| 7/19/2007 12:00:00 AM

El magnate Latino

En una década, el billonario mexicano casi multiplicó por diez su fortuna y se hizo al negocio de las telecomunicaciones en 15 países de la región. Hoy le apunta al desarrollo de infraestructura energética y vial en su territorio: América Latina.

Al verlo en su austera oficina del centro de México DF, o sentado en una camioneta parqueada con la puerta abierta en la carrera séptima de Bogotá, prendiendo un Cohiba con un encendedor desechable en una mano y una lata de Coca-Cola dietética en la otra, nadie acertaría a pensar que ese hombre con aspecto de veterano bonachón, algo pasado de kilos y con barba de días, cuenta con una fortuna equivalente a casi el 50% del PIB colombiano.

De hecho, los últimos cálculos publicados por la revista Forbes ya lo tienen como el segundo hombre más rico del mundo detrás de Bill Gates, pero son los cálculos de un medio digital azteca, Sentido Común, los que lo pusieron en boca y calculadora de todo el mundo.

Sentido Común hizo un análisis de los reportes de bolsa de las empresas en las que Slim tiene inversiones, arrojando un resultado inesperado: Carlos Slim tenía para el segundo semestre de 2007 una fortuna mayor a los US$62.000 millones, pasando de largo a Gates (US$56.000 millones). Eduardo García, de Sentido Común, explicó que en los cálculos se estimó la fortuna de Slim Helú con base en el valor de los activos de sus empresas reportados a la BMV (ver recuadro). Pero advirtió que ese monto podría ser todavía más elevado, debido a inversiones personales de carácter privado y que no son reportadas en los informes que usaron.

De inmediato, los ojos de los medios en el globo y, sobre todo, los de sus simpatizantes y contradictores se volcaron sobre sus propiedades, historia personal y cualidades empresariales: un latinoamericano es el Rey Midas del mundo.

Son muchos los que lo admiran por su olfato para identificar empresas con potencial —cuyo presente puede ser desafortunado— y muchos más los que lo critican y ven en cada uno de sus negocios una astucia desventajosa para los mercados donde fija su objetivo, como en México.

El Imperio

Carlos Slim vive desde hace más de una década en una casa en el barrio Polanco, en Lomas de Chapultepec, donde vivieron su padre libanés y su madre mexicana. Nació un 28 de enero de 1940 en el hoy DF, estudió ingeniería civil en la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde luego dio clases de matemáticas. No tiene "domicilios en Miami ni en otros países" y asegura que quienes calculan su fortuna "se basan en las cotizaciones de las acciones, no en sus propiedades".

Propiedades que abarcan, entre otras prendas, 15.000 piezas en un museo propio, bautizado con el nombre del amor de su vida, su esposa, Soumaya Domit. Tiene cuadros de Picasso, Dalí, El Greco, Murillo, Siqueiros y Diego Rivera. Sus Van Gogh y Monet los tiene en otra galería cerca de su oficina en el centro del DF. Si bien se moviliza la mayoría del tiempo en un Mercedes blindado, tiene un Jaguar XJ8 y un Lamborghini Diablo. "Son pequeños gustos, no excentricidades" afirman periodistas mexicanos, al aludir a los yates, helicópteros y villas costeras que exhiben la mayoría de millonarios mexicanos y que él no añora.

Sin embargo, y diga lo que diga, en la actualidad Slim es reconocido por ser, con un 33%, el principal accionista de América Móvil, la dueña de las marcas de telefonía celular Claro (para Centroamérica, República Dominicana, Brasil, Chile y Perú), Comcel (Colombia), además de Telcel (México), TracFone Wireles (EE.UU. y Puerto Rico) y CTI Móvil (Paraguay, Argentina y Uruguay). Contaba con más de 131 millones de abonados a mayo de 2007. De allí se desprende la mayor parte de su fortuna actual, pues los analistas promedian un crecimiento del segundo trimestre cercano al 26,5% en el precio de sus acciones.

Las ventas de América Móvil en 2006 fueron de US$21.600 millones, siendo México el mayor mercado con el 46,6% de los ingresos de la empresa, seguido por Brasil (16,9%); y Colombia (9,1%).

Luego, en su imperio está Telmex, que ha sido su piedra angular y de escándalo para construir su nombre en las telecomunicaciones. La adquirió en 1990, bajo el plan de privatizaciones del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, y pagó, junto con sus socios France Telecom y Southwestern Bell Corporation, tan solo US$1.757,6 millones, hoy se avalúa en US$37.531,4 millones. Excelente negocio con el que maneja el 90% del mercado de telefonía fija, internet dedicado y banda ancha en el país azteca. Sin embargo, hay una creciente crítica por prácticas monopólicas.

Con Telmex inició su carrera internacional en el año 1999, abriendo oficinas y servicios en Estados Unidos con Telmex USA, posteriormente compró la antigua telefónica estatal de Guatemala, Telgua, y varios monopolios estatales en otros países de Centroamérica. En 2004, Telmex compró la totalidad de acciones de AT&T Latin America, consiguiendo presencia en Colombia, Argentina, Brasil, Perú, Chile y Uruguay. El mismo año compró en Brasil a Embratel y NET, logrando convertirse en la telefónica más grande de América Latina, y paradójicamente a su origen, en el símbolo de la competencia dinamizadora a los mercados donde ha llegado.

Pero los pilares de su imperio, los soportes de lo que fue su incursión en el mundo de las telecomunicaciones, son el Grupo Carso e Inbursa. El primero arrancó en 1961 y fue el medio para comprar Telmex; la segunda nació en 1966. Hoy, Carso controla cerca de 20 empresas repartidas en las industrias tabacalera, petroquímica y minera; la hotelería, grandes tiendas, ferrocarriles, la construcción inmobiliaria, de infraestructuras y de aviones; el saneamiento de agua, los servicios financieros, la construcción, energía, electrónica, y accesorios automotrices.

En tanto, a través de Inbursa Slim, es accionista de Herbalife, Procosertel, Saks Fifth Avenue, Dorian's, Televisa, Compusa, Pollinaza, Soulkeeper Company, Codetel, Volaris, Ix Informática, Bachoco, Mixup, Apple, Coca-Cola y Sears. Además, tiene una sociedad con Microsoft sobre el portal T1msn.

Su última creación empresarial fue en 2005, cuando echó a andar a la Impulsora del Desarrollo Económico de América Latina (Ideal) a partir de una escisión de Inbursa, con un capital de US$860 millones en la búsqueda de la adquisición, administración, construcción, explotación y desarrollo de obras viales, energéticas, hidráulicas y cualquier otro tipo de concesión de infraestructura en la región. Con Ideal, Slim logró en Panamá la adjudicación de los proyectos hidroeléctricos Bajo Mina y Baitún. Y con el consorcio Cilsa Panamá-Minera María, concursó en la licitación del Canal de Panamá para la primera fase de excavación del proyecto de ampliación que se definirá la próxima semana.

Es claro que los movimientos bursátiles y el tamaño de su tablero le han permitido a Slim recoger a manos llenas los dividendos, pero es su forma de jugar lo que le permite abarcar muchos sectores para capitalizar las circunstancias. Su secreto, según empresarios mexicanos y colombianos que lo conocen, es su manejo de los tiempos y la rapidez para desplegar sus planes.

La estrategia

"(Slim) es un hombre que toma decisiones rápidas. Determina un objetivo y se desplaza sobre él con todos los recursos posibles. Así fue cuando decidió cambiar de tecnología Tdma a GSM en México. Una vez evaluados los pros y los contras, estudiar las perspectivas de mercado y los factores de precio y consumo, firmó las inversiones y viró. El tiempo le dio la razón, y hoy todos juegan en GSM y él ha crecido su negocio de manera más fácil gracias a esa decisión sin titubeos", dice Erasmo Rojas, director para América Latina de 3G Américas, el gremio de los operadores celulares sobre tecnología GSM.

De esta forma, muchos empresarios, analistas y ejecutivos ven el trabajo de

Slim: foco en un sector y decisiones rápidas para crecer en el menor tiempo posible en el campo escogido.

Un claro ejemplo es como, cuando Telmex solo tenía cinco millones de líneas para 100 millones de habitantes, él entendió el juego, la compró y en ocho años llegó a 19 millones de líneas y dobló su fortuna, siguiendo su estrategia de escoger un objetivo, concentrarse en él y moverse rápido para crecer. Luego, en la internacionalización, en 18 meses, entre 1998 y 1999, Slim Helú realizó inversiones en la adquisición de nuevas empresas en Centroamérica, Brasil y Estados Unidos por cerca de US$1.210 millones a través de Telmex.

Pero este fue solo el plante, pues luego en el desarrollo de sus adquisiciones y los complementos a sus nuevos satélites de negocio en la región, la implementación de tecnología, levantamiento de infraestructura y servicios paralelos para los millones de clientes que atrajo, realizó operaciones que sobrepasaron los US$11.000 millones del año 2000 a 2006, incluyendo nuevas compras y su despliegue.

En otro ejemplo, para la creación de Ideal, Slim se movió rápido luego de conocer en 2004 un estudio del Banco Mundial en donde se recalcaba que los países de la región tienen que invertir entre 4 y 6% del producto interno bruto (PIB) en obras de infraestructura para estar en condiciones similares a las de naciones como Corea y China hoy. Vio un negocio ahí. Luego apareció un documento del BID en 2005 que hablaba de la conveniencia de hacer trabajos mancomunados entre inversionistas privados y los estados para sacar adelante proyectos de gran infraestructura pública. Ideal ya estaba saliendo del horno. Hoy aboga porque Pemex se abra a estas medidas para construir refinerías.

Un reporte del Banco de México, se refiere a que Ideal ha identificado oportunidades de obras por un monto de US$16.600 millones en los próximos dos años, distribuidas en 57 proyectos, incluida una represa, un puerto y vías en Colombia.

A pesar de haber perdido la batalla por la supremacía en Brasil frente a Telefónica, que finalmente se quedó con Italia Telecom, el magnate mexicano se sacude y levanta la cabeza buscando ampliar su imperio fuera de las fronteras de su territorio habitual y analiza adquisiciones que llegan a China, según un reporte de los especialistas bursátiles de la casa de bolsa del Grupo Financiero Santander, Martín Lara y Valder Nogueira. "(Slim) habló muy bien de los activos de Portugal Telecom así como de su dirección", dicen en su reporte.

Portugal Telecom es una empresa con servicios de telefonía fija, inalámbrica, multimedia y datos, con operaciones en Portugal, Brasil, Marruecos, Angola, Kenia y China, entre otros países.

El ingeniero Carlos Slim Helú, ya no contento con ser el Patrón Latino en América, empieza a alargar su catalejo y a pensar que del Mundo puede ser un mejor apellido como magnate.
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