| 8/6/2010 12:00:00 PM

El arte, alternativa rentable de inversión

Activos tangibles, como el arte, son una atractiva opción de inversión para diversificar el portafolio y alcanzar rentabilidades por encima de las que ofrecen los activos tradicionales.

Ante la alta volatilidad de los mercados bursátiles, los bajos rendimientos de las inversiones en finca raíz y las irrisorias tasas de interés que ofrecen en ocasiones los bancos, de manera desesperada los inversionistas buscan activos alternativos. Una opción que ha venido ganando popularidad es el arte. Esto se ha dado no solo por su carácter tangible, que permite ver, sentir y disfrutar de los activos, logrando una percepción de menor riesgo, sino también por sus altos retornos.

De acuerdo con el índice Mei Moses, a junio de 2010 el mercado de arte creció 13,4% respecto a diciembre de 2009, lo cual contrasta con la pérdida de 6,5% del índice S&P500 en el mismo periodo. Entre otras de sus ventajas, está el hecho de entrar a un mercado con una demanda creciente y una oferta limitada y, de ahí, el potencial de crecimiento en sus precios. Así, es prácticamente imposible que los precios de un Picasso, un Matisse o un Modigliani lleguen a cero, como sí es posible que las acciones de una empresa lo hagan.

Por supuesto, tal y como sucede con el mercado bursátil, hay activos del mercado de arte que se comportan diferente. Por ejemplo, según el índice Mei Moses, durante el primer trimestre de este año los precios de las obras de los antiguos maestros y las del periodo post guerra se incrementaron en cerca del 20%, mientras que las obras americanas creadas antes de 1950 bajaron en más de 30%.

Es por esta razón que, si bien este tipo de activos son una atractiva opción de inversión, también en el arte hay que diversificar. Para ello, están los fondos de inversión que compran y venden arte. La ventaja, además de la experiencia que ofrecen en incrementar el capital, es que para ser dueño de una pieza no se requiere de millones de dólares. Por una fracción del precio, una persona puede ser parte de múltiples obras, que además puede disfrutar en su casa.

El primer fondo de este tipo y el más reconocido a nivel mundial es el Fine Art Fund Group, el cual maneja activos por US$100 millones y reúne diferentes fondos especializados en áreas como bellas artes, arte chino y arte del medio oriente. Su estructura es similar a la de los fondos de capital privado tradicionales: se cobra una comisión de manejo y una de "éxito" una vez se haya vendido la obra de arte. La inversión mínima es de US$250.000 y, pagando el 1,25% del valor de alguna de las obras que tienen, esta se puede alquilar y disfrutar como si fuera propia. A su vez, dado el creciente interés de los clientes en adquirir arte como una inversión de capital de largo plazo, el fondo ofrece servicios personalizados para coleccionar arte a la medida, dependiendo de si es por placer, inversión o una combinación de los dos. Por su parte, las personas pueden invertir conjuntamente con el fondo en obras individuales, lo que permite contar con más liquidez y tener la opción de compra de la obra al fondo. Desde su inicio en 2004, entre los diferentes fondos que maneja, el Fine Art Fund Group ha generado un rendimiento promedio de 30,91% anual y su meta para los próximos 2 a 3 años es manejar activos entre US$200 millones y US$300 millones.

Para Phillip Hoffman, presidente y fundador de este fondo que tiene presencia en Londres, Nueva York, Lugano, Atenas y Dubai y que espera pronto tenerla en América Latina, alcanzar éxito en el mercado del arte no es una tarea fácil por el grado de especulación que se maneja. Sin embargo, añade, "si uno entiende bien cómo funciona el mercado, hay muchísimo dinero para hacer. Diría que la clave del éxito de las inversiones consta en tener la liquidez suficiente para poder aprovechar las oportunidades que se presenten, un grupo de expertos y un seguimiento continuo al cambio en los gustos de las personas".

Para manejar los riesgos, algo que preocupa a cualquier inversionista, Hoffman indica que no más del 15% de un fondo se invierte en una obra específica, así como se tienen restricciones de comprar muchas obras del mismo artista o del mismo tipo. "Si bien hacemos negociaciones entre US$1 millón y US$2 millones cada semana, somos muy selectivos y cuidadosos en lo que compramos y vendemos, especialmente desde que algunos de nuestros inversionistas son fondos de pensiones".

Por el lado del inversionista, el presidente del Fine Art Fund Group dice que usualmente recomiendan que su inversión no supere el 5% del total de su patrimonio, con el fin de diversificar su portafolio de opciones en el mercado de activos, pues el valor del arte puede subir como también puede bajar. Sin embargo, añade, históricamente el mercado de arte siempre ha subido más y caído menos que el mercado como un todo.

Al tiempo que el mercado financiero global está dando señales de que la crisis puede estar por terminar, el interés de los inversionistas por el arte como activo alternativo ha venido incrementándose en el mundo, así como ha introducido nuevos compradores al mercado de arte, no solo por inversión sino también por afición. Prueba de ello son las ventas sin precedentes que recientemente han tenido las casas de subastas, como el cuadro de Picasso que fue vendido por Christie's en Nueva York por US$106 millones. La naturaleza tangible y disfrutable del arte, así como su atributo de pieza única e irrepetible, sin duda mantendrán este fascinante mercado por la senda de crecimiento.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?