historia de éxito de los Muñoz, una familia proveniente de Aranzazu, Caldas, que estructuró un negocio con una posición definida en el mercado que la diferencia de la competencia. Sus clientes coinciden en señalar que la papelería se destaca por su empeño en ayudarles, el amplio suministro de productos profesionales y los horarios extendidos.



Resultado del trabajo

Antes de la papelería, los Muñoz se dedicaban a la caficultura. De una familia de 12 hermanos (9 mujeres y 3 hombres), William Muñoz viajó en 1981 a Bogotá en busca de oportunidades. Con la colaboración de una hermana, William montó la primera papelería en la calle 46, con una escueta vitrina y un estante. Detrás de él fueron llegando 7 hermanas más que se instalaron en el segundo piso de la papelería. Todas atendieron y colaboraron con el negocio mientras estudiaban. A pesar de que se trabajaba hasta las 7 de la noche, en la "papelería de las paisitas", como la conocían los vecinos, las jornadas podían ser de 16 horas porque los estudiantes golpeaban a media noche para comprar materiales, y también trabajaban los domingos. Muy temprano, la familia decidió especializarse en vender materiales para diseño, arte, dibujo y arquitectura, y atender a los clientes de una manera distinta, incluso ayudándoles con sus trabajos y maquetas.

En 1985 el negocio se amplió con una sucursal en la calle 98, un vecindario lleno de estudiantes que trabajaban hasta tarde. Allí extendieron más el horario de atención, hasta las 10 p.m. Los hermanos Muñoz no dieron abasto ante la fuerte demanda y tuvieron que incorporar a sus sobrinos a la empresa. Luego llegaron los primos, cuñados y en 1991, cuando construyeron la sucursal de la calle 140 y ya no hubo más familia qué traer, empezaron a reclutar jóvenes de todo Caldas que quisieran venir a Bogotá a trabajar. Hasta hace unos años, la empresa era paisa, con excepción de una costeña que trabajaba en el lugar. Hoy muchos de los empleados llevan más de 10 años en la empresa.

Comercial Papelera entró en 2001 a una nueva etapa con la inauguración de otra sucursal en la calle 122, la más amplia y moderna de todas. Hace 2 años, los Muñoz decidieron atender las 24 horas en su sucursal de la 98 y también prestar servicios de domicilio en toda la ciudad. William Muñoz explica que esto les ayudó a afianzar su imagen de atención a toda hora. Ximena García, estudiante de arquitectura de la Universidad Javeriana, afirma que en la Comercial Papelera ha podido encontrar todo lo que necesita para sus trabajos y que toda la carrera la ha sacado de apuros "porque en arquitectura se trabaja de noche". Esta visión la comparten muchos estudiantes de distintas universidades desde hace años.



La clave, permanecer unidos

A pesar de que la tendencia en gerencia de empresas de familia es la de delegar en terceros el manejo de las compañías, los Muñoz consideran en cambio que permanecer unidos en la administración ha sido su principal fortaleza. Gloria Muñoz, la gerente administrativa y financiera, explica que esto ha sido posible por la forma en que fueron criados. "En Comercial Papelera todos trabajamos como empleados, cumplimos nuestros horarios y recibimos un sueldo. Los familiares sabemos que tenemos una responsabilidad mayor y esto nos hace trabajar más. Todos estamos conscientes que esta es una sociedad. Somos una familia numerosa pero unida, este es un tema cultural", explica.

A la estructura organizacional de Comercial Papelera se traslada la jerarquía de la familia. Cada una de las sucursales es gerenciada por una de las hermanas mayores, que tiene la ayuda de un asistente, que puede ser un familiar o alguien que lleva muchos años en la compañía. Además, hay distintas direcciones, como compras, recursos humanos, inventarios, domicilios, sistemas y plotter que están en manos de hermanas o cuñados; la gerencia está a cargo de William Muñoz. Estos cargos se respetan y funcionan como en cualquier otra empresa. En los últimos años, Comercial Papelera ha modernizado sus servicios. Se inició en el tema de la impresión de grandes formatos y en la última tecnología en fotocopiado. Ahora la empresa está ampliando y mejorando sus sucursales. Sus planes comprenden la consolidación en Bogotá, un mercado al que todavía le encuentran mucho potencial. El caso de Comercial Papelera muestra cómo una estrategia de servicio y horarios extendidos puede lograr una diferenciación ganadora frente a la competencia. Además, que una empresa familiar bien llevada puede ser la mejor herramienta para competir, porque se genera mayor compromiso, una especie de compromiso de sangre.
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