| 7/19/2007 12:00:00 AM

El interés por las frecuencias

Las rutas entre Colombia y Estados Unidos, en ambos sentidos, han despertado un inusitado interés en aerolíneas de los dos países, incluso en algunas que no tenían acceso a ese mercado. La discusión está en etapa de definición.

El pasado 8 de junio, el presidente Álvaro Uribe se reunió en Washington con Bell Bandanzas, presidente de la aerolínea de bajo costo estadounidense Spirit. Bandanzas manifestó el interés de volar hacia Colombia, con una oferta de reducir tarifas hasta en un 40% y aprovechar el mercado de latinos en ese país —que se estima en 35 millones— que podrían tener una mayor frecuencia de visitas a sus países de origen con unos precios más bajos.

Sin embargo, esta no es la única aerolínea que está interesada en aprovechar y capitalizar ese mercado. En Colombia, Aires y AeroRepública han manifestado también su interés, en tanto que Delta está haciendo pruebas piloto con un nuevo avión —el 767— que le permite ampliar en 37% la capacidad de su operación normal.

Desde 1956, los dos países tienen un convenio aerocomercial que establece una capacidad total de 70 frecuencias para las aerolíneas con sede en Estados Unidos, mientras que para las ubicadas en Colombia la cifra es de 78. El 30 de septiembre de cada año se vence el plazo del convenio que tradicionalmente se renueva, "porque no ha existido interés en más frecuencias de otros operadores por llegar a ese mercado.
 
Pero ahora sí hay interés y necesitamos más frecuencias", advierte Erika Zaramte Bahamón, secretaria general de Aires. Según cifras de la Aeronáutica Civil, Aerocivil, el movimiento de pasajeros entre estos dos países en el año 2000 fue de 1'208.791, mientras que en 2006 esa cifra llegó a 1'625.885, un incremento del 34,5%.

Debido al interés de las aerolíneas, avanzan dos procesos ante las autoridades aeronáuticas de los respectivos países. En primer lugar, se encontraban frecuencias que habían sido asignadas, pero que no eran usadas. Así, en Colombia, Avianca —la única que cubre itinerarios a ese país— utiliza 67 frecuencias y quedan 11 pendientes.
 
Y en el caso de Estados Unidos, Delta Airlines, American Airlines y Continental Airlines realizan 56 frecuencias semanales a diversos destinos en territorio colombiano, pero existían 14 frecuencias semanales disponibles. En días pasados, el Departamento de Transporte de Estados Unidos ratificó que esas frecuencias pertenecen a American Airlines y que esta aerolínea las va a operar.

En Colombia, Aires, AeroRepública y Avianca han manifestado a la Aerocivil que les permita acceder a estas 11 frecuencias. Aires quiere operar vuelos Bogotá-Fort Lauderdale, Bucaramanga-Cartagena-Fort Lauderdale y Pereira-Cartagena-Fort Lauderdale; AeroRepública quiere llegar a Miami desde Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín; y Avianca desea aumentar sus frecuencias a Los Ángeles. Al cierre de esta edición, se esperaba la respuesta de la Aerocivil.

Pero quedó demostrado que el mercado requiere más frecuencias. De hecho, Estados Unidos ha solicitado el establecimiento de un esquema de cielos abiertos que, según la Aerocivil, "Colombia no considera conveniente ni para los intereses de las compañías nacionales ni de la política de acceso de mercados", como explicó Fernando Sanclemente, director de la entidad. Sin embargo, los dos países avanzan en la exploración conjunta de modificaciones al convenio.

Estados Unidos planteó un incremento de 14 frecuencias semanales, adicionales a las 70 que mantiene hoy. Por su parte, la Aerocivil propuso el aumento de 19 frecuencias para ambas naciones, es decir que nuestro país quedaría con un total de 97 frecuencias semanales en tanto que las compañías americanas tendrían 89 frecuencias semanales. Actualmente se están evaluando estas propuestas.

Mientras los gobiernos deciden, las empresas empiezan a moverse para atender ese mercado. Es así como Spirit, a mediados de octubre, entrará a operar en Cartagena —por ser ciudad de cielos abiertos— y buscará alianzas estratégicas. "Estamos en conversaciones para que Aires sea nuestro socio comercial. Si entran a Fort Lauderdale les queremos ofrecer operación en tierra, conexiones con nuestra red de rutas domésticas y si entramos a Colombia, queremos que Aires nos ofrezca lo mismo", puntualiza Juan Arbeláez, director de Spirit para América Latina.
 
Con el dinamismo que tienen los vuelos entre Colombia y Estados Unidos, lo más seguro, como lo demuestra Spirit, es que las aerolíneas no esperen a que los gobiernos tomen las decisiones, sino que empiecen a agilizar alianzas estratégicas para aprovechar la demanda creciente.
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