| 2/2/2007 12:00:00 AM

El control del Éxito

Se concreta la venta del negocio de comercio al detal más grande del país. ¿Qué movió la salida de los Toro de la sociedad? ¿Es tan claro que Casino se queda con Almacenes Éxito?

El edificio administrativo de Almacenes Éxito en Envigado tiene en la entrada el nombre de su fundador, Gustavo Toro Quintero. Posiblemente, el letrero sea una de las pocas cosas que queden en esa sociedad para recordar el apellido de la familia que inició el negocio de comercio al por menor más grande y más interesante de la historia colombiana.

En unas semanas quedará decidida la compra de las acciones que puso en venta el grupo Toro, y que representan casi el 24,96% de la compañía. Aunque suene extraño, la puja, que parece haber ganado el francés Groupe Casino, tiene todavía la posibilidad legal de ir a la chilena Cencosud. Pero independiente de quién se quede con el paquete accionario, sorprende que el grupo de los Toro haya decidido salir de él y que los demás socios nacionales optaran por desechar el negocio. ¿Qué pasará con la operación de venta y cómo se explica que haya transcurrido como lo hizo? ?

Negocio pequeño

El 22 de agosto pasado, se anunció la fusión de Carulla y el Éxito. Con esta operación, autorizada con condiciones por la Superintendencia de Industria y Comercio el 19 de diciembre, la entidad fusionada quedaba con ventas superiores a los $5,5 billones, 52.000 empleados, negocios en 53 ciudades, con 256 almacenes y el 47,5% del mercado.

Mejoraba además su posición geográfica, por cuanto complementaba su fortaleza en Antioquia con la de Carulla en Bogota y la de Vivero en la Costa Atlántica. Así, Almacenes Éxito "tendrá el mayor cubrimiento nacional de empresa alguna en el sector del comercio al detal colombiano", decía el presidente de la compañía antioqueña, Gonzalo Restrepo, en la audioconferencia en la que anunció la operación.

Pero la fortaleza no siempre es suficiente. "Aunque la escala de la nueva empresa pudiera parecer grande, su tamaño es mucho menor que el de los operadores de Latinoamérica y del mundo, a los cuales ya empezamos a enfrentar", advertía en diciembre Restrepo. "Los entrantes internacionales que llegan al país son mucho más grandes que nosotros. Vamos a quedar como compañía integrada (con Carulla), como la empresa 182 en el ámbito mundial y en América Latina, seremos la número 12", señalaba.

Por eso, la opción de aliarse con otra cadena parecía importante. El grupo Toro —conformado por cerca de 50 personas, familiares y relacionados con el fundador de la compañía— percibió esta situación y desde 2004 había manifestado su intención de vender sus acciones a Casino, que no solo es una de las cadenas de comercio más grandes del mundo, sino que tiene el 38,60% de la sociedad. Desde ese año, en varias ocasiones le ofreció su participación a Casino.

En el entretanto, en octubre de 2005, los accionistas principales del Éxito suscribieron un acuerdo que incluía una cláusula de venta preferencial, conocida por las iniciales en inglés de derecho de primera oferta (Right of First Offer, ROFO), que les daba la oportunidad a los socios actuales de tener prelación en cualquier operación de venta de acciones.

Este acuerdo es difícil de manejar en una sociedad inscrita en bolsa, porque en los traspasos de acciones, cualquier comprador interesado se puede atravesar en la operación, pero preserva la oportunidad de que no se pueda vender a terceros sin ofrecer primero a los mayoritarios.

La puja

En vista del aparente desinterés de Casino en la compra, Jorge Torrado y Juan Pablo Pinzón, de la firma Torrado, Angarita & Pinzón Abogados, los representantes de los Toro, contrataron al banco de inversión neoyorquino Athelera, para buscar un comprador de su participación. Uno de los contactados, Cencosud, se interesó en el negocio y anunció la compra.

Sin embargo, en virtud del ROFO, el 15 de enero, Casino manifestó finalmente su deseo de comprar la participación de los Toro, para quedarse con casi el 64% y el control de la compañía.

Ahora, para cerrar la transacción, faltan una oferta pública de acciones, OPA, o un martillo, cuya fecha todavía no se ha fijado. En cualquiera de las dos modalidades de traspaso de los títulos, Cencosud podría entrar e incluso ganar, si hace una mejor oferta que Casino. Al cierre de esta edición, el precio de la acción en bolsa estaba cerca de los $14.000, con lo que el grupo Toro recibiría US$330 millones por su parte. Pero Casino tendría que pagar una prima por obtener el control de la empresa y alejar la posibilidad de que Cencosud caiga en la tentación de comprar.

¿Por qué vendieron los Toro? En primer lugar, como lo señala Jorge Torrado, porque el grupo se sentía como la piedra en el zapato en la operación del Éxito, porque exigía dividendos y sentía que eso podía ir en contravía de la necesidad de crecimiento de la empresa. Además, "en esta guerra de grandes ligas, es forzoso meterse la mano al bolsillo para capitalizar", dice y el grupo no se sentía en capacidad de hacerlo en los montos que se requieren. Por último, el negocio de Carulla y el precio de la acción en bolsa hacen que la oportunidad hoy sea bastante buena.

Por su lado, el Grupo Empresarial Antioqueño, con el 10,53% del Éxito, no entró en el negocio porque el comercio no es una de sus tres áreas estratégicas —banca, cementos y alimentos—.

En los próximos días se definirá la forma en que se traspasarán las acciones a Casino, y quedará abierta la posibilidad de que el precio de venta para los Toro aumente, si hay expectativas de que Cencosud regrese al ring. El escenario para lo que viene es muy interesante. Por lo pronto, entre el 5 y el 16 de febrero, Éxito realizará la OPA de al menos el 22% de las acciones de Carulla.
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