| 3/4/2011 12:00:00 AM

El hijo pródigo

Este desconocido colombiano se ha convertido en un exitoso hombre de negocios en Brasil. Llega al país con un novedoso modelo de educación a distancia.

A los 19 años, Carlos Franco Amastha inició la venta de cursos de inglés para la empresa argentina King's English con lo que financió sus estudios de ingeniería industrial en la Universidad del Norte, en Barranquilla. Gracias a su habilidad para las ventas y tras lograr en tres años la expansión de esta empresa en varias ciudades colombianas, le encomendaron abrir la operación en Perú y Brasil.

Hoy, tres décadas después, este barranquillero regresa al país convertido en el presidente y dueño del Grupo Skipton, un conjunto de empresas que el año pasado facturó US$115 millones, y que posee no solo la compañía de educación a distancia más grande de América Latina -Eadcon- sino que es propietario en Brasil de varios centros comerciales (Maringa Park en Paraná, Floripa Shopping en Florianópolis y Capim Dorado Shopping en Palmas), la línea de ropa femenina French B y la urbanizadora Red Park, entre otros negocios.

Con una inversión de $25.000 millones, acaba de inaugurar en la calle 80, al occidente de Bogotá, la sede de Edupol en Colombia, que seguirá el mismo modelo de la brasileña Eadcon. Desde esta nueva sede, transmite vía satélite clases de educación superior y continuada -en convenios con la Universidad Autónoma de Manizales y la Tecnológica de Bolívar- a más de 9.000 alumnos en 170 municipios de las regiones más apartadas del país.

"Vamos a acercar la universidad a personas de escasos recursos y regiones apartadas", dice Franco. En dos años planea estar en alrededor de 400 municipios en Colombia, haber hecho acuerdos con otras tres o cuatro universidades para cubrir distintas especialidades, ofrecer pre-icfes, cursos de inglés y, sobre todo, dictar clases desde Colombia a otros países de la región.

Historia de innovación académica

Al llegar a Brasil, hace tres décadas, se independizó rápidamente y creó su propia empresa, One and Six, la cual, en seis años, se expandió a nueve países de América del Sur y a México. Pero fue en Curitiba donde se le ocurrió la idea de un modelo de educación de idiomas en el que el estudiante pudiera ser atendido en cualquier momento y lugar, debido a que en esta ciudad abrieron la primera calle que presta distintos servicios las 24 horas del día y allí montó su sede principal.

En 1999, junto con socios brasileros, creó Eadcon para replicar la experiencia de educación a distancia a la educación superior. En 2008 ya había alcanzado la meta de 150.000 alumnos en más de mil de los sitios más apartados de Brasil. Hoy ya ha graduado a más de 300.000 brasileros. Este es el modelo que quiere replicar en la región desde Colombia.

Carlos Franco no solo está concentrado en llevar su innovador modelo de educación a distancia a otros países, como lo hizo con sus cursos de inglés, sino que planea crecer en sus otras líneas de negocios. "Dejé muchos contactos en todos los países que siempre me han servido. Voy a duplicar el tamaño del grupo en cinco años", afirma.

En Colombia, donde acaba también de adquirir una pequeña empresa de ingeniería, Ingecom, quiere entrar al negocio de shopping centers en ciudades como Bogotá y Cartagena. En Brasil construirá cuatro hoteles y quiere incursionar en el negocio de los biocombustibles en Palmas, en el estado de Tocantis, que es el estado de Brasil con el más rápido crecimiento.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?