| 1/23/2009 12:00:00 AM

El nuevo gigante

Con la compra de Unión Fenosa por parte de Gas Natural se crea uno de los conglomerados energéticos más grandes por número de clientes en Colombia.

El pasado 2 de enero, la Superintendencia de Industria y Comercio autorizó la compra de Unión Fenosa por parte de la multinacional española Gas Natural, uno de los últimos permisos que se esperaba fuera de España para completar la operación de adquisición global que se inició el año pasado.

Gas Natural es la mayor distribuidora de gas en Colombia, con una operación muy fuerte en el centro del país, mientras que Unión Fenosa es la mayor accionista de la Empresa de Energía del Pacífico, Epsa, que tiene más del 8% de capacidad de generación en Colombia; y también controla Electricaribe, empresa que presta el servicio de distribución y comercialización de energía eléctrica en la Costa Atlántica. Con esta operación, Gas Natural, que era la octava empresa de servicios públicos del país, crearía un conglomerado con ventas superiores a los $3,2 billones según datos de 2007, y se convertiría en el tercer grupo más grande de servicios públicos del país por ingresos, después de Empresas Públicas de Medellín, EPM, y la holding de la Empresa de Energía de Bogotá, EEB, donde tiene participación la también española Endesa. Si se mira por número de hogares atendidos, llegaría a 4,2 millones, un activo muy valioso para cualquier compañía. "Se crea una empresa que puede llegar a unos 20 millones de consumidores, la mitad de la población en Colombia", dice Víctor Manuel Cruz, presidente de Unión Fenosa en el país.

Pero el impacto no es solo en Colombia. La operación convierte a nuestro país en el segundo mercado en importancia, por número de usuarios, de la empresa integrada. Después de España, donde atiende 3,6 millones de hogares con energía y 5,8 millones de gas, Colombia aporta a la unión 1,9 millones en gas natural y 2,3 millones en energía eléctrica (ver mapa).

En dos meses se estima que se concrete el cierre financiero de la operación (ver recuadro); el cual, según Gas Natural, está asegurado con diez instituciones y no tiene ningún tipo de riesgo. Luego de este proceso se detallará la estrategia que desarrollará la empresa integrada. Por ahora, se calculan sinergias de alrededor de 300 millones de euros a partir de 2011 en el mundo.

Implicaciones

Esta transacción pone de manifiesto la tendencia internacional de consolidación por parte de las empresas de servicios públicos en el mundo y, a su vez, de los problemas que esta pueda generar en la regulación colombiana. Por otro lado, plantea grandes desafíos a las empresas para encontrar sinergias con esta operación en Colombia.

Como Gas Natural es una distribuidora de gas que opera en el centro del país, y Unión Fenosa tiene negocios de distribución de energía en la Costa Atlántica, y de distribución, comercialización y generación de energía en el Valle del Cauca, la compra no tendría problemas de regulación y competencia en el país porque son actividades distintas, y están ubicadas en zonas geográficas diferentes.

Sin embargo, esto puede no aplicar para eventuales operaciones que se realicen en el futuro siguiendo la tendencia mundial, y que lleven a que se produzcan concentraciones que vayan en contra de la regulación colombiana que, en energía eléctrica y gas, incentiva la operación independiente de las empresas en comercialización, distribución y transporte. "La dinámica de los negocios ha superado ese diseño teórico de la regulación. Estos movimientos pueden seguir y darse integraciones más evidentes con peligros para la competencia. Por esto, la regulación se debe ir adaptando a los cambios en el mercado", explica un banquero de inversión.

En el campo empresarial, la movida tiene grandes desafíos en nuestro país, porque alcanzar sinergias será más complejo que en España, donde las dos empresas atienden los mismos mercados geográficos y se piensan integrar. Pero en Colombia, como explica Cruz, de Unión Fenosa, "hay un cambio del accionista principal, pero no de las compañías como tal. En el caso de Epsa y Electricaribe no hay previsto un cambio en la estrategia". Según Cruz, este año Epsa mantendrá sus inversiones por cerca de US$200 millones en nuevas plantas de generación; mientras que Electricaribe invertirá cerca de US$70 millones en mejora de la calidad de sus redes. "Además, si bien Unión Fenosa es la mayor accionista de Epsa y Electricaribe, con 64% y 85%, respectivamente, las compañías tienen sus propios clientes y planes de negocio, y tienen diferentes accionistas minoritarios", agrega Cruz.

Según Carmenza Chaín, asesora del sector, la regulación y la operación de las empresas en diferentes zonas geográficas en Colombia generan un gran desafío. "Sin duda, se va a crear una empresa muy grande por su número de usuarios y volumen de ingresos. Sin embargo, las sinergias entre las compañías no serán fáciles de alcanzar porque la regulación no facilita la integración en empresas de energía eléctrica y porque los negocios no operan en las mismas regiones", explica Chaín. Cruz, por su parte, asegura que no habrá sinergia en redes porque las compañías están en zonas distintas, pero sí en servicio al cliente. "Un conglomerado que llegue a más de la mitad de la población en Colombia, con ese potencial, debe ser capaz de dar mejores servicios y productos, y de complementar el portafolio para los clientes", dice.

Por ahora, el mercado está atento al desarrollo de las noticias desde España y de la culminación del proceso que conformaría un nuevo gigante en la energía del país.

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