| 10/31/2013 9:00:00 AM

Jugada de laboratorio

La Santé, uno de los más grandes laboratorios farmacéuticos colombianos, mantiene una agresiva estrategia de expansión. Ahora mira a México, un mercado de US$14.000 millones en medicamentos, y al Norte de África.

Sin muchos aspavientos, los tres grandes laboratorios farmacéuticos de capital exclusivamente colombiano siguen dando una exitosa batalla en el mercado de los medicamentos. Uno de ellos, La Santé, está haciendo una apuesta realmente sorprendente: acaba de adquirir la filial de una gran multinacional europea en Colombia y se prepara porque quiere llegar al mercado mexicano (que vale unos US$14.000 millones) y conquistar África.

Junto con Tecnoquímicas y Procaps, La Santé lidera hoy una especie que parecía en vía de extinción: los laboratorios 100% criollos. En los últimos años, las compañías extranjeras han comprado firmas locales: La francesa Sanofi adquirió Genfar; la chilena Recalcine ya se hizo a Lafrancol y Synthesis, y la alemana Grunenthal se quedó con Labinco. Así que las adquisiciones están a la orden del día y son las multinacionales las que vienen marcando el paso.

Por eso sorprenden los laboratorios nacionales con estrategias de expansión y que están comprando otras firmas. Los dueños de La Santé son de origen caleño, como su presidente quien, aunque tiene nombre extranjero, es muy criollo: Charles Bevan.

¿Cuál es la clave del éxito? No imponerse fronteras. Sergio Vega, presidente internacional del laboratorio, es el encargado del plan de expansión de la firma Según él, las ventas anuales en el mercado local son US$60 millones; las exportaciones suman US$180 millones. Así las cosas, es claro que La Santé es una empresa eminentemente exportadora.

El laboratorio colombiano está presente en 12 países donde siempre ocupa entre el 1er y el 3er lugar en el mercado de medicamentos bien sea por unidades vendidas o por monto de las ventas. “Nos hemos anticipado a la globalización y a la apertura y los TLC que empezaron hace 15 años. No nos quedamos sentados esperando”, explica Bevan.

Las economías emergentes son el futuro del negocio farmacéuticio. Por ejemplo, según las cuentas del IMS Institute, institución encargada de producir estadística y proyecciones sobre la industria, América Latina, será 25% del mercado mundial de medicamentos.

Si los retos están en el mercado global, es claro que la estrategia de expansión de este laboratorio se va a mantener. Como ya se dijo, primero lo hará en México, para lo cual fueron invertidos US$5 millones en estudios clínicos y de bioequivalencia sobre sus medicamentos, lo que será su carta de presentación ante la ruda autoridad de medicamentos de los aztecas.

De otra parte, para su incursión en África ya nombraron a Luis Alfonso Díaz, quien montó la sede de La Santé en Casablanca, Marruecos, donde está elaborando el plan de negocios. “En África está el 11% de la población y 24% de las enfermedades del mundo. Se estima que en 2030, ese continente será 20% de la población y tendrá un mercado farmacéutico de US$45.000 millones”, destaca Bevan. La estrategia se va a concentrar en Marruecos, Argelia, Túnez, Senegal, Costa de Marfil y Sudáfrica.

La Santé es otra compañía que muestra cómo el empresariado colombiano está enfrentando los desafíos de la apertura y la internacionalización. Claramente, antes que dormirse en los laureles, la compañía empezó a expandirse y los buenos resultados la han convertido en un ejemplo a seguir.
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