| 1/23/2009 12:00:00 AM

El coletazo de las pirámides

Decenas de captadoras distintas a DMG prosperaron en todo el país captando $2 billones. En Nariño evaporaron los ahorros de la región, en Huila, Caquetá y Putumayo tienen en aprietos a los mayoristas.

Como si se tratara de una invasión, Nariño se fue llenando de un día para otro de 'empresas' captadoras de dinero. En los 25 municipios más importantes del departamento operaron por lo menos 27 pirámides diferentes en los últimos 12 meses, que contaban con 89 oficinas de las cuales solo tres eran de DMG. Y así mismo como aparecían fueron desapareciendo. Sin embargo, la pirámide que más prosperó fue Proyecciones DRFE (Dinero rápido, fácil y efectivo), que llegó a tener 29 sucursales en la región.

Según los estimativos más recientes de la Gobernación de Nariño, el 65% de las familias del departamento (200.000) habría invertido en estas pirámides, mientras que en Pasto, la capital, el porcentaje ascendió al 85% (85.000).

Lo mismo ocurrió en otras regiones del país donde silenciosamente prosperaron muchas empresas captadoras diferentes a DMG, que es la que ha concentrado la mayor atención. Hasta ahora se han identificado unas 26 pirámides que tenían operación nacional y que han sido intervenidas por la Superintendencia de Sociedades, las cuales manejaban una intrincada red de 350 oficinas a lo largo y ancho del país en las que recaudaron del público unos $2 billones. Pero se calcula que hubo decenas más camufladas en barrios populares (hay varias aún funcionando) y que también se esfumaron con los recursos de sus incautos ahorradores. Incluso, hay algunas que todavía estarían operando.

Como parte del coletazo de las pirámides se puede afirmar que defraudaron mínimo a unos 700.000 ahorradores, que son quienes por ahora se han acercado a reclamar. Además, en regiones como Nariño, evaporaron los ahorros de la región y en Huila, Caquetá y Putumayo tienen en aprietos a los mayoristas. Eso sin contar con que obligaron a bancos como el Agrario a refinanciar créditos de libre inversión que fueron a parar a las captadoras, que 'rasparon las ollas' de las tarjetas de crédito y de las entidades de microcrédito en las zonas donde prosperaron y permearon también los estratos más altos en ciudades como Medellín y Neiva.

Por tener el índice de penetración de pirámides más alto del país, Dinero visitó Nariño. Según cálculos de su gobernador, Antonio Navarro, sus paisanos habrían invertido unos $400.000 millones en estas firmas. Para el mandatario, lo más grave de esta situación es que el ahorro de los nariñenses se esfumó. "Que una región de 1'600.000 habitantes y un PIB por debajo del promedio nacional haya visto esfumarse todo ese capital es una barbaridad. Esto va a retrasar la inversión y el crecimiento económico del departamento por varios años", sostiene alarmado.

Cuenta el mandatario cómo en noviembre, cuando estalló la crisis, los ingresos del departamento cayeron en un 70%. De los $1.500 millones previstos por la venta de aguardiente, tan sólo se comercializaron $17 millones. Explica Navarro que sí hubo gente que ganó y que hizo plata al comienzo, pero que en septiembre DRFE anunció un interés del 150% en 35 días. "Eso fue el acabose", sostiene. "Los que ya habían ganado volvieron a invertir, los que tenían plata metida no la sacaron y los que nunca habían participado en la pirámide lo hicieron por primera vez. Al final todos perdieron".

En blanco y negro

Esta situación afectó el comercio que esperaba una navidad muy próspera, pues se especulaba que para la temporada los ahorradores reclamarían sus ganancias. Sin embargo, la realidad fue bien distinta. Hasta en un 15% cayeron las ventas de productos electrónicos y del hogar en cadenas como Alkosto, que tiene dos hipermercados en Pasto, uno en Ipiales y otro en Túquerres. Asimismo, en almacenes como Electromillonaria no se llenaron las expectativas, pues muchos LCDs y equipos de sonido de última generación se quedaron en el almacén mientras que la cartera empieza a crecer, pues muchas personas se endeudaron esperando las utilidades de DRFE.

El sector automotor también vio reducidos sus ingresos en esta temporada. Luego de gozar una bonanza por cuenta de las pirámides, ya que la gente estaba comprando de contado, las ventas se cayeron en diciembre y varios concesionarios se quedaron con inventarios muy altos. Aunque el frenazo en las ventas se dio a nivel nacional, en Pasto fue más pronunciado. "Antes de la crisis se vendió mucho carro de gama alta. Ahora todo indica que los de gama baja serán los más demandados", dice el gerente comercial de Kía Pasto, Edixon Lizcano.

Sin embargo, al final, llegó algo de alivio por cuenta de los cientos de ecuatorianos que, debido al favorable cambio de moneda, llegaron a Ipiales y Pasto en busca de distintos productos, lo que dinamizó una parte de la economía local. También contribuyó positivamente el Carnaval de Blancos y Negros, pues la afluencia de turistas le inyectó recursos al comercio y al sector de la hotelería, restaurantes y sitios de esparcimiento donde se incrementó el empleo durante la temporada.

En otras regiones que tuvieron una alta influencia de pirámides como Huila, Putumayo y Caquetá se vivieron situaciones parecidas. Disminuyó en el comercio la venta de algunas categorías como las de electrodomésticos, computadores, ferretería y bienes durables, así como la comercialización de automóviles que cayó, en promedio, 25%.

Germán Darío Hembuz, director de Fenalco Neiva, explicó que una de las situaciones más complejas es la que afrontan los comercializadores y mayoristas de granos, jabones, papel higiénico y decenas de productos de las grandes compañías nacionales e internacionales y que tienen su centro de operaciones en Huila, Putumayo y Caquetá. "Algunos mueven hasta $1.000 millones mensuales y en algunos casos sus ventas cayeron hasta en un 40%. Muchos de ellos tienen cuentas enredadas con almacenes y distribuidoras de DMG, por lo cual están embolatadas mercancías por $4.000 millones. Por esta razón se están atrasando en sus pagos a los proveedores a los que piden plazos más largos y están solicitando nuevos créditos", advirtió el dirigente gremial.

Manos a la obra

Ante la crisis que generaron las pirámides en departamentos como Nariño y Putumayo, donde se estima que se invirtieron en DMG unos $700.000 millones, el comercio y la sociedad han tenido que ponerse manos a la obra para tratar de resguardar sus empresas y mejorar el optimismo de los consumidores. En Mocoa, por ejemplo, las pérdidas por el cierre de los locales y la caída de las ventas en diciembre ascendieron a unos $19.000 millones, según cifras de la Cámara de Comercio del Putumayo. Su presidenta ejecutiva, Deccy Ibarra, explica que este hecho ha obligado a muchos empresarios de la ciudad a reducir sus pedidos, mantener sus ofertas y promociones para salir de los inventarios que les quedaron de la navidad y refinanciar sus deudas con los bancos.

En este sentido, el Banco Agrario, con gran influencia en la región, informó que contactó a más de 32.000 clientes en las zonas afectadas a través de encuestas personalizadas, de los cuales 5.000 que invirtieron en pirámides han solicitado reestructuraciones por un valor cercano a los $20.000 millones. A su vez, se está ofreciendo oportunidad de financiamiento a quienes no invirtieron pero resultaron gravemente afectados como consecuencia de la situación económica en su región.

Ibarra sostiene que el sector empresarial del Putumayo alberga la esperanza de que el Gobierno decrete la emergencia económica en el departamento. "Esta medida permitiría condiciones especiales para poner en marcha reestructuraciones financieras y la creación de nuevas empresas. También impulsará el desarrollo de cadenas productivas como explotables amazónicos, la piscicultura, las hortalizas, el cultivo de palma y la industria forestal, entre otras", señala.

Entre tanto, los directores de los colegios se reunieron para ver cómo pueden reducir costos en matrículas, uniformes y utensilios escolares, para mitigar el impacto que tendrá el inicio de la jornada escolar en los hogares de la región.

En Nariño, igualmente, los empresarios han tenido que ser proactivos. Todos participaron en la campaña 'Para que Nariño vuelva a sonreír'. Ernesto Patiño, gerente regional de Alkosto, explica que, para hacerle frente a la crisis, en diciembre aumentaron las ofertas y mejoraron las existentes. "A todos nos tocó desarrollar campañas mucho más agresivas para contrarrestar el asunto y ampliar los plazos por el lado del crédito".

En Neiva, entre tanto, los grandes mayoristas y distribuidores están solicitando a la banca programas de refinanciación. A su vez, a sus proveedores les están solicitando la ampliación de los plazos para los pagos respectivos de los productos que recibieron en consignación durante los últimos meses del año en espera de la nunca llegada bonanza decembrina.

Mientras continúa el juicio contra David Murcia, el cerebro de DMG, y la Policía sigue tras la pista de la mayoría de los creadores de estas redes de pirámides que se escaparon con los ahorros de miles de colombianos, sigue el debate acerca de quién es el mayor responsable de esta situación: Si el Estado por omisión o los colombianos por ambiciosos.

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