| 2/18/2016 12:00:00 AM

Decameron uno de lo grupos hoteleros más poderosos para el 2016

Cerca de US$300 millones invierte Decameron, la cadena hotelera en la que participa el Grupo Santo Domingo, en un ambicioso plan de expansión hasta 2017.

Dos años de cambios extremos acaba de completar el grupo hotelero Decameron, que se mantiene como uno de los más dinámicos y poderosos en América Latina. En 2014 se produjo la venta de la mayoría accionaria a Terranum –del Grupo Santo Domingo y Estrategias Corporativas– y al fondo Equity International.

Un año después, en 2015, en pleno proceso de acoplamiento a la nueva estructura corporativa, se registró la muerte inesperada del fundador y presidente, el argentino Lucio García, que enlutó a la compañía y al gremio hotelero del país. García se convirtió en un pionero del modelo de hoteles ‘todo incluido’ en Colombia, cuando abrió su primera instalación en Cartagena, en 1987, que le sirvió de punta de lanza para construir la exitosa cadena.

Luego de estos grandes cambios, el Grupo Decameron comienza 2016 con una imagen remozada y un ambicioso plan de expansión que involucra inversiones cercanas a los US$300 millones hasta 2017, para continuar ampliando las instalaciones hoteleras.

Decameron es el mayor grupo hotelero del país, con cerca de 8.000 habitaciones y uno de los más reconocidos por su modelo de todo incluido. Maneja unos 40 hoteles en nueve países de América Latina y en Marruecos. En su portafolio están las marcas Royal Decameron, Decameron, Aloft –en Colombia y Costa Rica– y Radisson –en Perú–, con instalaciones de playa y de ciudad que registraron el año pasado una ocupación de 89,4%.

Leonardo González Martínez, presidente de Decameron, destaca que en los dos últimos años la compañía se preparó para potenciar y acelerar el desarrollo de la cadena hotelera. Tras la compra de la mayoría accionaria por parte de Terranum y Equity International, se ha logrado consolidar un portafolio que incluye cerca de 40 hoteles de playa y ciudad en 10 países.

Este año la cadena arrancó con un nuevo hotel en Haití, que será presentado durante la Vitrina Turística de Anato, pero en su portafolio están al menos siete ampliaciones y aperturas hoteleras, incluida la incursión en nuevo país, Chile.

El grueso de la inversión, según González Martínez, se realizará este año, cuando se estima que se ejecutarán unos US$150 millones de los US$300 millones previstos. En términos de nuevas habitaciones, se pondrán al servicio alrededor de 2.500.

Para el directivo, en este momento el hotel de Haití se convierte en la gran estrella para el Grupo. Se trata de una instalación que fue comprada y remodelada en el sector de Côte des Arcadins, donde Royal Decameron Indigo Beach Resort busca convertirse en pionero del desarrollo turístico.

El hotel tuvo inversiones por unos US$15 millones, tiene 1,5 kilómetros de playa, 408 habitaciones y genera 420 puestos de trabajo.

La compañía avanza además en las ampliaciones del hotel Isleño, en San Andrés, que serán entregadas al finalizar el primer trimestre e incluye un centro de convenciones para 1.500 personas, así como en Isla Palma, frente a Cartagena.

Entre los proyectos nuevos se destaca el Royal Decameron La Macarena, que se desarrolla entre Rionegro y Marinilla, en Antioquia, donde se tomó en alquiler a largo plazo el Club El Rodeo, y se construirá un hotel de 192 habitaciones que incorporará las canchas de golf dentro de su oferta de valor y un centro de convenciones.

Fuera del país alista para este año la construcción de la segunda fase del Royal Decameron Cornwall Beach en Jamaica, que con 138 habitacione estará en operación en agosto de este año.

La compañía incursionará también en Chile con dos instalaciones: una en el balneario de Ritoque, con 344 habitaciones, y un centro de convenciones para 700 personas, cuya construcción arrancará a mediados de año y será inaugurado en 2018. La otra está ubicada en Atacama, contará con 72 habitaciones en 9 torres y será inaugurada en marzo de 2017.

En Perú, donde cuenta con tres hoteles –dos Radisson en Lima ciudad y uno de playa– avanza en la ampliación del Decameron Punta Sal, con 281 habitaciones nuevas alrededor de un casino central muy vistoso. Este hotel, que cuenta con 312 habitaciones, es uno de los más exitosos, pues alcanza ocupaciones de 96%.

La cadena ve en el mercado peruano grandes oportunidades, como quiera que tiene entre sus apuestas la apertura de dos nuevas instalaciones; una en Cuzco y otra en Ollantaytambo, en el Valle Sagrado, una zona de gran riqueza arqueológica.

Las favorables expectativas que el Grupo ve en el mercado turístico han llevado a sus directivos a buscar oportunidades en otras latitudes. Actualmente evalúan nuevas instalaciones en Costa Rica, así como en algunas islas del Caribe con gran potencial. “Seguimos con un plan muy agresivo de expansión, desarrollando proyectos claves”, asegura el presidente del grupo hotelero.

Los ambiciosos planes también tienen sus retos. El año pasado las ventas del Grupo Decameron reportaron un crecimiento de 8,5%, y la meta para este año es mucho más ambiciosa: planean remontarlas en 21%, teniendo en cuenta el ingreso de nuevos hoteles al portafolio.

Con una nómina de cerca de 10.000 colaboradores que incluye a quienes trabajan en las instalaciones hoteleras y en la red comercial –con 27 oficinas en el país y 30 en el exterior– el Grupo Decameron tiene puestas sus expectativas en 2016.

Para Leonardo González, este año luce muy prometedor. A juzgar por las inversiones y por los resultados de este comienzo de año, el ‘todo incluido’ seguirá reinando.

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