Javier Gutiérrez, gerente de ISA

| 9/20/2002 12:00:00 AM

El despegue de ISA

La empresa Interconexión Eléctrica S.A. se está convirtiendo en un poderoso grupo de energía en Colombia y la región andina. Ahora va por las telecomunicaciones.

Hace 10 años, Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) pasaba uno de sus momentos más difíciles. El racionamiento que padecía el país las puso a ella y a todas las empresas del sector eléctrico en el ojo del huracán. En ese momento, descubrió sus limitaciones como transportador de energía y su alta dependencia de los otros jugadores de la cadena, como los generadores y distribuidores. Pero también encontró posibilidades de desarrollo hacia el futuro.



Paradójicamente, el apagón catapultó a ISA. Entendió que para crecer era necesario tener una visión clara, ampliar su negocio y fronteras, y diversificar el riesgo. Desde 1993, delineó una nueva estrategia que hoy la muestra como un grupo empresarial con inversiones y operaciones en el campo de la transmisión de energía y en telecomunicaciones. El problema se convirtió en motor de la solución, al punto de ser hoy uno de los principales jugadores en la región.



ISA le ha dado un nuevo dinamismo al negocio. Hace dos semanas cerró la mayor operación en Perú, donde ganó, junto con su filial Transelca y la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), la concesión por 30 años de las empresas estatales de transmisión, Etesur y Etesen, con una inversión de US$262 millones.



Con esta movida agrupó una infraestructura en redes que tanto en Colombia como en Perú representan el 80% de esos mercados. Además, avanza en la ampliación de la interconexión de Colombia con Venezuela y Ecuador. Ahora, su gran desafío es ir tras la 'media luna' de la transmisión de energía en la Comunidad Andina, mientras que, a mediano plazo, busca convertir a Colombia en el eje de la interconexión entre la región andina y Centroamérica.



¿Cómo hizo el cambio? Está claro que después del apagón, esta empresa reaccionó, gracias a un proceso de planeación, a la visualización de una oportunidad en otros mercados en el largo plazo y a que salió a desarrollarla. Por eso, apalancada en su infraestructura, avanza en una estrategia en telecomunicaciones que les agregue más valor a sus negocios.



Crecen los negocios



La actividad de ISA en el sector eléctrico es similar a la de una autopista o una línea férrea. Por sus líneas, se transporta la oferta de energía, dependiendo de la demanda, hasta los límites de las ciudades donde la toman los distribuidores para abastecer a los clientes residenciales o industriales.



En este negocio, su expansión ha sido paso a paso. En el mercado local adquirió, en 1998, los activos de las líneas de transmisión de la Costa Atlántica con la empresa Transelca, en la cual tiene una participación del 65% e invirtió ese año US$142 millones. Esta fue una jugada de largo plazo porque con ella, además de consolidarse en Colombia, apalancó hacia el futuro la interconexión con Centroamérica vía Panamá. Luego vinieron las jugadas en Perú. Primero como operador de dos líneas de transmisión, con la empresa ISA Perú. Y segundo, con la concesión de las estatales Etesen y Etesur. Ahí nació Red Eléctrica de Perú donde tienen participación la EEB y Transelca. Este negocio la obliga a construir la red entre Perú y Ecuador, con lo que refuerza su posición regional. Ahora licitará por la operación de las líneas de transmisión en Bolivia, negocio que debe ser adjudicado antes de finalizar el 2002.



Pero no se quedó allí y amplió su foco. Aunque su core business sigue siendo la transmisión, avanza en su expansión en telecomunicaciones, con dos empresas. Una de ellas, Internexa, basa su estrategia en la red de fibra óptica y se complementa con redes de microondas y satelitales. Es la portadora de portadores en grandes volúmenes y su línea llega a los límites de las ciudades. La otra, Flycom, nació para complementar esta oferta, vende servicios de valor agregado al cliente final, con la licencia de LMDS.



Además, en asocio con New World Network, Internexa desarrolla una estación terrestre en Cartagena para el cable submarino Arcos I y construye la red de fibra óptica del Pacífico para conectarla con la red de fibra óptica submarina de Global Crossing. Con este panorama, ISA se transformó de una sencilla empresa pública del sector eléctrico, en un Grupo Empresarial de transmisión, no solo de energía sino de telecomunicaciones con 5 empresas que lo componen: en energía Transelca, Red Eléctrica de Perú (Rep) e ISA Perú. En telecomunicaciones, con Internexa y Flycom.



La tarea



La expansión de ISA ha sido posible porque desarrolló una visión sustentada en sus fortalezas básicas y, al mismo tiempo, redujo sus riesgos. Tener el control de una red que atiende el 80% del mercado de transmisión de energía es una ventaja competitiva. A esto se añade que este es un negocio de bajo riesgo, en el cual los ingresos son regulados y, aunque los márgenes no son tan altos, es muy estable.



Además, ha estado sometida a intentos frustrados de privatización, capitalización o concesión, como en 1996 o 1998. Pero los ataques guerrilleros y las crisis internacionales espantaron a los inversionistas. Con este panorama, el anterior gobierno retomó la idea de la capitalización, pero mediante la democratización de la empresa. En el 2000 lanzó su primer paquete accionario y este año, el segundo. En estas operaciones, en las que ingresaron como propietarios de la empresa más de 60.000 colombianos que hoy poseen el 24% de la compañía, se inyectaron recursos por cerca de US$110 millones.



La democratización tuvo un efecto adicional: el posicionamiento de su nombre. Aunque en el nivel institucional era reconocida la marca, en el común de la gente esa percepción no existía.



El proceso de democratización puso ante el país a una empresa estable, viable y con rentabilidad. Y sirvió para que la marca quedara posicionada ante futuros socios de negocios, blindada ante una posible compra y, de paso, generó un sentido de pertenencia de los colombianos frente a ISA.



"Más que la disponibilidad de los recursos, lo que se requiere es generar confianza y credibilidad en los mercados para obtener los dineros que se necesitan en la expansión", asegura Javier Gutiérrez, gerente de ISA. Gracias a esa confianza ganada, ISA se convirtió en uno de los principales emisores de bonos en el país: en sus tres emisiones colocó $430.000 millones.



A este esquema de financiación en el mercado de capitales, se ha sumado una estrategia de alianzas que le permite seguir en su proceso de expansión, con socios estratégicos. Primero avanzó dentro de su mismo grupo empresarial. Transelca ha ido adquiriendo deudas para enfrentar procesos como el peruano, donde hoy tiene el 30%, de la Red Eléctrica de Perú (REP). En ese mismo negocio, la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) entró al negocio con US$100 millones como socio estratégico.



"Somos aliados y competidores en el mejor de los sentidos. ISA es el principal operador de la red en Colombia, pero nosotros tenemos no solo la experiencia sino los recursos --tanto de capital, como humanos-- para entrar en este tipo de procesos", afirma José Antonio Vargas, gerente de la EEB. De hecho, en el proceso licitatorio en Bolivia para la operación de la red, esta empresa ya fue precalificada, al igual que ISA.



El futuro



La integración en la región andina avanza lentamente. Buscar una mayor seguridad energética, energía más confiable y más barata, y aprovechar las buenas prácticas que desarrollan otras empresas en otros países, es el mayor reto. ISA, en este punto, es el dinamizador que rompió el paradigma.



Pero su desarrollo también tiene amenazas. Primero, por ser un intermediario, depende del volumen de lo que transporte por sus líneas. Es decir, para que el negocio sea rentable debe aumentar el tráfico en sus líneas para que a su vez el 'peaje' también crezca. En economías en recesión con niveles de consumo bajo y con nuevos negocios, como telecomunicaciones, con riesgos manifiestos, la apuesta es de largo plazo.



Otra amenaza es la expansión hacia Centroamérica. México promociona la interconexión desde el sur de ese país hasta Panamá, con el objetivo claro de quedarse con ese mercado. Aquí, aunque podría existir un freno, también se ve la oportunidad de conectar a Colombia con Panamá 'destapando' el Tapón del Darién y convertir a nuestro país en el eje de la interconexión entre las dos regiones. Ya hay 3 proyectos en este sentido y el más viable, tiene un costo aproximado de US$94 millones.



A Colombia pueden llegar nuevas empresas en busca de negocios de transmisión, sobre todo cuando se prevé la construcción de nuevas líneas en el país, inversión que supera US$500 millones. De no hacerse, Bogotá podría verse sometida a un racionamiento en el 2006.



En el proceso de integración, ISA ya pegó primero. Rompió el paradigma y, como lo menciona Gabriel Sánchez, presidente de Enercol, "ha adelantado la historia".



Como grupo, ISA ha demostrado su capacidad de avanzar y transformarse en cada etapa. Se ha desprendido de las herencias del negocio viejo y cambió su modelo de pensamiento.



Aprovechar las sinergias es muy importante en la generación de economías de escala. Su mayor esfuerzo será sincronizar una estrategia armónica en el grupo, pues el nivel de agilidad y respuesta es diferente para cada empresa. Y los papeles que cumplen en la organización cambian. Allí está su reto. La consolidación como organización pasa por la estabilidad en la interconexión y en telecomunicaciones, y lograr un esquema de gobierno claro que le permita, como hace diez años, mantener una visión clara y los instrumentos para alcanzarla.



Mercado mayorista

Internexa busca consolidar una red de telecomunicaciones con conexión a los cables submarinos internacionales que llegan a Colombia, como Arcos I. El objetivo es hospedar a los operadores que requieran servicios de red o transporte, tanto en la modalidad de canales dedicados, conmutados como en el acceso en grandes volúmenes a internet. Para ello se apalanca en la infraestructura de ISA --que tiene el 99% de esta compañía--, en satélites y microondas.



En este momento, Internexa está explorando las posibilidades en el mercado peruano. Una de las limitaciones en ese país es que gran parte de la población y de la actividad económica están concentradas en Lima, mientras Colombia, por ejemplo, tiene 4 ó 5 ciudades con una población superior al millón de habitantes. Hacia el futuro, Internexa tendrá que analizar las posibilidades de negocio que se abrirían con la interconexión de Perú con Ecuador. "De nada sirve tener una línea que traspasa la frontera, si no se le da continuidad hacia los centros de consumo", advierte Genaro García, gerente de Internexa.



Pero también se abren otras oportunidades, como la construcción de estaciones terrestres para los cables submarinos.



Por la aeropista

Flycom es la primera empresa que opera la red nacional de LMDS (acceso local inalámbrico de banda ancha) para transmisión de datos, voz y de valor agregado. Con esta empresa, ISA complementa su estrategia en el área de telecomunicaciones. Internexa es el mayorista y Flycom desarrolla los procesos de conectividad de los clientes y usuarios finales



Inició su operación en la primera semana de septiembre y para el año entrante espera ventas por $15.000 millones. La inversión de ISA para la entrada en operación de Flycom superó los $55.000 millones.



En este proceso, FirstMark Communications es socio estratégico de ISA, cuya participación es de 53,4%. Pero esta empresa se ha 'colgado' en sus capitalizaciones e ISA ha asumido el control. Por eso, se espera que la participación de ISA en Flycom llegue al 70% a fin de año.



EEB: socio estratégico

En la concesión de las redes de transmisión en Perú, la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) invirtió cerca de US$100 millones que representan el 40% de Red Eléctrica del Perú, la nueva compañía que se creó con esta operación.



Aunque la operación de la empresa en Perú será adelantada por ISA, la tarea de la EEB no se limita a la de un socio capitalista, sino que participará en la gestión de la compañía y hará una supervisión permanente del negocio.



Esta empresa del Distrito Capital, que desde 1998 funciona como una holding del sector energético, va a ampliar su foco. La asamblea de la empresa que se reunió a finales de agosto, le dio vía libre a la administración para ingresar a otras áreas de servicios públicos, en especial en el sector de telecomunicaciones. "Siempre como inversionistas y no como operadores", aclara José Antonio Vargas, gerente de la EEB.
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