| 6/10/2011 10:45:00 AM

El novelón de la Drummond

Mientras algunos aseguran que la minera ya no está en venta, inversionistas japoneses van tras el 20% de la empresa y los abogados de Xstrata siguen adelante con sus ofertas.

La venta de Drummond, la segunda carbonera más importante de Colombia, parece una novela de nunca acabar. Casi un año después del anuncio de su salida del país, la movida aún no se concreta y el proceso sigue rodeado de todo tipo de especulaciones, que van desde la llegada de inversionistas chinos hasta el desinterés de sus dueños por vender. Todos esos rumores le han puesto un gran halo de misterio al que podría ser el negocio más grande en la historia del país: US$8.000 millones, superior a la venta de Bavaria a SABMiller.

Los capítulos más recientes le han dado a la historia nuevos matices. En el último mes, las versiones de la operación se han movido entre puntos extremos. La primera que conoció Dinero, de personas cercanas a la minera, fue que la Drummond no se iría de Colombia, circunstancia que eliminaba la operación de venta. Sin embargo, casi al mismo tiempo, se supo que un grupo de abogados en representación de Xstrata -la minera multinacional que ha mostrado interés por Drummond- desarrollaba en Colombia acercamientos con autoridades públicas sobre el impacto de una eventual negociación.

Pero no fueron las únicas informaciones. Hace apenas dos semanas, trascendió una operación entre Drummond e inversionistas asiáticos que se quedarían con una participación de 20% de la minera.

Al ser consultada sobre estas informaciones por parte de Dinero, la compañía prefirió no pronunciarse y manifestó que no hay una posición oficial al respecto.

La operación de Drummond hoy es estratégica por varias razones. Una, que desde el año pasado llegó al mercado asiático y diversificó sus destinos. Este año planea alcanzar una producción de 25 millones de toneladas de carbón para exportación, con inversiones que superan US$400 millones, en los que Asia tendrá un papel protagónico. Otra es el papel del carbón, ante los problemas y preocupaciones que está generando la energía nuclear como fuente de generación de energía.

El libreto
La historia de la venta de esta minera, como muchas telenovelas, nació por un dilema familiar. Garry Drummond, su dueño y cabeza visible, no tendría en su familia quién siguiera manejando el negocio, por lo que el tema de la venta empezó a tomar fuerza.

Los primeros capítulos de la novela se destinaron a buscar posibles interesados y 'pretendientes' y a establecer precios. A finales de 2010, se especuló con el interés de mineras como Rio Tinto, Vale, Vedanta Resources y Essar Global, entre otras, y se estimó el valor de la operación en US$8.000 millones.

La tensión más alta en la historia se alcanzó en enero de este año, cuando los diarios Sunday Times y The Australian dieron cuenta de una eventual oferta de la minera suiza Xstrata por Drummond. Xstrata es una de las multinacionales mineras más grandes del planeta, con ingresos que para 2010 superaron los US$30.000 millones, de los cuales el carbón representa 29% de sus negocios. Esta compañía, además, ya tiene participación en Colombia: es dueña de 33% del Cerrejón y sus socios son BHP Billiton y AngloAmerican.

No obstante este interés casi manifiesto, la operación no estaba cantada. "Tanto que, mientras los medios le daban la 'bendición' al negocio con Xstrata, inversionistas asiáticos estaban mirando las minas en el Cesar", dice un experto que ha estado cerca al negocio.

La historia, entonces, quedó casi congelada. Sin embargo, en el último mes volvió a tomar ritmo y se juntaron, con pocos días de diferencia, tres versiones: una, que Drummond no se iría del país y, en consecuencia, la venta no se daría; la segunda, que abogados de Xstrata en Colombia analizan temas jurídicos y financieros de una eventual operación y, por último, la negociación que estaría avanzando con inversionistas japoneses por una participación minoritaria de la compañía.

Personas cercanas a Drummond aseguraron a Dinero que, en el momento, no hay acercamientos con Xstrata y que está en desarrollo una negociación por el 20% de la compañía con un grupo japonés que no ha sido identificado. No obstante, han sido tantas las vueltas de esta venta, que no se descartan otros rumbos en la historia.

¿Qué hay detrás de todo este ruido? Para el negocio del carbón en el mundo se empiezan a abrir nuevas perspectivas. Por un lado, los precios vienen al alza. Ha superado la barrera de los US$130 por tonelada y entre octubre de 2010 y enero de este año creció 35%.

Por otro, en muchos países las expansiones de generación eléctrica producida por energía nuclear se congelaron a raíz del problema originado en las plantas de Japón, producto del reciente terremoto. Incluso, países como Alemania ya descartaron esta oferta energética, por lo que el carbón toma más protagonismo.

Y, finalmente, en el caso de Colombia los dos más grandes jugadores -Cerrejón y Drummond- empezaron a exportar a Asia, donde los consumos de India y China vienen en ascenso. Para el caso de la Drummond, que el año pasado vendió $3,6 billones, el mercado asiático pesa ya cerca de 18% de sus ingresos.

Con este panorama, Drummond puede pasar de ser un actor de reparto a adquirir un papel protagónico en el mercado carbonero y convertirse en una ficha clave en el sector. Aún no se escribe el último capítulo de la historia y, como una buena novela, su final todavía es un misterio.

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