| 5/28/2010 12:00:00 AM

El dominio criollo

Gracias a su similitud con el dominio .com, el más utilizado en el mundo, con la abreviatura internacional de compañía, el dominio web de Colombia (.co) apunta a convertirse en una nueva fuente de riqueza para el Estado.

En febrero de este año, el Gobierno comenzó un ambicioso proyecto para generar ingresos con un activo tan etéreo como valioso: su dominio en internet (.co). De esta forma, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones entregó en concesión este recurso a la empresa .CO Internet SAS, la cual tiene la responsabilidad de administrar, promover y velar por la operación técnica del dominio.

Pero esta empresa tiene una tarea más lucrativa: explotar comercialmente el .co en el mundo. Según Nicolai Bezsonoff, gerente de operaciones de .CO Internet SAS, el sufijo colombiano puede relacionarse fácilmente con las siglas que se usan en varios países del mundo para designar a las compañías, al tiempo que tiene una sonoridad similar al dominio .com, el más utilizado y reconocido en todo el mundo.

"Estamos creando un mercado muy interesante, gracias al enorme potencial que tiene este dominio. Mientras ya existen más de 100 millones de direcciones que utilizan .com y .net, nosotros apenas tenemos varias decenas de miles. Es un territorio virgen", comenta Bezsonoff.

Los nombres de dominio son la forma básica en que un sitio web interactúa con sus usuarios. También conocidos como direcciones electrónicas se dividen en tres partes: subdominio, dominio de segundo nivel y dominio de primer nivel (TLD, por su sigla en inglés). La primera indica la ubicación del contenido en el hiperespacio o en una sección del sitio web (por ejemplo, www o deportes) y la segunda el nombre de la empresa o del sitio web (dinero o yahoo).

Por su parte, los TLD comprenden 21 genéricos que describen el origen o la actividad del sitio: comercial (.com), gobierno (.gov), educativo (.edu) o militar (.mil), entre otros.

También existen TLD de procedencia, dos letras que la corporación para asignar nombres y números en internet (ICANN, por su sigla en inglés) entregó a cada país para que identifiquen la procedencia de su sitio en internet. Sin embargo, ante la saturación que viven los dominios genéricos, muchos países comenzaron a ofrecer estos sufijos para su utilización internacional. Entre estos se encuentran Tuvalú (.tv), España (.es), Argentina (.ar) o India (.in).

Para la gestión comercial del dominio, la concesionaria firmó alianzas con diez compañías especializadas en venta de estas direcciones web (registradoras), las cuales garantizan una oferta adecuada a los clientes potenciales. Estas empresas incluyen a dos de las más grandes del mundo (GoDaddy y Network Solutions), al igual que a dos colombianas dirigidas a atender eficazmente al mercado local (Mi.Com.Co y DominioAmigo).

Cabe anotar que el Gobierno resulta ganador en esta negociación: .CO Internet SAS paga regalías al MinTIC sobre el valor de cada dominio registrado. Aunque aún no hay cifras consolidadas de ventas, la apuesta parece estar dando resultados, pues en los tres primeros meses de concesión, al tiempo que el número de dominios colombianos (.com.co) pasó de 27.000 a más de 50.000.

Un plan, tres etapas

La apertura comercial del sufijo .co no ha sido tomada a la ligera. De hecho, administradores y registradores diseñaron un plan para realizar una transición que garantizara la protección de las marcas nacionales e internacionales. Así mismo, adelantaron una campaña de mercadeo internacional para dar a conocer esta alternativa en las principales ciudades del mundo. El plan de comercialización se dividió en tres etapas, comenzando por el apadrinamiento para las empresas colombianas. Así, las marcas nacionales que habían registrado el dominio .com.co antes del 30 de julio de 2008, tuvieron la primera opción para adquirir el mismo dominio .co, a un costo bajo y en exclusiva. Por ejemplo, como revista Dinero tenía propiedad sobre el dominio www.dinero.com.co, en esta etapa adquirió la dirección www.dinero.co, sin ningún inconveniente.

Según Gerardo Aristizábal, gerente general de Mi.Com.Co, esta etapa comenzó en febrero y terminó el pasado 31 de marzo. Al final, cerca de 3.000 empresas colombianas se acogieron a este periodo de gracia.

En la actualidad, el proceso atraviesa por su segunda etapa de protección marcaria. En esta, las solicitudes se abren a todas las organizaciones o personas en el mundo que demuestren propiedad sobre una marca determinada. De acuerdo con Bezsonoff, la organización contará con Deloitte como agente validador para garantizar la protección a marcas globales. Esta etapa irá hasta el 10 de julio.

Luego viene un periodo de interés comercial, durante el cual los interesados podrán solicitar aquellos dominios que no estén sujetos a protección. Si varias compañías demuestran interés por los mismos nombres (como amor.co o iglesia.co), estos serán subastados entre los interesados. "Quien haga la mejor oferta durante el proceso obtendrá el derecho de utilizar ese dominio de internet", comenta Aristizábal.

Bezsonoff cree que en el sistema de subastas podrían darse casos en que los ofertantes decidan subir las ofertas poco a poco, a razón de US$10 por cada llamado, así como el de organizaciones que ofrecerán varios miles de dólares para asegurase de obtener el registro. Al final, ganará quien tenga la mayor oferta del día, aún por definir.

La última etapa del proceso comenzará el 20 de julio, a la una de la tarde. En esta, cualquier persona podrá adquirir los nombres que estén disponibles. Si varias personas quieren el mismo dominio, ganará quien primero lo compre.

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